Terminator: 30 años tratando de cambiar el futuro

¿Sarah Connor? (¡Bang!)”. “I’ll be back”. “Hasta la vista, baby”. Tres frases imborrables. Tres escenas que quedaron grabadas en la memoria de varias generaciones en todo el mundo. Pero que no fueron pronunciadas por un poeta o en un gran montaje teatral. No, el dueño de esas frases es —sin duda— una de las máquinas más famosas de los últimos treinta años: Terminator.
Es probable que cuando el joven director de cine James Cameron estrenó ‘The Terminator‘ el 26 de octubre de 1984 —con un modesto presupuesto de US$ 6,4 millones—, no sospechara en lo que se iba a convertir el personaje encarnado por el fisiculturista austriaco Arnold Schwarzenegger. Un clásico instantáneo dentro del cine de ciencia ficción, una referencia obligada de la cultura popular y una franquicia que habría de crecer mucho más allá de las salas de cine en los siguientes años.
Aunque es probable que todos conozcan la trama, no está de más recordarla un poco. Schwarzenegger es un cyborg venido desde un futuro en el cual las máquinas exterminaron a gran parte de la humanidad al desatar una guerra nuclear global. Los sobrevivientes de aquel apocalipsis intentan sobrevivir al exterminio final, enfrentando día a día todo tipo de máquinas creadas para matarlos. Y al menos en lo que queda de Estados Unidos, el líder de esa resistencia humana se llama John Connor.
En ese contexto, en 2029 las máquinas envían al pasado a un cyborg modelo T-800 —de apariencia humana, fuerza extrema, diestro en técnicas de rastreo y carente de toda misericordia— con la misión de matar a Sarah Connor (Linda Hamilton), quien será la madre del hombre que mantiene viva la esperanza de acabar con las máquinas. Y para eso, el propio Connor envía a uno de sus mejores hombres al siglo XX para detener al T-800: Kyle Reese (Michael Biehn).
Más allá de los méritos de la dirección y del desempeño de sus actores, la cinta también brilló por detalles como que el destacado escritor Harlan Ellison trabajó junto a Cameron en la redacción del guión, que la música compuesta por Brad Fiedel se volvió un mundialmente conocida (Chan, chan, chan, cha, chan) y que “el maestro” Stan Winston estuvo a cargo del maquillaje y los efectos especiales.
The Terminator‘ recaudó en su primer fin de semana US$ 4.020.663, pero esa cifra escaló hasta los US$ 38.371.200 en enero de 1985. Todo un hito para la época. Pero además se convirtió en una película que fusionó en una sola trama diferentes tópicos de la ciencia ficción: la lucha entre las máquinas (cyborgs, en este caso) y los seres humanos, viajes en el tiempo (sin retorno, por cierto), la tentativa de cambiar la historia (y el futuro), un sombrío mundo postapocalíptico, etc.
El regreso
El final de la cinta, hay que decirlo, quedó lo suficientemente abierto como para una secuela (o varias). ALERTA DE SPOILER. Pero hubo que esperar hasta 1991, cuando se estrenó ‘Terminator 2: El día del juicio‘, nuevamente dirigida por Cameron. En ella, Hamilton encarnó a una Sarah Connor recluida en un hospital siquiátrico en pleno 1995. Nadie le cree la historia del cyborg del futuro que viajó en el tiempo para matarla. Paralelamente, su hijo, un joven John Connor (Edward Furlong), malvive como un precoz hacker hasta que el T-800 reaparece en su vida. Aunque esta vez no para matarlo, sino para protegerlo, porque es un cyborg reprogramado por la resistencia. Entonces, ¿cuál era la amenaza? Un nuevo terminator, el T-1000 (Robert Patrick), construido con metal líquido y capaz de metamorfosearse con total facilidad.
Siendo una película de acción con numerosas escenas de violencia, esta secuela tuvo momentos brillantes, como el momento en que Sarah Connor observa cómo se va construyendo una particular relación entre su hijo y el cyborg. Y que esa extraña relación de amistad, o incluso padre-hijo, era el reflejo del mundo en que estaban viviendo. “El terminator jamás llegaría borracho a casa, nunca lo golpearía ni lo trataría mal”, reflexiona el personaje en medio del desierto.
Terminator 2: El día del juicio‘ dejó su huella en la historia del cine al ser la primera película cuyo presupuesto superó la barrera de los US$ 100 millones (US$ 102, en rigor) y que llegó a recaudar casi US$ 520 millones. Además, fue la primera en usar imágenes generadas por computador (CGI), algo que un par de años después ‘Parque Jurásico‘ (1993) llevaría a otro nivel.
Vale la pena mencionar que la cinta tiene un final alternativo, muy diferente al original, que se puede ver en YouTube .
Más secuelas
En 2003, en un giro bastante forzado —considerando cómo terminaba “Terminator 2: El día del juicio”— llegó a los cines ‘Terminator 3: la rebelión de las máquinas‘. Una nueva secuela que nos mostraba un John Connor de 22 años atormentado por el peso del destino, deambulando por Estados Unidos, solo acompañado por el fantasma de su madre fallecida de cáncer.
