Concurso: ‘El Laberinto del Fauno’

En NerdNews te invitamos a participar de este gran sorteo.

? Gana este premio imperdible: Dos figuras NECA de ‘El Laberinto del Fauno’.

? ¿Cómo hacerlo?

Fácil. Ingresa a nuestro Instagram. Etiqueta a dos amig@s – todos deben seguirnos – y responde sólo una vez estas preguntas:

? ¿Qué actor le dio vida al Fauno? Y ¿Cuál fue la última película de Guillermo del Toro?

✨ El domingo 18 de octubre, daremos al ganador o ganadora, quien se llevará este gran premio.

? Si contestas más de una vez desde la misma cuenta, será considerado spam y quedarás automáticamente eliminad@.

? Importante: Por la contingencia, el concurso sólo aplica para residentes de Santiago, gracias por la comprensión.

La cinéfila soledad

Hoy es jueves. Si estuviéramos en un contexto normal, sin pandemia, sin cuarentena, la cartelera de estrenos se estaría renovando y, seguramente, estaría planeando ir a ver algunas de esas nuevas películas en el cine más cerca de mi casa. Eso y el encierro obligatorio me hicieron reflexionar sobre algunas cosas,como que durante muchos años sentí vergüenza de ir a algunos lugares o a realizar actividades, sola. Por ejemplo, a comer, a comprar ropa, a caminar, a hacer deporte y sobre todo al cine. Tal vez porque, como adolescente, pensaba que estar sola era sinónimo de no tener amigos, y a esa edad es difícil sentirse apartado, solo o diferente.

Lo que más me costó siempre fue, irónicamente, lo que más disfrutaba y, en consecuencia, lo que más me molestaba. Fueron muchas las veces que me perdí un estreno en pantalla grande porque no lograba que ninguno de mis amigas/os se interesara en la película que les proponía.

Creo que a esa inseguridad no le ayudó mucho que, las veces que veía gente sola, siempre era en situaciones que bordeaban la caricatura. Una vez, de las tantas que fui a ver dramas románticos, me junté con una amiga para ver ‘Bajo la misma estrella’. De por sí, la situación ya era bastante deprimente, la trama se centraba en dos jóvenes amantes destinados a la muerte, y eso era suficientemente triste. Pero el hombre a mi lado, que estaba solo y que tenía, creo, cerca de 50 años, lloró sin parar durante toda la proyección. Eso me hizo dudar con más fuerzas sobre la posibilidad de ir sola y ser juzgada, como yo lo estaba juzgando en ese momento.

El autorregalo de la soledad

Por suerte, con los años le encontré el gusto a la soledad, al tiempo aparte para leer un libro, para caminar sin que nadie te apure o te retrase, para escuchar la música que quieres sin que nadie se queje, e incluso, para opinar y llorar sin ser juzgado. Sólo yo y mis pensamientos y mis lágrimas. Logré encontrar en momentos que me eran impuestos, espacios de reflexión. Como, por ejemplo, los viajes que hice sagradamente —durante cinco años y un poco más—,desde mi casa en Maipú, hasta la Universidad, en Ñuñoa. Un trayecto de una hora y 45 minutos, a veces más, dependiendo del tráfico y el día.

A veces, para disfrutar aún más de esos momentos —que aprovechaba para leer o escuchar un nuevo disco, o para estudiar o ver una serie—, cambié mi transporte predilecto del metro a la micro, sólo porque me entregaba más espacio y comodidad. Aunque significara aumentar el tiempo de viaje en varios minutos, a veces horas. Fue tanto lo que me acostumbré a leer en esa conmoción constante que representa un bus del exTransantiago, que ahora me es muy difícil leer en la tranquilidad y el silencio de mi casa.

En el caso del cine, más bien, en el caso de ver películas, siempre acostumbré a verlas sola. En mi casa somos mis padres y yo, y ellos no se caracterizan por ser cinéfilos acérrimos. Todo lo contrario. Un día dedicado a ver películas nunca fue un panorama en mi hogar. Razón por la cual, gran parte de mi recorrido descubriendo el séptimo arte, ha sido en solitario. Aprendiendo y disfrutando, casi siempre, por mi cuenta.

A pesar de esa formación individual, me costó poder dar el siguiente paso e ir completamente sola al cine, por lo que la pantalla del computador se convirtió en mi mejor amiga en lo que respecta al visionado de algún film. Pararme sola en la fila de la boletería, llegar a la caja y decir “una entrada para esa película, por favor” era impensado. Un suplicio que no estaba dispuesta a vivir. Siempre con el señor que lloraba en el recuerdo. Ahora, que lo pienso en retrospectiva, me parece infantil, pero no me condeno, porque ¿quién no se ha sentido avergonzado por acciones del pasado que más tarde parecen obvias?

