Top 10 películas extranjeras 2014

El año 2014 estuvo interesante en materia fílmica. Pero lo mejor fueron títulos de Argentina, Italia y Canadá. Hollywood se defendió con sus únicos artesanos autores de las grandes ligas: Fincher y Nolan.
1. RELATOS SALVAJES. Pura rabia contra la máquina. Pura comedia negra convertida en la sensación térmica que marcó el 2014: esa sensación de indefención del vecino de a pie contra los abusos 1) corporativos 2) del gobierno y de 3) cualquiera con más poder y que abuse del ciudadano común. El argentino Damián Szifrón, el creador de la mejor serie que ha dado Latinoamérica, “Los Simuladores”, demuestra su talento superior al atreverse con una comedia inteligente compuesta con seis relatos independientes, pero unidos por la misma sorna, cinismo y crítica social con lo recursos del cine comercial sin complejos. Ricardo Darín como “Bombita” es sólo la punta de lanza de una postal que es un clásico instantáneo y de lo mejor salido en 2014.
2. INTERSTELLAR. Sí, Chris Nolan, autor de “El regreso del caballero de la noche”, de “El gran truco” y de “Memento”, entre otras, lo consiguió de nuevo. Estamos frente a una película es que pura inteligencia… emocional. El viaje al espacio de Cooper (Matthew McConaughey) para buscar planetas que puedan albergar vida humana, en un futuro terminal de la Tierra, es ciencia ficción que echa mano de teorías físicas explicadas en fácil (agujeros negros, la teoría de la relatividad). Todo ocurre como si fuera el escenario de “2001: Odisea del Espacio”, de Stanley Kubrick, pero con el curso de una matiné simple y entretenida y muy emotiva. Un Flash Gordon, con hijos y paternial eso sí, encerrado en un mundo kubrickiano y el resultado es algo nuevo, original y refrescante que ha ofendido a los más canónicos pero que ha deslumbrado a los fanáticos de lo nuevo y brillante.
3. INCENDIES. Llegó tarde a nuestras carteleras chilenas, pero esta película francesa del gran y notable Dennis Villeneuve (“La sospecha”) es una compleja y electrizante historia de búsqueda de orígenes. Dos mellizos canadienses descubren un secreto insondable que les deja su madre recién fallecida. En el Medio Oriente, donde están sus raíces, hay una historia de sangre, tragedia y el viaje de filmado por Villeneuve, quebrado por el presente y el pasado, es una verdadera pieza de arte.
4. LA GRANDE BELLEZA. Lo que hace Paolo Sorrentino con este manifiesta sobre el arte y creación es una película de palabras mayúsculas. Conectada con “La dolce vita”, de Fellini, esta especie de secuela toma la posta del clásico italiano para ubicar a un escéptico redactor, Toni Servillo, en el sinsentido de una Roma crepuscular, una ciudad hecha un mausoleo donde el arte está petrificado y la vida real se cuela en recuerdos primarios y cálidos. Enorme película más grande que la vida.
5. PHILOMENA. Stephen Frears es un maestro de las emociones. Sin ser un manipulador, el director de “Relaciones peligrosas” cuenta la historia real de una mujer ya mayor, Judi Dench, que busca a su niño dado en adopción –y contra su voluntad- por la Iglesia católica cuando ella era una adolescente. Cine de denuncia, pero además, estudio cuidado y elegante de las emociones.
6. GUARDIANES DE LA GALAXIA. La quintaesencia de la entretención y matiné, esta aventura espacial es lo que fue “La guerra de las galaxias” en los años 70s. Héroes sin poderes, solo encanto y humor, esa es la fórmula del director James Gunn para traer al cine a los héroes más B del Universo Marvel. El casette que porta Starlord, desde su niñez terrícola, “Awesome mix vol 1”, con temas como “Hooked on a Feeling”, “Go All the Way”, “Spirit in the Sky” y “Moonage Daydream”, entre otros, es la banda sonora de una película que parece una versión infantil de una space opera hecha por Tarantino. Por lo desfachatada, por original e intensa. Pero, Ojo, en clave infantil. Y por eso un árbol y un mapache vivientes se roban la película de este estreno que fue una de las sorpresas de 2014.
7. SECRET LIFE OF WALTER MITTY. Ben Stiller es un gran director. El comediante ha hecho pocas películas en calidad de director, como Reality bites y Zoolander y Una guerra de película, pero aunque irregulares todas, filma momentos clásicos en cada una de ellas. En este melosamente lindo filme, acerca de la nostalgia del paso del papel a lo digital cuando hablamos de la revista Life, el caso de un ejemplar burócrata de las fotografías en esa publicación le sirve a Stiller para hablar de los sueños, la aventura y el viaje. Gran momento clip con la canción Space Oddity con Bowie haciendo dúo con Kristen Wiig. Incluso sacan risas unos “califas” marinos chilenos que forman parte del periplo de este antihéroe moderno.
8. EL LOBO DE WALL STREET. Martin Scorsese se está rehaciendo a sí mismo y su cine una y otra vez. Ya él dijo lo que tenía que decir en el pasado y ahora lo recalca. Esta gran película es un remake involuntario de “Buenos muchachos”, de “Casino” y de sus películas donde analiza –y no glorifica- a personajes fuera de la ley. En este caso este estafador de la bolsa encarnado por el mejor Leonardo DiCaprio. Excesiva, descriptiva, “El lobo de Wall Street” es un espejo a los vicios de la década de los 80s y su voraz capitalismo salvaje, toda la fórmula alimentada por la cocaína que consume DiCaprio y que el vertiginoso montaje de Scorsese reproduce, de nuevo, en un juego de espejos donde su vida, sus películas y su arte se cruzan en una misma película. Una vez más.
9. GRAN HOTEL BUDAPEST. Wes Anderson no filma películas, sino que filma fotos fijas que se mueven y su estilo de encuadre, que parece sacado de revista de vivienda y decoración, ya es marca registrada. Este pequeño cuento-fábula es un relato ambicioso y hay un aire a animación stop motion, género al que Anderson le rinde tributo (recordemos la noble “El fantástico señor Fox”) incansablemente. Un aire de nostalgia comulga con la idea permanente de Anderson de visitar la tierra de la niñez y, en este caso, de cómo los caminos de una guerra en Europa pueden torcer vidas y esperanzas.

10. PERDIDA. GONE GIRL. David Fincher sí filma películas y su “Perdida” es quizás uno de sus productos menos personales. En la otra orilla de su pieza maestra Zodiac”, este thriller melodrama juega al cine masivo de calidad y le sale bien. Pero Fincher siempre ha dicho que hace dos tipos de películas. Las Kurbrick y las Spielberg. Quizás acá, debido al argumento simple y masivo, debió ser más Spielberg. Pero optó por ser Kubrick: lejano, distante, más cerebral. Igual, buena película, que logra ser mejor “sentida” que “pensada”.
BONUS TRACK
El pasado, El hombre más buscado, Amor a la carta y Grandes héroes.

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