Especial Ondamedia, el streaming del cine nacional

Imagen: Roberto Mazuela

En NerdNews sabemos lo difícil que es hacer y exhibir cine en Chile; por esta razón, que involucra el apoyo y la difusión, es que valoramos tanto instancias como Ondamedia, un servicio gratuito de streaming que ha permitido a miles de chilenos disfrutar de lo mejor del séptimo arte local.

Este mes, Ondamedia ha estrenado una serie de cintas de gran de calidad que, debido a la pandemia, debieron abandonar las salas antes de su periodo de exhibición originalmente programado, eso en el caso de que hayan alcanzado su estreno, pues muchas otras quedaron enlatadas. El resto del contenido también incluye algunos clásicos de siempre, que ningún cinéfilo pasaría por alto.

A continuación, te dejamos con el espacio hecho por el equipo de NerdNews, que incluye entrevistas a los realizadores y elencos, así como también reseñas de algunas películas representativas que pueden encontrar en el sitio.

‘Sumergida’: La sicología del ambiente

Luna Martínez, protagonista de ‘Sumergida’: “Esta película me demandó mucho a nivel emocional”

La fórmula de Andrés Finat, director de ‘Sumergida’

El director de cine Jorge Olguín: “El terror me ayudó a controlar mis propios miedos”

Tarde para morir joven’: La melancolía de un verano

Los Fuertes’: Amar sin miedo ni prejuicios

Omar Zúñiga, director de ‘Los Fuertes’: “Me interesaba contar una historia de amor que estuviese privada de culpas”

El pacto de Adriana’: La fragmentación de una historia

‘El Príncipe’: Un debut prometedor

Sebastián Muñoz, director de ‘El Príncipe’: “Hacer esta película fue un camino largo”

‘Perro Bomba’: El Chile del estallido

La fórmula de Andrés Finat, director de ‘Sumergida’

El joven cineasta conversa con NerdNews acerca de su proceso creativo de su ópera prima: un interesante y bien logrado drama que reflexiona sobre la salud mental y que es estreno directo en Ondamedia.

‘Sumergida’ es el debut en la dirección de largometrajes de Andrés Finat, cineasta que comienza de esta manera una interesante y prometedora carrera. Su filme, que es estreno directo en Ondamedia desde esta semana, es la historia de una joven llamada Angela (Luna Martínez), el centro de una reflexión sobre la salud mental en Chile.

—Tu película se iba a estrenar en cines por estos meses ¿no?

—Sí, nosotros en un inicio íbamos a estrenar en abril de este año, en salas, pero bueno, por razones poco viables, no pudo ser así. Y se atrasó hasta que salió la oportunidad de estrenar en Ondamedia, a través de streaming, que es la opción que, finalmente, tomamos.

—Es, sin duda, una sensación extraña ¿no? Estar estrenando en una plataforma en vez de estrenar en cines, como es el formato para el que fue hecha esta película. En el fondo, tu película está estrenando, tal vez, una nueva manera de consumir cine de ahora de adelante, o quizás que eso sea lo habitual, en vez del cine. ¿Has pensado en eso?

—Sí, es extraño en verdad. Pasan varias cosas, o sea, por un lado, se extraña el hecho de poder mostrarla en una sala de cine, más que nada, porque en lo personal me gusta el contacto con la gente, el contacto con el público. Sentir qué energía queda en la sala después del visionado, qué te dice la gente, esas impresiones. Por otro lado, está acá la oportunidad de hacerlo por Onda media, en streaming, que es bacán, porque pueden llegar a todo el territorio chileno, de manera gratuita, puedes abarcar una gran cantidad de gente, estratos de edad, socioeconómicos, es más transversal. Pero también, por otro lado, pasa que, como tu decías, es una película que está hecha para verla en el cine. El sonido, por, sobre todo, creo. Entonces, hay hartos sentimientos encontrados con respecto al tema. 

—También, en este mismo confinamiento, en tu propia vida, ¿has podido consumir más cine de lo habitual, en línea, en streaming, o te has conservado con un consumo habitual?

