Top 10 de títulos que aún no has visto (y que deberías estar mirando ¡ya!)

Especial sci fi & fantasy.

Son difíciles de encontrar, algunas películas y series han pasado con gloria por festivales, otras nunca se estrenaron y ahora internet, el streaming y nuevas plataformas como Mubi les dan visibilidad. Hablamos de aquellas maravillas del cine y series de la fantasy & sci fi que no sólo ostentan notables efectos especiales, sino que además están rodeadas por el aura de una calidad superior. Acá te las contamos. Una selección muy personal y muy ñoña. Este es un especial sci & fantasy especial para ti.

1.  ‘Las Buenas Maneras’: Licantropía brasileña

Calificación:

El cine de género fantástico latinoamericano no siempre sale bien parado. Que la falta de recursos, que la falta de nitidez en el foco (¿cuento mi rollo o me meto con el homenaje del homenaje?). No es el caso de esta notable película brasileña, ‘Las buenas Maneras’: una bien enraizada historia en las diferencias de clases de Brasil: una mujer embarazada de alcurnia, encerrada en su palacio de cristal, solitaria y “blanca”, busca la mejor asistencia para ayudarla en casa. Y la encuentra: una mujer “negra” de la barriada. El contraste fluye natural lo mismo que la buena relación entre ambas: patrona y trabajadora, lentamente transformándose en amigas y cercanas.

Como si se tratara de un cuento de hadas, esta extraordinaria película brasileña de 2017, ganadora en el Festival de Lima, se desenvuelve con desprejuiciada naturalidad entre mundos que el orden prefabricado separa; drama en su caja de drama, fantasía en su respectiva caja de fantasía.

Pero que los creativos directores Juliana Rojas, y Marco Dutra crean un impresionante artefacto de mestizaje artístico: una historia que en verdad son dos grandes películas en una y en cuyo centro líquido está la licantropía como motor de la historia, pero sin nunca olvidar que esto no es una ciudad de Londres bajo la luna llena, sino que una muestra de la desigual y trágica Latinoamérica.

Amé esta película porque entiende que las historias se hacen desde los lugares y ese gesto, es reconocer la propia identidad desde donde nace la auténtica voz de una narración. ‘Las Buenas Maneras’, al igual que su licantropía temática, va mutando, paso a paso, en diversos géneros, algo de musical, algo de sensualidad, algo de terror. Incluso salta de ser una película  de dos personajes en su primera parte, a una película de aventura en su segunda mitad, sin complejos y sin dejar de ser la misma película.

Las Buenas Maneras’ es una cinta exquisita, de una certeza valiosa porque pese a sus múltiples caras, conserva un tono tan conectado a la realidad, tan reconocible por cualquier habitante de la inequidad, que no importa si la luna llena va a cambiar tal o cual giro inesperado de esta pieza maestra: en el fondo, sigue siendo un estudio de la condición humana. Ojo, que está estrenada recién en Mubi.

Título original: ‘As Boas Maneiras’. Año: 2018. País: Brasil. Directores: Marco Dutra y Juliana Rojas. Guion: Juliana Rojas y Marco Dutra. Protagonistas: Isabel Zuaa, Marjorie Estiano y Miguel Lobo. Duración: 135 minutos.

2. ‘Jupiter’s Moon’: Un vuelo rasante

Calificación:

Ya con la excelente ‘White God’, una fábula con una rebelión canina aunque cueste creerlo, el director Kornél Mundruczó logró atrapar mi atención en la Quincena de Realizadores de Cannes de 2014. En 2017 ganó mis respetos en competencia oficial de Cannes por esta incomprendida película, ‘Jupiter’s Moon’, una maravillosa alegoría sobre el milagro, la fe y lo divino entre la suciedad humana.

Jupiter’s Moon’ va directo al grano: un grupo de inmigrantes ilegales de Siria trata de cruzar en bote la frontera húngara, y un padre y su hijo son víctimas de la falta de fortuna: el padre pierde los documentos y el hijo, la vida producto del alevoso disparo de un oficial húngaro. Y acá viene el milagro: el joven fallecido resucita y levita en una milagrosa secuencia sobre un bosque sombrío y testigo de una redada inhumana y salvaje contra los inmigrantes.