En ese contexto, ahora desde 2033 llega al presente una nueva amenaza proveniente del futuro (y eso que en la segunda parte se daba por cerrado ese tema). Nada menos que un terminator con apariencia femenina: la T-X (Kristanna Loken), capaz de controlar otras máquinas e incluso reprogramarlas. Nuevamente la cacería tiene a John como blanco, ahora en la piel de Nick Stahl. Y otra vez vemos la llegada de Arnold Schwarzenegger para protegerlo (misma apariencia, obviamente). Aunque en esta ocasión es un modelo T-850, reprogramado por su propia esposa para defenderlo de la T-X.
La ausencia de James Cameron en este proyecto se nota y mucho. Dirigida por Jonathan Mostow (la serie de HBO ‘From the Earth to the Moon‘ y la prescindible ‘U-571‘), esta tercera parte tiene una trama floja y carece del estilo y calidad de las dos primeras entregas. Sin embargo, tiene un mérito, que es mostrar al público —finalmente— cómo se produjo el Día del Juicio. La entidad de inteligencia artificial Skynet, creada como el sistema de defensa definitivo, es activada. Y rápidamente toma conciencia y luego el control de la red, apoderándose de los arsenales nucleares con los que intentará destruir a la humanidad.
A pesar de las críticas a la tercera parte de la franquicia, en 2009 Hollywood se arriesgó con una nueva cinta: ‘Terminator Salvation‘, dirigida por Joseph McGinty Nichol (mejor conocido como McG y responsable de las dos cintas de ‘Los Ángeles de Charlie‘). Ambientada en 2018, la historia muestra cómo John Connor (ahora interpretado por Christian Bale) se convierte finalmente en el gran líder de la resistencia. Junto a él está su esposa Kate (Bryce Dallas Howard), pero también aparecerá en escena un joven Kyle Reese (Anton Yelchin), su futuro padre. Y claro, una nueva amenaza, encarnada en el modelo
T-7RPI (Sam Worthington), algo nunca visto por los rebeldes.
La cinta incluye una escena en la que aparece Arnold Schwarzenegger, pero producto de digitalización, en su clásico papel de terminator.
Ya está en marcha una quinta entrega ‘Terminator: Genisys‘, que será dirigido por Alan Taylor (‘Thor: The Dark World‘) y que debe llegar a las salas de cine el 26 de junio de 2015, con Emilia Clarke y Jai Courtney en los roles protagónicos, y claro, con el regreso de Schwarzenegger como el imperecedero T-800.
Cómics y televisión
Terminator es un ícono clásico de los ’80, tal como lo es Robocop o Depredador. Un personaje con tanto potencial que no tardó en saltar de la pantalla del cine a otras plataformas. Por ejemplo, el mundo del cómic, con numerosas historias que en muchos casos no aportaron mucho a la mitología del personaje. Aunque ciertamente hay títulos que vale la pena destacar, como ‘Robocop versus Terminator‘ (1992), escrito por Frank Miller y con el arte de Walt Simonson; ‘Superman vs. The Terminator: Death to the Future‘ (1999-2000); ‘Aliens versus Predator versus The Terminator’ (2000); ‘Terminator: Salvation Movie Prequel‘ (2009) o ‘Terminator/RoboCop: Kill Human‘ (2011). Y como esto no se detiene, es probable que veamos a futuro nuevos cómics.
Mención aparte merece ‘Terminator: The Sarah Connor Chronicles‘ (2008-2009), el intento de llevar a la televisión las aventuras y desventuras de Sarah Connor y su hijo. Esta versión se desarrolla en 1999 y dejó a Sarah Connor en manos de la actriz Lena Headey (‘300‘, ‘Game of Thrones‘), quien logra un muy buen registro de la madre que debe preparar a su único hijo para un futuro aterrador.
En este presente, John —interpretado por Thomas Dekker— tiene 16 años y vive su adolescencia de manera difícil, debatiéndose entre vivir una vida normal y asumir el destino que su madre le ha explicado desde niño. Es que él no se siente ni quiere ser un héroe.
Mención aparte merece el personaje de Cameron Phillips —a cargo de la actriz Summer Glau (River Tam en ‘Firefly‘)—, una terminator reprogramada y enviada por el propio John Connor para protegerse a sí mismo en 1999. Por fuera parece una joven frágil y tímida, pero realmente es un modelo más avanzado que los “clásicos” T-800. Y que a medida que la serie avanza, va construyendo una relación con el joven Connor, al tiempo que va surgiendo en ella algo muy parecido a las emociones.
Lamentablemente, ‘Terminator: The Sarah Connor Chronicles‘ duró apenas dos temporadas. Y digo lamentablemente, porque el formato de serie de televisión permitía desarrollar mucho mejor la evolución de los personajes, sobre todo el eje John-Cameron (el joven y su terminator, nuevamente). Y aunque el capítulo 22 de la última temporada (‘Born To Run’) dejaba abierta la posibilidad de una tercera —ya estaban escritos 13 episodios de ella—, finalmente fue cancelada por la cadena Fox argumentando el alto costo de la producción y los bajos niveles de audiencia.
Con 30 años a cuestas, Terminator está lejos de jubilarse. Y muy por el contrario, ha ido cautivando a nuevas generaciones. Es de esperar que los guionistas —sea en películas, cómics u otras plataformas— lo traten con cariño. Un cyborg de este tipo no se puede desperdiciar y merece protagonizar historias de calidad. Después de todo, siempre está volviendo desde aquel apocalíptico futuro que Sarah y John Connor combaten para que jamás se vuelva realidad.

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