—He visto hartas series, me he puesto al día con películas, pero, no necesariamente a través de plataformas oficiales. He visto harto cine de Lynch, por ejemplo, y eso no lo encuentro en plataformas. He tenido que descargarlo. Pero, sí, al principio vi harto cine chileno en Ondamedia, series en Netflix, ha subido.

—Hay algo interesante que tiene que ver con tu cine, con tu primera película, ‘Sumergida’, que tiene un ambiente casi onírico, donde a veces, es difícil distinguir entre realidad y ficción…

—Es curiosa esa pregunta, porque, en un principio, nuestra principal referencia es ‘La escalera de Jacob’ de Adrian Lyne, no sé si has tenido la posibilidad de verla.

—Por supuesto, Adrian Lyne, con Tim Robbins, ambientada en la guerra.

—Es un peliculón, yo la amé desde el primer día que la vi, y me dieron muchas ganas de tenerla como referencia para algún proyecto. Pero también vimos con mi equipo cine de Lynch. No lo referenciamos directamente, pero sí se fue dando alguna especie de relación, entre ese cine y lo que es ‘Sumergida’. Creo que Lynch hace algo que nadie más puede hacer, Lynch es Lynch, y es imposible imitar su cine. Pero, sí es interesante que se hayan dado algunas similitudes, si se les puede decir así.

—Mencionaste ‘La escalera de Jacob’, ¿por qué viste esa película? Es una película noventera, que está alojada en el rincón de trivia de algún perdido cinéfilo ¿Cómo diste con esa película?

—Mi hermano grande, Eugenio, él para mí siempre ha sido un referente en todo tema artístico, por decirlo así. Él es matemático, pero sabe mucho de poesía, mucho de cine, de música. Y un día estábamos en la playa, y llegó y me dijo “¿quieres ver una película buena?”, y yo dije “bueno”. Y me mostró ‘La escalera de Jacob’, estaba con mis padres, los cuales no entendieron ni un carajo de la película, pero yo la disfrute muchísimo, y pensé, qué bonito poder jugar así con el tiempo, poder jugar así con la percepción del tiempo, con la percepción de la realidad, esto de dónde está metido el personaje. Por ahí la encontré, y creo que es una película muy interesante.

—¿Hace cuánto tiempo te mostró esta película tu hermano mayor? Hace muchos, pocos años. Tu eres muy joven.

—Debo haber tenido… yo creo que hace unos cinco o seis años me la debe haber mostrado, algo así. 

—Esta película es tu ópera prima, y de alguna manera marca el inicio de una carrera muy interesante, me gustaría saber, ¿cómo fue el proceso de creación de este largo?

—Fue un proceso largo para todos, esta película la hicimos con un equipo hermoso de gente. La película, obviamente, partió de una idea mía, yo tenía ganas de algo que se enmarque en el thriller, y tratar el tema de la salud mental. Entonces, empezamos a meternos en el tema, ahondar, conversar entre nosotros. En especial con Joaquín Salinas y Lorenzo Galindo, que son los dos coguionistas. Y ya cuando llegamos a la historia, empezamos a ver cómo hacerla, efectivamente, como tú dices, es una película con harta atmósfera, y es un desafío tremendo, un desafío súper difícil. Uno que ha visto hartos thrillers entiende que, valga la redundancia, la atmósfera es algo importantísimo, y es algo en lo que hay sumergir al espectador o espectadora.

Entonces, empezamos a referenciar, a ver harto cine, a probar. Hicimos pruebas de atmósfera, hicimos pruebas de personaje, hicimos pruebas de locación. Al principio esto se enmarcaba con un luthier, con unos pianos. Después encontramos el agua, y se empezó a dar de manera orgánica. Fue un proceso de harta conversión, y de harta reflexión, en el proceso de desarrollo y también de preproducción. Ya en el rodaje fue mucho trabajo de conversación con el elenco, en especial con Luna Martínez, harto trabajo de mesa. Antes de eso me tocó entrevistar chicas que tenían una historia similar a Angela. Eso, fue por ahí.