El joven actor Zsombor Jéger es este santo, Aryan Dashni, quien no entiende su nueva y divina condición. Tampoco la comprende el médico que lo examina en el centro de refugiados ilegal donde llega: Gábor Stern (Merab Ninidze), un corrupto facultativo que queda atónito cuando el joven, con heridas de bala por todo su cuerpo, despega los pies del suelo en una escena surreal.

Kornél Mundruczó me parece que con ‘Jupiter’s Moon’ (título con doble referencia a la luna de Júpiter Europa y al viejo continente), hace un comentario tan brutal como necesario de la permisividad europea respecto del tema de los refugiados y su constante sub humanización, maltrato y martirización. Usando el género fantástico con una envidiable libertad, me atrevo a decir que, Kornél Mundruczó ha creado algo único y precioso, un milagro fuera de toda etiqueta y cuya coherencia y claridad acerca del tema tratado y la forma elegida para eso, sólo da espacio para admirar un vuelo rasante cinematográfico.

Puedo escuchar a la vieja guardia reclamando para ejercer la ley de gravedad sobre esta linda rareza y bajar sus ambiciones al nivel del suelo. Pero no. Esta película de Europa del Este, con un nivel de producción y efectos especiales que ya se los quisiera Michael Bay (ok, mal ejemplo), flota en el aire con otro peso y superioridad.

Título original: ‘Jupiter holdja’. Año: 2017. Director: Kornél Mundruczó. Guion: Kornél Mundruczó y Kata Wéber. Protagonistas: Merab Ninidze, Zsombor Jéger y György Cserhalmi. Países: Hungría/Alemania/Francia. Duración: 129 minutos.

3. ‘Devs’: Deus ex Machina

Calificación:

Esta producción de Hulu, que en agosto se va a estrenar en FX, es efecto del genio y talento de Alex Garland (‘Ex Machina’, ‘Aniquilación’), novelista, guionista y director británico especializado en sci-fi de alta calidad. En tan solo ocho episodios, esta miniserie ahonda en un misterio dentro de un misterio. Toma a forma de una hermosa espiral que a medida que avanza hacia su interior, se vuelve más metafísica e incluso más espiritual.

Sonoya Mizuno, a quien hemos visto bailar hace unos años en el video clip de una toma secuencia Wide Open, de Chemical Brothers, ahora es Lily Chan, la protagonista de una gran producción como esta: ella interpreta a una joven empleadade una empresa de tecnología cuyo novio de origen ruso desaparece misteriosamente.

Alex Garland es capaz de hacer que su apuesta fluya en primera instancia como una novela policial donde hay que atrapar al sospechoso: en este caso, la cabeza de este imperio tecnológico, Forest (Nick Offerman): un genio con la cara y expresiones de un hombre apagado en vida y que recuerda, para el fan de sci-fi, la mesiánica estampa de Philip K. Dick (el escritor de sci-fi que anticipó hace décadas estas temáticas paranoides sobre si es real la realidad).

Devs’, con título y todo, pronto revela en su trama que lo que dice es más profundo. Por ejemplo ¿ser libres?¿abrazar el libre albedrío, o no?, ya que todo estaría predestinado a ser según un plan previo y más grande que uno. ‘Devs’ es en el fondo la miniserie sobre un pequeño dios que desea tomar el toro por las astas y quebrar la predestinación. Es un título impresionante, que crece paso a paso y aborda ideas y obsesiones que combinan con esta sensación de fin de los tiempos que vivimos este 2020. Impresionante.

Título original: ‘Devs’. Hulu. Año: 2020.  Showrunner: Alex Garland. Con Sonoya Mizuno como Lily; Nick Offerman como Forest y Jin Ha como Jamie. Primera temporada, 8 episodios.  

4. ‘Upload’: La deuda después de la muerte

Calificación:

Esta es una genialidad que merece todo mi respeto. Es una serie cómica de Amazon. Pero una comedia con tantas neuronas como la más grave y oscura y sobreactuada drama queen de las series o películas que uno puede admirar como engrupido cinéfilo. Creada y desarrollada por el talentosísimo Greg Daniels (‘King of the Hill’, ‘Space Force‘), la premisa es tan cruel como divertida: Incluso después de muerto, el protagonista de ‘Upload’ debe procurar tener fondos en su cuenta para poder pagarse una buena vida en un hotel cinco estrellas, si tiene suerte; o aguantar una existencia post mortem en un sótano casi vacío con apenas 2 gigas de “nutrición” digital.