Atreverse a dar el paso

Fue hace poco más de un año que, por razones de gusto, no tenía a nadie con quien ir a ver ‘Capitana Marvel’, el debut en el papel de Brie Larson y la primera cinta en solitario de una mujer en la vasta filmografía del MCU. Tal vez dirán, “pero si esa película fue tan taquillera, ¿no tenías a nadie con quien ir?”. La verdad es que tengo pocos amigos, y a los que les interesaba pagar una entrada para ver una película de superhéroes —al menos en esa época—, eran muchos menos. Por lo que me decidí, revisé las funciones del cine más cercano y me programé para ir al día siguiente, sin compañía.

Al llegar a un cine relativamente vacío, un día de semana, no experimenté la presión social—imaginaria—, que temía, por lo que no me sentí observada al adquirir el ticket. Me di cuenta de que al estar sola podía elegir cualquier lugar, porque siempre hay parejas que eligen asientos intercalados, y dejan una butaca abandonada en medio de todo, que justo resulta tener la perfecta vista hacia la pantalla.

Una vez sentada y comenzada la película, pude debatir con mis propios pensamientos. Sorprenderme y emocionarme en igual medida, sin responder a preguntas, sin preocuparme que un potencial acompañante estuviera disfrutando la película, un tema que, de verdad, me acongoja. Sólo bastaba mi opinión y los tiempos que yo decidía para entender cada aspecto de lo que estaba viendo.

Fue, realmente, una experiencia liberadora. Porque la cinta estaba en función de mi disfrute, de mi atención, de mi gusto o disgusto. Finalmente, de mí y no yo en función de explicarle algo a otro. Después de esa primera vez, he repetido el ejercicio un par de veces, y espero, apenas reabran las salas, convertirlo en un hábito.

“Ya, pero que amargada…”, no, para nada. Obvio que también disfruto ir acompañada, cuando lo amerita, cuando he seguido una serie de películas con alguien. Como es el caso de la saga de ‘Animales fantásticos…’, cuyas entregas he visto siempre con el mismo grupo de amigas fanáticas de Harry Potter. Para el resto, si nadie quiere ir, no espero y voy sola.

Creo que el placer de ir solo crece cuando has tenido malas experiencias yendo acompañada, teniendo que explicar cada personaje, cada easter egg, cada decisión del guion. Como cuando fui a ver ‘Once Upon a Time in Hollywood’, la última película de Tarantino, tuve que explicarle a mi acompañante quién era Sharon Tate, y por qué era tan importante que ese hombre, Charles Manson, al que nunca mencionan explícitamente, estuviese vigilando su casa. Además de interrumpir mi propia experiencia, interrumpí la del resto al hablar, aunque en voz baja.

Realmente, al igual que leer y escuchar música, ir al cine, a veces, es una experiencia que se disfruta mucho más de a uno. Y con la posibilidad que me dio NerdNews de escribir reseñas y críticas de cine, el gusto creció mucho más, porque a las funciones asignadas a la prensa, es una obligación ir solo, y son muy pocas las oportunidades que permiten ir con un acompañante.

Más allá de eso, mi yo del pasado, sin duda, estaría orgullosa de mi yo del presente. Atreverse a enfrentar una situación que produce ansiedad, sentirse observada, juzgada, y sobreponerse por el gusto y amor a la gran pantalla.De hecho, esa Javiera del pasado, en vez de vergüenza ajena, debería sentir admiración por aquel hombre llorando solo, por la historia de una película para adolescentes, en una sala repleta. Al menos la Javiera del presente lo hace.

Ahora, puedo llorar tranquilamente y sin miedo a ser observada, como cuando lagrimeé sin problemas mientras veía morir a Tony Stark, en ‘Avengers: Endgame’, o puedo estremecerme de rabia con historias como la de ‘Parasite’ y demostrarlo. Y emocionarme y que se me derrita el corazón con la calidez de ‘Mujercitas’, en salas llenas de gente. Entonces, creo que ir solo al cine, y sobrevivir para contarlo, afianza, aunque sea un poco, la confianza en uno mismo. Por eso, si aún no lo intentas, te invito a darle oportunidad a esta experiencia. Le permites a tu conciencia discurrir sobre su apreciación cinematográfica, y aprovechas de autorregalarte un momento de introspección, soledad y disfrute, todo en uno. Es, en conclusión, un acto de profundo amor propio.

Consuelo Terra: “Mis columnas dibujadas son como conversaciones imaginarias”

Dibujos de Ernesto y Consuelo.