Y a la hora de armar este protagónico, porque es la voz de una mujer, digámoslo, es difícil siendo hombre, tal vez, abordar y ponerse los zapatos desde un punto de vista femenino. ¿Cómo fue el trabajo con la actriz, Luna Martínez, para lograr ese perfil, y lograr que ella fuera esta chica, esta protagonista de carne y hueso?

—Luna le dio muchísimo al personaje, ella llegó para terminar de formarlo, terminar de encontrarlo/la. Encontrar cuáles son los temores de Angela, encontrar cuáles son sus afecciones, sus emociones, sus pensamientos, su espíritu, su todo. Existía el desafío de tener una protagonista mujer, pero, creo, y creemos como equipo, es algo que se conversó, que, la salud mental, por volver a poner el tema sobre la mesa, es algo que es transversal al género, es transversal a la edad, es algo súper presente. Quisimos instalar eso desde un principio, es algo que le puede llegar a toda la gente. Pero, al mismo tiempo, esto se enmarca en una mujer. Entonces, parte del desafío, de la manera de que afrontamos, como te decía antes, también fue entrevistar a varias mujeres, conversar con amigas, parejas, mi madre, hermana. Y empezar a ir encontrando esto, que había que lograr conocer y retratar de alguna manera.

—Tú eres muy joven, y esta es tu primera película. ¿A qué edad la filmó tu equipo o tú, qué edad tenías cuando terminó el rodaje?

—A ver, perdona yo soy muy malo con los números. Tenía 24 o 25 años. 

—Súper joven. ¿Ya tienes un nuevo proyecto que estés desarrollando o ya hayas filmado?

—Sí, hice un par de video clips hace poco, que es algo que me gusta bastante. Pero tengo ganas de volver a la ficción, al largometraje de ficción. Tengo un proyecto que se enmarca fue del thriller. Tengo ganas de hacer un drama, a mí me gustó harto el drama, y me gusta mucho el drama romántico, mucho, mucho. Ya se va a venir algo así, quizás más adelante cuando esté más maduro, pero por el momento tengo ganas de hacer un drama. Y también estoy empezando a trabajar un cortometraje con una amiga directora. 

—Con relación a los videos clips, ¿has hecho videos de qué artistas, de qué tipo de música?

—Uno de mis mejores amigos, hermano de la vida, del alma, del espíritu, Matu Cosmelli, un cantautor chileno, también vocalista de una banda que se llama Bender Bucowski. Que le ha empezado a ir bastante bien. Le hicimos un video clip, de una canción que se llama ‘No te compro’, que habla harto sobre el estallido social. Entonces, fue súper bonito. Tiene toda una secuencia, que es en un estudio todo negro, una mujer de rojo completo. Y al mismo tiempo aparece Matu, que es el protagonista junto a esta chica pintada de rojo, Javiera Carrillo, tremenda actriz, hermana de la vida, amiga muy querida, en Plaza Dignidad. Y eso fue bastante cine documental, por decirlo así. Estábamos haciendo coreografías, con cuerpos pintados en medio de la gente, entre cánticos, otras interpretaciones artísticas entre medio, los pacos, por un lado, las lacrimógenas. Era una cosa media surrealista, pero al mismo tiempo belleza. Fue una experiencia muy bonita. 

—¿Crees que el estallido social, y lo que ha pasado en Chile, sea una fuente de inspiración para los cineastas, y tal vez para ti mismo, en proyectos que vengan a futuro?

—Totalmente, o sea, yo creo que, en un año, quizá, dos años más van a haber muchas producciones acerca de lo que pasó, y de lo que está pasando. El cine es un acto político, veas desde donde lo veas. Nosotros en ‘Sumergida’ hablamos de la salud mental, pero hablar de la salud mental también es un acto político, siento yo. O sea, vivimos en una sociedad con un sistema capitalista que nos hace olvidar la empatía, y de ahí vienen muchas depresiones. Entonces, si hablamos de un estallido social con la fuerza que tuvo el 18 de octubre, y todo lo que vino después, sí, totalmente es una fuente de inspiración y una fuente de energía. O sea, hay que hacer algo con respecto a esto, y que mejor que el cine que puede contar historias, y la historia de un país, más aún. 