El plan aparente de ‘Upload’ es “chica quiere chico”. Andy Allo (¡qué descubrimiento!) es Nora Antony, la triste operaria de un servicio de “vida después de la vida” (digitalizan tu conciencia cuando mueres), que atiende como “ángel” a los nuevos huéspedes que llegan al hotel cinco estrellas donde residirán para toda la eternidad… claro, mientras puedan pagarlo. Y cuando menos lo espera, Nora sentirá un “flechazo” por el nuevo residente Nathan Brown (Robbie Amell), alguien demasiado joven para morir y cuya memoria posee una laguna nunca antes vista por esta empleada rebelde y demasiado inteligente para la vida corporativa.

Ambientada en un futuro cercano en los 2030s, ‘Upload’ muestra sin pelos en la lengua las brutales diferencias sociales en un Estados Unidos ultra capitalista, con una familia de ricos burlándose de una niña “clase media”, porque en la cena donde está invitada, la menor por primera vez come un pollo “real” y no alimentos productos de una impresora 3D.

El arco de la primera temporada de esta ultra creativa producción trafica bajo la superficie inofensiva de “tontera gringa” tanta crítica social, tanta comentario ácido contra el modelo capitalista, que sinceramente parece estar hecha por una banda de socialistas desadaptados, resentidos y chistosísimos. Es decir, es altamente recomendable. Quiérase un poco  y disfruten cómo la deuda sigue después de la muerte.

Título original: ‘Upload’. Amazon Prime. Año: 2020.  Showrunner: Greg Daniels. Con Andy Allo y Robibe Amell. Primera temporada, 11 episodios.   

5. ‘Tales From The Loop’: El eterno retorno

Calificación:

Esta es la versión poética y más triste de ‘Dark’, si se quiere reducir de qué va esta serie fascinante de Amazon Prime y desarrollada por Nathaniel Halpern (‘Legion’, ‘The Killing’). En vez de un reactor nuclear (como pasa en ‘Dark’), lo que une a las familias y pobladores de un pequeño poblado rural de Estados Unidos, es una empresa de desarrollo tecnológico llamada El Bucle, donde el mandamás (Jonathan Pryce) de la compañía está a cargo de este proyecto cuyas consecuencias, que se aferran a los imposible y sobrenatural, influirán de maneras inesperadas tanto en su propia familia como en el entorno del lugar.

Cada uno de los ocho episodios funciona de manera independiente, es decir, pueden leerse como relatos autopoyéticos: Viajes en el tiempo, robots poseídos por almas humanas, inteligencia artificial, etcétera. Pero lo que resulta aún más fascinante es que esos cuentos están conectados con una sutileza y elegancia admirables. Cada cosa que pasa, pasó o pasará tiene algún eco en el capítulo anterior o siguiente y esa interconexión solapada, discreta, es el alma triste y nostálgica que transita cada cuadro de la serie hasta convertirse en un paseo por la tristeza a secas.

En ese sentido, cada toma de ‘Tales from The Loop’, hecha con cuidada composición, como si se tratara de un libro ilustrado para adultos desolados, se inspira en el arte gráfico del artista Simon Stålenhag. La obra de este artista conceptual, ambientada en el campo sueco de presente,  pero decorada con muestras mimetizadas de robots y tecnología neofuturista, se ha traducido con fidelidad a la pantalla de ‘Tales from The Loop’.

Creo que es ese setting, esa capacidad de definir con vivaz realidad el sitio y entorno donde pasa esta acción, es el principal motor y corazón de esta historia apenada de su propia desgracia, pero con una hermosa alegría para seguir a pesar de todo.

Ojo que entre los directores está Mark Romanek y Jodie Foster.

Título original: ‘Tales From The Loop’. Amazon Prime. Año: 2020.  Showrunner: Nathaniel Halpern. Con Rebecca Hall y Jonathan Pryce. Primera temporada, 8 episodios.  