Conocí a Consuelo Terra cuando ambos trabajamos en un diario matutino. Y así es como lo recuerdo:

Ambos éramos periodistas. Nunca hablamos mucho, pero siempre encontré que era una colega de una sensibilidad mayúscula.

Supe de su arte en la ilustración cuando vi sus cómics para la esperada novela gráfica ‘Mamá, yo te recuerdo’, que escribió Emiliano Valenzuela. Quedé en schock. Maravillado con esos dibujos. Y cuando surgió en la conversación que Consuelo Terra pudiera publicar en NerdNews, fue un sueño hecho realidad.  Así nacieron las exitosas columnas semanales de Consuelo Terra en esta publicación online.

—Consuelo ¿Cuándo fue el momento exacto en que siendo periodista decidiste dibujar, o que siendo dibujante decidiste ser periodista? 

—Mis cómics de ahora, en esencia, son los mismos que hacía cuando niña. Como pueden ver en este dibujo que hice a los 8 o 9 años, dibujaba sobre la ropa, comidas y personajes que me gustaban, igual que ahora.

Me di una vuelta larga para volver a abrir esa veta creativa que disfrutaba tanto. Con el periodismo, aprendí a encontrar y narrar historias, algo que me ayuda mucho como autora de cómics. Paralelo a mi profesión, tomé distintos talleres de dibujo, como el de cómic autobiográfico de Marcela Trujillo, para aprender y agarrar confianza. Hasta hace poco el periodismo era mi trabajo y los cómics algo que hacía por amor alarte. Ahora, con el Covid-19, la pega como periodista escasea, pero estoy con varios encargos como dibujante. 

— ¿Cómo se te ocurrió este formato tan entretenido de aludir a la cultura pop en tus columnas de NerdNews? 

—A todo esto,qué golazo la última columna: ‘Vale la pena luchar‘…

— ¡Gracias! Mira, tenía ganas de publicar una historieta y cumplir ese desafío del deadline semanal. Este es un formato que se me ocurrió una tarde en enero, escribiendo listas sobre comida en libros como ‘comidas que me gustaría probar’, ‘comidas con nombres raros’, ‘comidas con súper poderes’, etcétera.

Partí con la comida, que es en sí un mundo, y tiene muchas asociaciones sensoriales, afectivas, simbólicas y de poder. Y quedan muchos otros temas por explorar. Siempre he sido ‘pegada’ con las películas y libros que me gustan, se me quedan ideas y preguntas dando vueltas y este formato fue una forma entretenida de llevar esas peladas de cable al papel. Estas columnas dibujadas son como conversaciones imaginarias que tendría con un amigo o amiga que hubiera visto la misma película o leído el mismo libro. 

— ¿Cuándo se publicará el trabajo que hiciste con Emiliano Valenzuela, esa novela gráfica tan bonita? 

—La novela gráfica ‘Mamá, yo te recuerdo’ originalmente iba a publicarse en mayo pasado, pero debido al Covid-19 fue una de las tantas publicaciones que quedaron detenidas.

Si esta pandemia lo permite, esperamos que salga a fines de este año bajo el sello Reservoir Books de Random House Chile. Es una historia muy emotiva, que surgió cuando la mamá de Emiliano se enfermó de Alzheimer y él, con su preciosa pluma, empezó a escribir sobre su mamá y su familia. Este cómic es un intento de reconstruir la memoria de esa vida y ese Chile que ella está olvidando. 

¿Nos puedes contar por dónde quieres seguir?

—Sí, uno de mis proyectos, por supuesto, es mi historieta semanal en NerdNews, que me entretiene mucho. Cuando tenga varias acumuladas, podría recopilar las mejores en un libro.

También estoy encubando una segunda novela gráfica. Será más autobiográfica, como una especie de ‘Mujercitas’ noventero y queer, sobre crecer con tres hermanas en un colegio católico de niñas en el Chile de los ’80 y ’90. También con muchas referencias a la cultura popular de esos años extraños y formativos.

Acción Cómics forma una alianza con NerdNews

Un nuevo compañero se une a la revolución nerd.

Desde su nacimiento hace más de siete años, NerdNews ha sido un medio que se ha centrado en la difusión de la cultura pop, dándole un espacio donde los amantes de las películas, series, libros y cómics, pueden leer noticias relacionadas a sus intereses, ver críticas y escuchar opiniones sobre sus historias favoritas.

En este contexto, el sitio web formó una asociación con la editorial chilena Acción Cómics, especializada en publicar historietas independientes, tanto del ámbito nacional como internacional.

Fundada en 2013, Acción Cómics surgió como una plataforma web donde el periodista Claudio Álvarez, podía publicar su cómic ‘El Gran Guarén‘. Y que con el paso del tiempo, comenzó a ganar una cantidad importante de lectores, por lo que Álvarez decidió hacer un libro que compilara su historia. 