—Eres parte de una generación de cineastas jóvenes, tal vez de los más jóvenes que me ha tocado entrevistar ahora. Retrospectivamente ¿te ha servido la experiencia de otros directores que han hecho este camino antes que tú?

—Sí, hay algo que yo valoro mucho, que fue estar muy atento a las historias y a las experiencias que nos contaban nuestros profesores en la escuela. El saber cómo era antes, desde sus propias palabras. El saber cómo ha ido avanzando, como ha ido evolucionando, como hay nuevas oportunidades, como ha ido creciendo el tema de la distribución y el marketing, que es algo importantísimo a la hora de hacer cine, y que quizás antes no se valoraba tanto, no se tenía tanto en cuenta. Y hoy en día, a uno le enseñan, uno ya entiende desde un principio, incluso a la hora de rodaje, tener material para marketear la película. Experiencia de otros directores y directoras, a mí me tocó entrevistar y conversar con Claudia Huaiquimilla, cuando estaba haciendo mi tesis, y me dio muchas herramientas para lo que sea mi próximo proyecto. Yo hablé con ella después de haber hecho ‘Sumergida’. La construcción de personajes, cómo generar una identificación con el espectador, la importancia de la empatía, creo que ha habido una cantidad de cineastas hacia atrás que han hecho prueba y error, prueba y error, y han salido muchos estilos, muchos temas, muchos personajes distintos. Y el conocer sus experiencias, verlas, si es que se tiene la oportunidad, conversar con ellos, es algo hermoso.

 Me tocó en el festival de cine de Carahue hablar con Gonzalo Justiniano, que también estaba en el festival. Él estaba mostrando ‘Cabros de mierda’, si no me equivoco. Y nos tocó conversar harto en el desayuno, por ejemplo, y él nos contaba sus historias de cuando tenía que estar grabando en plena dictadura, con las balas pasando de un lado a otro. Uno empieza a pensar, la labor del audiovisual hoy en día, con todo el estallido social. Y cómo era antes, y como ahora esa agresividad sigue, pero de otra manera. 

Claro son importantes las experiencias anteriores, y el bagaje que viene de otros cineastas.

—¿Sabes nadar?

—Sí, sí me gusta mucho nadar. Es muy curioso haber terminado haciendo ‘Sumergida’, de hecho. Porque me gusta mucho el agua. Me tocó, por suerte, poder nadar mucho cuando chico. Tuve clases, en un momento, en la misma piscina donde grabamos ‘Sumergida’, de hecho. Así que, es bonito. Me acuerdo cuando estábamos trabajando la idea, ya había llegado todo el tema del agua, fui y me inscribí en una piscina. Quería estar en una piscina grande. Pasaba harto rato metido ahí, me sumergía, salía, trataba de sentir el agua cálida de la piscina temperada. Ver qué sensaciones eso te provoca, para poder llevarlo a la dirección de actores, al tratamiento audiovisual. Me fui por las ramas, pero sí, sé nadar y me gusta bastante. 

—Te quiero agradecer por esta conversación, y nos vemos. Pueden ver tu película en Chile por Ondamedia, y también, me imagino que pronto la vamos a poder ver en otro streaming, en otros territorios ¿no?

—Sí, se va a ver… de hecho, me enteré hace poco, cuando estábamos en el Festival de cine de las Alturas, en Jujuy, Argentina, además de ganar el premio a mejor dirección, quedamos seleccionados para una muestra de cine andino. Entonces la película se va a ver en siete países latinoamericanos durante distintos días. Es por el 19 de agosto, si no me equivoco. Así que va a estar dando vuelta por Latinoamérica, y hay otras cosas que estamos preparando y viendo oportunidades en otros países. 

Luna Martínez, protagonista de ‘Sumergida’: “Esta película me demandó mucho a nivel emocional”

La actriz chilena explica el proceso vivido en este filme chileno que trata el tema de la salud mental. Inquietante y muy lograda opera prima de Andrés Finet, que tuvo un estreno directo en Ondamedia.