6. ‘Possessor’: La usurpadora de cuerpos

Calificación:

Sensación del último Festival de Sundance, esta segunda película del joven cineasta canadiense Brandon Cronenberg (recordemos su redondo y profético debut de 2012, ‘Antiviral’) es sobre una protagonista que busca su propia identidad en una película de un director –hijo de un gran director como David Cronenberg— que, oh, coincidencia busca su propia identidad estética.

Aunque hay que ser claros: Brandon no desconoce ni se niega a perpetuar el molde artístico de su padre: David, un genio de la forma y fondo que ha subvertido el cine gore, de horror y lo ha convertido en una profunda reflexión de la enajenación humana en el quizá más abrumador siglo de la historia: el 20. David, o sea el padre de Brandon, ha hecho de la explícita somatización de los cuerpos un santo y seña de una filmografía feroz y brillante: desde la hipersexualizada ‘Crash’, hasta las brutales ‘Videodrome’ y ‘Scanners’, la sangre, la carne y el estudio casi científico del cuerpo y la mente es un ADN que ahora se transmite a Brandon con naturalidad y con casi igual dosis de talento.

Possessor’ es una oscura historia de ciencia ficción, escrita por el propio cineasta, que sigue a una agente, Tasya Vos (la siempre talentosa Andrea Riseborough), que parece una espía agotada y salida de una película de Nolan. Pero donde el director de ‘El Origen’ insiste en parecerse en James Bond, Brandon Cronenberg muestra el lado B de dicha glamorosa visión. Tasya, la protagonista, trabaja para una organización secreta cuyo objetivo es trasplantar mentes para que así Tasya pueda a distancia controlar cuerpos ajenos con tal de que cometan crímenes en nombre del cliente que pague más por dichos encargos.  

Possessor’ entonces es una película de posesiones, su foco es seguir a esta usurpadora de cuerpos perdida entre tantos recuerdos que no son los de ella, y con su propia personalidad diluida entre su propio “yo” y los otros “yo” que ha interpretado en una carrera brillante como hitwoman a distancia. La mayor virtud de esta maravilla es que aunque siempre parecemos estar “afuera” de la mente de la protagonista, quien se toma una pausa tras su último y brutal trabajo, el tono de director y su equipo nos parece instalar dentro de una mente afiebrada y que no sabe distinguir realidades: la “mía”, la de “ellos”.

Al final, puede que la identidad de la protagonista, y del propio director nunca estén claro del todo, una mujer que es varias personas a la vez, un director que no puede y, lo mejor, no quiere salirse de la sombra de su padre. Pero qué importa. En esa zona con falta de confort igual se pueden contar las mejores películas. Como esta pequeña joyita sci fi. Ojo con el secundario de Jennifer Jason Leigh, que ya actuó con David “padre” en ‘eXistenZ’, más o menos con la misma temática.

Título original: ‘Possessor’. Año: 2020. Director: Brandon Cronenberg. Guion: Brandon Cronenberg. Protagonistas: Andrea Riseborough, Jennifer Jason Leigh y Sean Bean. Duración: 142 minutos.

7. ‘El Faro’: La luz sobre la sombra interior

Calificación:

Esta película de suspenso “irreal” fue una de las que más revuelo provocó en Cannes 2019. Estuvo en la Quincena de Realizadores y su director, Robert Eggers, ya me había dejado una notable impresión gracias a su opera prima de 2015: ‘The Witch’, una alegoría feminista con uno de los mejores finales que he visto en películas de terror y en general.

El Faro’ es varias cosas en una, como buena película que se precie. Para empezar, es un tremendo duelo de actores. Durante casi todo el metraje, son únicamente dos grandes interpretaciones las que hacen un gallito frente a nuestros ojos con pocos y casi nada de artilugios. Robert Pattinson como Thomas Howard y Willem Dafoe como Thomas Wake; dos fareros que deben compartir espacio, trabajo y soledad en un pequeño faro de Nueva Inglaterra a finales del siglo 19.

