‘Un pequeño asesinato’: El pasado que acecha

‘Un pequeño asesinato‘ (Planeta Cómic) es la única novela gráfica que Alan Moore, el celebrado autor británico de historietas referenciales como ‘Watchmen’ o ‘From Hell’, concibió como tal. Se trata de uno de sus trabajos más personales y reflexivos, a pesar de que la idea original fuera del dibujante argentino, avecindado en Londres, Óscar Zárate (‘The Park‘).

La historia nace del cuestionamiento del protagonista de esta obra: Timothy Hole, un publicista de principio de los ochentas que si bien ha conquistado el mundo de la publicidad con sus anuncios de automóviles, no logra ser feliz. La circunstancia del personaje podría aplicarse a la vida profesional del propio Alan Moore a fines de la década de 1980.

Gracias al éxito y al renombre alcanzado en la industria, Hole consiguió un trabajo muy importante y lucrativo en la empresa estadounidense de gaseosas Flite. Timothy  es identificado, gracias a sus ideas creativas que lograron altísimas ventas del producto publicitado, y como consecuencia de ello se le encomienda una nueva tarea: vender estos refrescos pero en Rusia, lo que sin duda representa un reto multidimensional.

En términos de estructura, el libro presenta una narrativa cruzada. Un hilo se centra en Timothy en el viaje de regreso a casa y en lucha con la ética de su profesión, mientras es perseguido por la figura misteriosa de un niño que quiere asesinarlo.

La otra vertiente de la novela explora la vida de Timothy a través de reflexiones, recuerdos y narraciones en saltos de tiempo de cuatro periodos y tres lugares: Nueva York 1985-1989; Londres 1979-1985; Sheffield 1964-1979; y los edificios viejos de Sheffield 1954-1964.

Los recuerdos de Timothy, a través de los diálogos de Moore y los dibujos acuarelados de Zárate, destacan a la vez la superficialidad del mundo publicitario estadounidense, así como la seducción y la venta de productos a través del ingenio y la creatividad. Y ello ocurre, en no pocas ocasiones, con esas herramientas dispuestas en coordenadas ajenas al compromiso ético, a la sensibilidad con los demás o a la empatía con los consumidores.

A lo largo de sus 112 páginas, el lector de esta novela gráfica se encuentra con frases en fragmentos aleatorios, sarcásticas y, parafraseando al autor, la ambigüedad se presenta más clara. Para ello resulta esencial el trabajo de traducción de Diego de los Santos.

Todo esto sucede para observar cómo Timothy Hole idea una manera de vender Flite en Moscú, pero la lluvia creativa que se le ocurre, se siente diseñada para comunicar una imagen estereotipada de Rusia. Mientras continúa obsesionado con ese ente infantil que lo acecha y que, según cree, fue contratado por las corporaciones rivales para matarlo.

Después de repasar su biografía y revisitar así muchos de sus fracasos personales como amante, esposo e hijo, finalmente regresa donde sus padres, a Sheffield, el barrio de su infancia, donde consigue separar lo que está en su imaginación y lo que es real.

Es ahí mismo, para sorpresa del lector, donde también cometió su primer y más horrible crimen: “Fue la primera cosa mala que hice a sabiendas. La primera (…) Así es como nos transformamos en Lolita; luego, con sonrisas compungidas, en Humbert Humbert”, dice el protagonista como una forma de explicar la pérdida de la inocencia infantil, en ocasiones traumática como esta.

Y ya que estamos en el terreno de las confesiones, aquí es donde me parece oportuno relatar que en la primera lectura de ‘Un pequeño asesinato‘ entendí poco y nada. Recién en la segunda leída mi cerebro comenzó a hilar ideas y a hacer análisis. Entonces todo comenzó a hacer clic y ese resultado es el que finalmente me motiva a recomendar el libro.

En rigor, es una novela notable; no sólo por los elementos tan personales de Moore que pueden rastrearse en ella, sino también por los experimentos con la corriente de conciencia/inconsciencia.

El dibujo del argentino Oscar Zárate, que viene de una corriente más artística de la ilustración —conocido en Gran Bretaña por su trabajo en ‘Geoffrey Geoffrey the Tube Train and the Fat Comedian’—, se ensambla perfecto al trabajo de Alan Moore.

Sin embargo, el poder constante de la historia proviene de su dramatización del dilema ético del artista creativo —punto que también se desentraña en ‘El escultor‘ de Steve McCloud cuya reseña pueden leer aquí—; y de la lucha de Timothy por encontrar una trayectoria profesional moralmente más aceptada por su molde ético. Una batalla de la que todos, de alguna forma, somos parte.

Ficha Técnica

Título original:A Small Killing‘.
Editorial: Planeta Cómic 2019.
Autores: Alan Moore y Óscar Zárate.
Precio de ref. Buscalibre:  $16.110

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