Luna Martínez ha tenido visibilidad en el mundo de las teleseries, es rostro presente de una nueva generación de recambio. Pero sin duda que su primer protagónico en el cine es un hito para abarcar a un púbico más amplio que pueda apreciar su talento.

Luna Martínez es Angela en ‘Sumergida’ de Andrés Finet—estreno directo en Ondamedia—; una joven que labora en una piscina y que habita un mundo difuso entre la realidad y el delirio, donde la presencia de su madre resulta un detonante en varios sentidos.

—Me gustaría saber ¿desde hace cuánto está involucrada o estuviste involucrada en este proyecto? que además es, creo, tu primer protagónico en el cine.

—Sí, efectivamente es mi primer protagónico del cine. Y estuve involucrada en este proyecto desde mediados del 2017.

—¿Y cuánto tiempo estuviste en involucrada en términos de los ensayos, en la concepción del proyecto, que te contactara el director? que es muy joven, por lo demás. ¿Cómo fue ese proceso para ti?.

—La verdad llegué a este proyecto sin muchas expectativas. Quise ir a conocer a Andrés (Finet, el director), a hacer casting, la audición de este personaje, que finalmente fue una conversación que tuvimos con Andrés, que derivó después es una improvisación. E inmediatamente enganché mucho con las temáticas que estaba planteando Andrés. Sin leer en detalle el guion, me pareció interesante de abordar, me pareció desafiante a nivel interpretativo, entonces cuando, finalmente tomé la decisión de trabajar con Andrés, que, insisto, siempre me pareció muy claro desde su punto de vista, independiente de que él sea un cineasta joven y que esta sea su ópera prima. Inmediatamente me fui de lleno al proyecto, puse muchísimo de mí, y nunca dude de la capacidad, ni la calidad de lo que estábamos haciendo, todo lo contrario. Intenté siempre darle un valor a lo que estaba haciendo, y también me encantó la posibilidad de hacer el papel protagónico en un largometraje. Es una experiencia que voy a llevar para siempre.

—Además, toda la película se apoya en ti, o sea, la cámara está contigo todo el metraje, y no es una película corta, dura lo que tiene que durar. Y quizás para ti fue una experiencia extenuante, y fue distinto a lo que habías hecho anteriormente ¿cómo lo podríamos comparar con ese trabajo previo?

—Para mí ‘Sumergida’ es súper único el proceso. Efectivamente, es una película que me demandó mucho a nivel psíquico, emocional, corporal. Fue muy intenso meterme en esas temáticas interpretativas. Y en ese sentido, mirando para atrás a los personajes que he interpretado en el pasado, si bien el componente de la intensidad emocional no es primera vez que aparece en los personajes que he interpretado, el tratamiento del cine, la cámara, justamente lo que tú mencionas, que está tan cerca, que está acompañándome todo el tiempo, el hecho de estar en todas de la película. Ese mes de rodaje para mí es como estar sumergida en la cabeza de Angela y en su sentir, y sí, fue bastante extenuante.

—Me ha tocado hablar, y me voy a pegar la quebrada, con Daniel Day Lewis, y le pregunté por el método, ellos siempre están 24/7 con el personaje. No salen de ese personaje. ¿Cómo fue para ti estar con Ángela? ¿te la podías sacar de encima dado que tenía una carga muy grande?

—Siéndote súper sincera, fue un trabajo que me costó. O sea, cuando decíamos, es un día, vámonos para la casa, era desafiante sacarme la mochila de Angela e irme a mi casa, no fue fácil. En ese sentido, creo que es muy importante que los actores y las actrices dominemos la técnica del Stepout que, en el fondo, es salir de lo que estamos actuando. Personalmente, yo aprendí esa técnica hace muy poquito tiempo, me hubiese encantado contar con esa herramienta a la hora del rodaje. Yo sabía que me iba a enfrentar a momentos extenuantes a nivel emocional, a este personaje que tiene una desvalorización personal muy grande, o sea, que es como una especie de persona oculta, que no tiene una presencia en la sociedad, no tiene un sentido claro de su vida. Entonces, yo sabía que iba a estar metida en algo intenso, y si bien tenía esa conciencia, aun así, todo, hubo momentos en los que fue complejo ser Angela.