La otra cosa que seduce es que se trata de un estudio sobre la locura. Suena hiper obvio pero del dicho al hecho hay mucho trecho y Robert Eggers lo logra cumplir con una formidable puesta en escena cuya principal fuente de inspiración es el expresionismo alemán de casi un siglo atrás. Con una fotografía en blanco y negro y en una relación de aspecto de 1:19:1  (formato menos ancho), el juego de luces y sombras establecido conjuga como un reflejo centenario en los filmes alemanes con alegorías monstruosas y horrores alojados en los miedos interiores de estos dos anti héroes: cada uno capturado en su propia trampa mental.

Siempre es exquisita la línea que hay entre la difusa frontera que distingue realidad del delirio pues si una sirena parece una alucinación ¿qué pasa si en verdad es “de verdad”? ‘El Faro’ es tremenda lección de cine, es tremenda terapia para examinar la masculinidad al vacío y en ese sentido se trata de un componente que dialoga perfecto con ‘The Witch’, como si ambas fueran un binomio sobre lo femenino, lo masculino; la mitología,  la realidad. ‘El Faro’, con todos los elementos que lo ensamblan magistralmente, es una luz que alumbra un insoldable hoyo negro interior. Una fosa que pocos están dispuestos a estrujar como el señor Robert Eggers lo hace.

Título original: ‘The Lighthouse‘. Año: 2019. País: USA/UK.Director: Robert Eggers. Guion: Robert Eggers y Max Eggers. Protagonistas: Willem Dafoe y Robert Pattinson. 159 minutos.

8. ‘Atlantique’: Fantasía fantasmal

Calificación:

En apariencia esta película dirigida por la actriz y también realizadora senegalesa Mati Diop puede lucir como una historia de amor imposible. En el presente, en Dakar, Senegal, el amor puro entre Ada (Mame Bineta Sane) y Souleiman (Ibrahima Traore) está cruzado por contundentes obstáculos.

Ella, una joven hermosa, está prometida en matrimonio a un vecino adinerado por el que no siente ningún afecto. Y él, un obrero de la construcción al que hace meses no le pagan, decide embarcarse al otro lado del Atlántico para irse a España junto a sus compañeros de labores.

En este contexto que podría avanzar hacia la denuncia social, la muy talentosa Mati Diop nos sorprende y pone el acento en la atmósfera casi fantasmal que impregna el relato, entre el choque brutal entre una modernidad que se abre paso en Dakar con la construcción de un horrendo edificio futurista, y al paisaje lleno de contrastes naturales.

El perfil espectral de ‘Atlantique’ queda del todo de manifiesto casi a mitad del filme y sin revelar más, solo baste decir que lo fantástico e irreal cobra relevancia vital cuando se trata de reivindicar las injusticias contra las mujeres y más el de la protagonista: forzada a ser la esposa de alguien por quien ni siquiera siente simpatías.

Muy buen debut de Mati Diop en la dirección, que la hizo ganar el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2019.

Título original: ‘Atlantique’. Año: 2019. País: Senegal. Director: Mati Diop. Guion: Mati Diop, Olivier Demangel. Protagonistas: Mame Bineta Sane, Amadou Traore. Duración: 90 minutos.

9. ‘Palm Springs’: ‘El día de la marmota’ en pareja

Calificación:

Hay un tema enorme con los loops y viajes en el tiempo. Este tópico está marcando a una generación de nuevos realizadores y esta inteligente comedia de Hulu, que ha batido récords en la compañía de streaming, es hija de las ‘Volver al futuro’ y sobre todo de ‘El día de la marmota’.

El muy gracioso Andy Samberg es Nyles, un hombre joven que se nos presenta al inicio como un aburrido pololo de una chica chillona y para quienes el día comienza preparándose para asistir al matrimonio de una amiga de ella. Lo divertido es que ese día y ese matrimonio ha sido la prisión temporal para Nyles durante no sabemos cuánto tiempo. Nada ha cambiado demasiado en ese bucle donde despierta y amanece siempre en un eterno presente…

Eso hasta que por accidente se suma a su jaula del tiempo Sarah (Cristin Milioti), la hermana de la novia y un tiro al aire. La química entre ambos personajes realmente es notable porque no son una pareja al inicio y pronto comienzan a sacar chispas y una buena cuota de romance que incluye admirar el paseo de unos dinosaurios a la luz de las estrellas.

Palm Springs’ es un acierto: Un ‘Día de la marmota’ en pareja y una renovación en la fe de que los relatos sobre loops temporales pueden ofrecer más sorpresas y mejores emociones que una vida y relatos lineales.

