‘Viaje al cuarto de una madre’: El síndrome del nido vacío

Calificación:

Los jóvenes de países desarrollados, en promedio, dejan la casa de sus padres a los veinte años. En Chile, en cambio, el límite de edad está en los 27. Sin embargo, fuera de las variables económicas que trajo la pandemia, mi generación —qué actualmente tienen entre 23 y 25 años—, ya están preparando las condiciones para su futuro e independizarse. Y lo más natural, es que cuando eso pase, sus padres pasen por ‘El síndrome del Nido Vacío’: un estado de pena, soledad, y a veces aburrimiento que, generalmente sienten los papás y mamás cuando sus hijos se van de casa.   

Este sentimiento de pérdida puede significar para algunos un replanteamiento completo de su vida, de cómo se puede seguir adelante, luego de haber dedicado tanto tiempo a la crianza, educación y regaloneo de otra persona, y sobre todo, quienes son realmente luego de que los hijos se van.

Este dilema y las consecuencias de una partida esperada es el tema central de la película española ‘Viaje al cuarto de una madre’ (2018) —disponible en CinemarkOnline—, escrita y dirigida por Celia Rico, con pocos elementos y grandes actuaciones nos mete de lleno en el mundo interior de una mujer luego de que su hija abandona su hogar.

La cinta tiene de protagonista a Estrella (Lola Dueñas), una costurera de mediana edad que ha centrado su vida en criar a su única hija, Leonor (Anna Castillo). Ambas tienen una relación muy estrecha, aunque Leonor tiene ganas de independizarse, deseo que se intensifica después de reencontrarse con una amiga que trabajó como niñera en Londres.

Las ansias de Leonor crecen al igual que las tensiones con su madre, quien no le gusta la idea de que su hija deje la casa, aunque ella ya sea en sí un adulto independiente. Sin embargo, Estrella acepta que su hija Leonor se vaya por unos meses a Inglaterra, mientras ella, en su propia casa comienza un viaje de introspección, de autoconocimiento ya que, quién es ahora que no está cumpliendo las funciones de mamá.  

Una de las cosas importantes a destacar es que las protagonistas y sus tremendas actuaciones le dan vida a la película. Lola Dueñas y Anna Castillo, se sumergen en los roles de tal manera que uno les cree, de hecho una como espectadora, es capaz de reconocer las discusiones y los diálogos, en la propia relación de madre e hija.

Con eso, ambas interpretaciones tienen una naturalidad que es potenciada por el guion bien escrito de Celia Rico que, como escribí antes, dan en el clavo en representar las sutilezas de las relaciones entre madres e hijas; las que pueden ser simples y complejas al mismo tiempo.

Además, es muy positivo ver en el cine, cada vez más historias sobre estas relaciones familiares que, por mucho tiempo han sido invisibilizadas, por el predominio de las historias de padre e hijo/hija, ejemplos como ‘Los Tenenbaums’ de Wes Anderson (2001), ‘De tal padre, tal hijo’ de Hirokazu Koreeda (2013), ‘Big Fish’ de Tim Burton (2004), ‘La carretera’ de John Hillcoat (2010), ‘Beautiful boy‘ de Felix van Groeningen (2018) y así muchas, lo confirman. 

Sin embargo, la película tiene un par de problemas importantes con respecto a su estructura y ejecución de la dirección. Es importante notar que el filme utiliza recursos muy minimalistas para representar su historia y que podría estar influenciada por ‘Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles‘ de Chantal Akerman, un clásico de culto que retrata la vida de una ama de casa, sin ningún efecto especial.

Las similitudes entre ‘Viaje al cuarto de una madre‘ y ‘Jeanne Dielman’ son innegables: ambos filmes tratan sobre madres solteras de mediana edad que están solas en un departamento, donde las pequeñas acciones, como ver televisión, se convierten en grandes puntos de la trama.

Pero en el caso de ‘Viaje al cuarto de una madre‘, esta especie de homenaje se siente opacada, ya que recién llegamos a ese punto de simpleza extrema a los 30 minutos de un filme que dura 91.

En otra línea, siento que existe un problema en decidir cómo se cuenta la historia de la protagonista, ya que a momentos se podría pensar que es Leonor, pero la mayor parte del filme se trata de como Estrella enfrenta la soledad, luego que su hija deja su hogar, por lo que uno se hace la pregunta de quién es la historia ¿De Leonor? ¿De Estrella?, ya que si es esta última, sería mucho más efectivo sólo mostrar a la madre y no a la hija. 

Viaje al cuarto de una madre‘ muestra de manera honesta la vida después de los hijos, de la soledad y tristeza que deja la evolución natural de la vida, cómo sobreponerse y también cómo reinventarse cuando el nido materno, está vacío. 

La cinta está disponible en CinemarkOnline:

Ficha Técnica

Título original: ‘Viaje al Cuarto de una madre’.
Año: 2018.
Duración: 91 min.
País: España.
Dirección: Celia Rico.
Guion: Celia Rico.
Elenco: Lola Dueñas, Anna Castillo, Pedro Casablanc, Noemí Hopper, Marisol Membrillo, Susana Abaitua, Ana Mena, Silvia Casanova, Adelfa Calvo y Maika Barroso.

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