—Hay una cosa interesante la película Luna, que tiene que ver con que este es un protagónico femenino. A veces es difícil encontrar en películas, no sólo chilenas, sino también del mundo, protagónicos femeninos. Cómo fue, en ese sentido, el trabajo guion, dirección, para que la voz del personaje surgiera, con valga la redundancia, voz propia y no, tal vez cayera en hetero normas, o encasillamiento o visiones, que quizás no tenían relación con la realidad femenina de ese personaje.

—Me sucede con esa pregunta, es que el planteamiento de personaje que me hizo Andrés, la visión, en el fondo, del personaje que me dio el director, y que pude identificar en el guion, habla de un ser humano. Entonces, en ese sentido, creo que me parece increíble que haya protagónico femenino, creo que nos hace mucha falta en el cine contemporáneo, espero que siga ocurriendo en nuestra escena nacional; pero el tema de que sea una chica, para mí nunca… nunca sentí que tenía que aclararle al director, en realidad, lo que es ser mujer, no. Siempre sentí de parte de Andrés un respeto al escribir este personaje, al darle la fuerza y, justamente, el tema que tiene con la identidad.

—Es súper interesante la relación que tienes en escena y durante la película con Kathy Kowaleczko, esa relación madre/hija. Cómo fue ese trabajo con ella. Kowaleczko, que es casi un clásico del audiovisual chileno.

—Súper, súper bien. El otro día comentaba con Andrés que también hay un relato potente, creo yo, con respecto a lo que es el linaje de la madre. La línea de las mujeres de una familia, sobre todo los miedos que se van traspasando, los secretos, hay algo ahí bastante interesante, ahora que lo mencionas, también lo comparto. 

Y con respecto al trabajo con Kathy, bueno, sin ánimo de hacer spoilers, el grueso de las escenas de Kathy es con la chica actriz, la niña que me representa, a Ángela cuando más chica. Entonces, con Kathy fue súper agradable trabajar, se dio una dinámica en el set, de retroalimentación entre las dos, y logramos conectar súper bien, en los momentos que tuvimos que actuar juntas. Creo que se dio bien esa dinámica.

—Hay una cosa súper importante de tu personaje, y es que trabaja harto con el cuerpo, está un poco visibilizar, está un poco doblada la espalda y también, ella es una parte del paisaje. Me daba la idea, y es una observación, que los lugares tienen un protagonismo muy importante en este filme opera prima, muy interesante y muy de ambiente psicológico. ¿Estaban conscientes a la hora de trabajar eso? ¿Estabas tú consiente que también los lugares iban a ser una parte importante, una proyección de la pena, emoción, sentimiento del personaje?

—Sí, totalmente. Con respecto a lo que hablas de la fisicalidad de Ángela. Que esté encorvada, el hecho de que este invisibilizada de su propio cuerpo, fue un trabajo que construí basándome en entrevistas, a las que pude acceder, de chicas que han tenido el pensamiento de atentar contra su vida. Yo saqué algunas cosas de ahí, de hecho, también hice un diario del personaje, un diario sobre Angela, y justamente lo estaba revisando ahora, que he tenido que hacer entrevistas, para recordar, porque fue hace tres años. Y fue, justamente mirando con mucho respeto estas entrevistas, que salió el tema de que, por ejemplo, el polerón de Ángela tiene unos hoyos, que yo pedí hacerle hoyos a las mangas para tener esta sensación de estar cubierta, de estar escondida, creo que es una cosa un poco ansiosa, también. A mí por lo menos, me ayudó muchísimo ese tipo de detalles, por lo tanto, sí, fueron buscados, fueron manifestados de manera consciente, y me ayudaron mucho.

Y con respecto a los lugares, o sea, yo leí el guion, y dije wow. La piscina, esa escena donde estamos con el personaje de Rebeca rompiendo algunas cosas, los lugares también, y las situaciones me llevaban a estados súper interesantes, que también son muy interesantes de ver. Encuentro que son escenas muy bonitas.