Título original: ‘Palm Spring’. Año: 2020. País: EE.UU. Director: Max Barbakow. Guion: Andy Siara. Protagonistas: Andy Samberg, Cristin Milioti y J.K. Simmons. Duración: 90 minutos.

10.‘I Kill Giants’: El duro arte de crecer 

Calificación:

Al igual que ‘Un monstruo vino a verme’ de Juan Antonio Bayona, esta película usa de manera inteligente la imaginación de una protagonista adolescente como terreno fértil para instalar las bases de una fantasía bien llevada. Tuve la ocasión de disfrutar de esta película en et Festival de Toronto de 2017 y fue una grata sorpresa.

En este caso, la protagonista es Barbara Thorson (Madison Wolfe) una chica que mediante su obsesión por matar gigantes, que realmente cree que existen, intenta sobrellevar los duros momentos familiares que les toca vivir a ella y a sus hermanos. Víctima de bullying, algo desadaptada, Bárbara comienza su periplo intentando hacer amistad con una nueva chica recién llegada de Leeds.

Basada en la novela gráfica de Joe Kelly, quien escribió el guion de la película, ‘I Kill Giants’ es un atinado estudio sobre dejar la niñez detrás y lo que más me emocionó es que es respetuoso y delicado al encarar a este protagónico femenino y abrazarlo en un cobijo de fantasía bien conducida que le da un tono de atractiva fábula.

¿Importa si veremos gigantes? Puede ser. Pero luego de andar por los zapatos y vida de esta chica obsesionada por los juegos de roles y la fantasía como medio de escape a una realidad inhóspita, nos queda claro que los gigantes son otros y ella, en una tridimensionalidad muy bien construida, logra hacernos llegar al otro lado de la pantalla el dolor gigante que siente por crecer en esas circunstancias.

Buena, buena.

Título original: ‘I Kill Giants’. Año: 2017. País: EE.UU:/Bégica/Suiza/China. Director: Anders Walter. Guion: Joe Kelly. Protagonistas: Madison Wolfe, Zoe Saldana e Imogen Poots. Duración: 110 minutos.

Bonus Track

11. The Vast of The Night’: Disfruta el silencio

Calificación:

La sinergia visual de esta película es imposible de evitar. Ambientada en Nuevo México en los años 50 (no, no en Rosswell, pero cerca), la inquieta y prolija cámara del director de fotografía M.I. Littin-Menz (Miguel Ioann Littin Menz), hijo de nuestro Miguel Littín (‘El chacal de Nahueltoro’), se mueve en varias coreografías admirables e imposibles a lo largo de un relato que va creciendo en insensatez y delirio. En verborrea como en insólito paradero.

En una noche de competencia deportiva de una secundaria de pueblo chico, el locuaz DJ radial de la estación local WOTW (el nombre de la emisora son las siglas de ‘War of the Worlds’, o ‘La guerra de los mundos’, en referencia a la famosa emisión del radioteatro del director Orson Welles) y la chica que pincha las llamadas que entran al aire, quedan en shock cuando reciben el testimonio de un auditor sobre hechos paranormales y vinculados con presencias de Ovnis.

Sobrecargada de diálogos rápidos, que se tropiezan unos con otros como las acciones de los dos personajes principales, persiguiendo finalmente una onda de radio y sonido que puede ser el final de la pista de algo surreal; esta, muy buena película del debutante Andrew Patterson se asume como hija bastarda de ‘La dimensión desconocida’, como si fuera un episodio extraño y singular de una versión alternativa del show de Rod Serling, rebautizada para estos efectos como ‘Paradox Theatre’.

Adoré esta película y me encantó el aporte del artista chileno M.I. Littin-Menz en la fotografía. Su cámara y talento para la composición son un aporte a la hora de ir de caza, atestiguar y dejarse capturar por  lo imposible. Lo surreal y lo extraordinario. Disponible en Amazon Prime.

Título original: ‘The Vast of The Night’. Año: 2019. País: EE.UU. Director: Andrew Patterson. Guion: Andrew Patterson, James Montague, Craig W. Sanger. Protagonistas: Sierra McCormick y Jake Horowitz.

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