—Qué referentes usaste para interpretar a una persona que vive en la difusa frontera entre la realidad y el delirio.

—Andrés me mandó referentes, referencias, películas, ‘La escalera de Jacob’. Y personalmente yo volví a ver, que ya había visto, porque me parecía que tenía mucho que ver, ‘El cisne negro’ de Darren Aronofsky. Creo que también tiene bastante de eso, como referencia. Y de manera personal, recuerdo haber “apelado al recuerdo” que tengo del trabajo de Casey Affleck en ‘Manchester by the sea’, cuando vi esa película me fijé mucho en la actuación que hace, que habla con sus manos. Recuerdo que me alucinó mucho ver cómo el actor actúa con sus manos. Tú puedes mirar sus manos y está todo el tiempo dándote información, y eso también fue para mí un referente. Y bueno, mucho también fue intuición, bastante.

—Qué rico que hablaste de ‘Black Swan’, que es una película de terror y que habla de salud mental al igual que ‘Sumergida’. ¿Qué me puedes decir sobre ese tema, cómo te ha tocado, personal o no? En términos de reflexión tuya, como persona.

—¡Uf! creo que es un tremendo tema, demasiado grande. No conozco la situación el día de hoy actual, escenario coronavirus, qué está pasando ahora, pero al menos el Chile que venía antes ya tenía unas cifras altísimas de tasas de depresión, y de trastornos que pueden llevar a atentar en contra de la vida o qué sé. Creo que es un tema transversal, en todo caso, en los países. Creo que tiene que ver muchísimo con la pérdida del sentido de la vida, personalmente sí me ha tocado ver la manifestación de la depresión en personas cercanas. Puedo comprender esos lugares, completamente. Y por lo mismo, creo que una película que puede conectar, independiente del país en que esté mostrándose, sobre todo ahora que se va a mostrar en Chile, pero es una película que habla de algo súper humano y súper transversal a la época, súper transversal al momento histórico. Creo que es algo que va más allá.

Ahora, justamente en el escenario contemporáneo, es una película que tiene una fuerza, obviamente, el tema porque estamos en un ritmo súper intenso, está todo el tema de las redes, el tema del exitismo, que también creo que se toca en la película, de manera bastante breve, pero se toca. 

—Que hagas algo con tu vida se supone que tengas un sentido en un camino “exitista”…

—El deber ser, el linaje familiar, lo que yo traspaso, el “yo hice esto hija, ¿por qué tú no estás haciendo lo mismo que hago yo o más?” Tantas creencias con respecto a lo que la familia, con respecto a lo que son los talentos personales, o las miradas que tiene cada ser humano. 

—Y en ese sentido, esto quizás sea demasiado inmiscuirme, pero ¿tú no sentiste una presión en tu propia vida a la hora de decir voy a ser actriz?

—Sí, digamos que el tema de… bueno, yo creo que socialmente siempre está la conversación, o sea, yo cuando conté a mi familia que quería ser actriz, fue como: “ya, pero ¿por qué y qué quiere hacer?, hazlo de hobby, mejor estudia otra cosa y después lo haces hobby”, y yo dije, no, es que esto no es un hobby, esto es lo que yo quiero hacer. es mi pasión. Y ahí, ya bueno, aceptamos y también el apoyo de ambos, de mi padre y mi madre. En ese sentido, no tanto desde lo biográficos es parte, yo creo que la parte donde pude entregarle más a Ángela fue la parte que tiene que ver con los fantasmas internos. Porque yo creo que podemos ser nuestro mejor amigo y nuestro peor enemigo. O sea, realmente el poder de la mente es gigante, tiene una ciencia muy grande en mi salud mental, en tu salud mental y en la de todos.

—Sí de todas formas.  Para ir terminando, Luna y no molestarte más, en este confinamiento, ¿qué has podido ver, apreciar o volverte a conectar con series, películas, discos, libros? Algo que te ayuda a mantener cierta cordura. Bueno, algunas personas nos hemos conectado más con la ficción, no sé si en tu caso ha sido así.

—Sí, o sea, siempre estoy viendo series, películas nuevas. Lo que he intentado hacer es mantener una rutina semanal que, creo, hace bien. De repente separar los espacios, porque, como estoy en la casa, es como filo, voy a hacer todo en el mismo lugar. Y al final, igual el cerebro necesita rutinas, necesita espacios. Ya no tenemos los trayectos, yo soy súper melómana, me encanta la música, entonces, gran parte de mi vida que escuchaba música era en los trayectos a los lugares, cosa que ya no existe. En ese sentido, sí me he conectado con la música desde otro espacio, desde la cocina, y sí o sí estoy viendo alguna serie o película; todas las semanas estoy viendo cosas.

—¿Qué has visto ahora que te ha gustado?

—Ahora estoy viendo ‘Ozark’.

—Ah buenísimo, con Jason Bateman

—Que yo siento que es una fusión muy particular entre ‘Breaking bad’ y ‘House of Cards’

—Sí, todo el rato, súper de acuerdo. Bueno, si te gusta la música trata de ver a ‘The Umbrella Academy‘, es una serie Netflix, que tiene súper buena banda sonora. O sea, es un poco ñoña, así como nerd, pero si uno olvida eso, tiene momentos súper bien musicalizados. La segunda temporada está ambientada en los ’60, entonces hay harta música de la época, harto blues, muy bueno 

—¿’Umbrella Academy’?

—Sí. Te queremos agradecer montones por esta conversación. Felicidades, y sólo saber ¿qué se siente ser la protagonista de la primera película chilena que se estrena en streaming?

—Se siente increíble, estoy feliz de que se va a poder ver de manera gratuita. Estoy feliz de que las audiencias estén acercándose a los contenidos, a través de lo que es la virtualidad. Al principio fue triste saber que no íbamos a estar en salas, porque tengo esta relación romántica con la sala de cine desde muy chica, pero esta oportunidad ha sido una invitación a ver las cosas distinto, y a pensar en las personas, en las personas que van a tener acceso. Así que estoy emocionada y feliz de que puedan ver ‘Sumergida’.

‘Sumergida’: La sicología del ambiente

Calificación:

Esta película chilena, estreno directo en Ondamedia.cl, es sobre una temática difícil: la salud mental. El director debutante Andrés Finat hace algo sobresaliente en su ópera prima, y eso es montar un diálogo fluido entre la dañada mente de su protagonista—una joven con problemas para dormir y al parecer con un estado de depresión avanzado, una sólida Luna Martínez—, y el ambiente sicológico que la rodea y que hace de espejo de tal desajuste de personalidad.

Con una ordenada estructura narrativa, que incluye giros inesperados y situaciones que remarcan la difusa frontera entre realidad y ¿delirio? (siempre una apuesta alta y compleja), debo decir que ‘Sumergida’ sale airosa.

De una sencillez abismante, esta historia minimalista sin embargo no es para nada simplista. Desde una mirada estéticamente “bonsái”, por sintetizar la buena administración de lo que hay, logra hacernos tener fe en el concepto:“menos es más”. Y de interesante ejercicio, por momentos transita por eficientes ambientes sicológicos que, a mi humilde juicio, tienen un peso estético y ético que quizás sea la  gran fortaleza de lo que viene más adelante en el trabajo del joven Andrés Finat como director.

‘Sumergida’ entonces es un título de sumo interesante, una historia bien llevada, que tiene esa habilidad pedagógica porque su tema es un debate siempre útil, me refiero a la salud mental y su precario cuidado en este modelo neoliberal. Y también ‘Sumergida’ es la cantera para notar el trabajo de debutantes que quizás sigan siendo un aporte en el medio audiovisual local, como Andrés Finat y su protagonista, Luna Martínez. ¡Bien!

Ficha Técnica

Título original: Sumergida’.
Año: 2019.
Director: Andrés Finat.
Guion: Andrés Finat, Lorenzo Galindo y Joaquínn Salinas.
Protagonistas: Katty Kowaleczko, Luna Martínez, María Olga Matte, Julio Milostich, Rebeca Pereira, Nicolás Rojas y Gastón Salgado.
País: Chile.
Duración: 82 minutos.