Si bien había interés de otras editoriales chilenas, dije ‘Bueno ¿por qué no lo hacemos nosotros?’ Ahí nace la idea de formalizar la empresa y consecuentemente, la editorial”, mencionó Álvarez.

La editorial también ha estado a cargo de títulos como ‘El ejército de Dios’, que este año fue publicado en la prestigiosa revista estadounidense Heavy Metal y de algunos cómics extranjeros, como ‘Las armas del metabaron’ de Alejandro Jodorowsky y ‘La fortaleza móvil: el mundo subterráneo’, dibujado por el argentino Enrique Quique Alcatena.

Además, Acción Cómics estuvo a cargo de la restauración de ‘Killer‘, un cómic que apareció en 1974 y no volvió a ver a luz hasta 2018, con su re publicación de la editorial. Actualmente, este cómic está disponible tanto en Chile como en EEUU.

Con respecto a la alianza, Álvarez valoró la colaboración que se hará con NerdNews y sostuvo que “en la medida en que podemos ocupar y utilizar más espacios para contar lo que estamos haciendo, para hablar de lo que nos gusta, seguiremos creando este tipo acuerdos”.

Junto a eso,  Acción Cómics está preparando seis libros que aparecerán en los próximos meses y enfatizó en la labor del medio como difusor del cómic.

Lo valioso acá es que no sólo se cuente lo que hacemos nosotros, sino que también mostrar lo que hacen todos los compañeros editores en Chile, que por cierto, es muy interesante”, apuntó el editor.

Finalmente Ernesto Garratt, director de NerdNews, comentó que “el valor que nos da Action Cómics, en el mercado de la información de la cultura pop, nos hace sentir que estamos cumpliendo una labor informativa relevante. Creemos que NerdNews, como medio de comunicación, está haciendo llegar información y contenido, que ahora en estos días es fundamental. De esta forma buscamos que la gente aprecie los temas culturales de las películas, series y sin duda de los cómics“.

Retronerd: A 30 años de “V: Invasión extraterrestre”

Mayo de 1983. La cadena de televisión estadounidense NBC estrena una inquietante serie de televisión titulada simplemente “V”, que a Chile llegaría tiempo después a través de Canal 7 con el nombre de “Invasión extraterrestre”. ¿Ya se van acordando?
V1 La premisa era bastante clara. Un día cualquiera, una flota de enormes naves espaciales con forma de platillo desciende sobre las principales capitales del mundo. ¿Resultado? Pánico e incertidumbre por todos lados. Hasta que finalmente un nave de transporte desciende hasta la azotea del edificio de las Naciones Unidas, en Nueva York. Y de ella sale… un hombre. ¡Los extraterrestres son iguales a nosotros! El mundo respira aliviado. Es que salvo el hecho de que sus voces se escuchan relativamente distorsionadas y que deben usar lentes oscuros (¿habrán venido de un mundo con un sol menos brillante?), su apariencia en completamente igual a la nuestra.
V3 Sin embargo, pronto estos amistosos alienígenas a los que la gente llama “visitantes”, comienzan a posicionarse estratégicamente en gobiernos, grupos de poder, corporaciones industriales, etc. Y una extraña campaña destinada a desacreditar a la comunidad científica va cobrando fuerza por el mundo. Todo muy sospechoso.

Entonces un audaz periodista, Mike Donovan (Marc Singer) se infiltra en una de sus naves y con su cámara graba a uno de los alienígenas devorando un indefenso roedor. La verdad es cruel: realmente se trata de una raza extraterrestre de reptiles en plan de conquista. Vienen para apoderarse de nuestros recursos naturales, especialmente el agua, y a capturar humanos para convertirlos en comida.
Una resistencia en la costa oeste de Estados Unidos (y en el resto de mundo, se supone) comienza a cobrar fuerza, engrosada por figuras como Donovan, la doctora Julie Parrish (Faye Grant) o el rudo Ham Tyler (Michael Ironside), quienes intentarán derrotar a la malvada comandante Diana (Jane Badler) y al resto de la flota invasora.

V4

Creada y dirigida por Kenneth Johnson, el cerebro detrás de éxitos televisivos de los ’70 y ’80 como “El hombre nuclear”, “La mujer biónica”, “El increíble Hulk” y“Alien Nation”, la miniserie comenzó muy bien, pero cuando quisieron alargar la historia, Johnson se marginó del proyecto por diferencias creativas.
Dos temporadas después, la serie fue cancelada, hasta que en 2009 la cadena ABC realizó un remake de dos temporadas.
La versión original estuve hace poco al aire por TCM y al verla, resulta evidente que ni los efectos especiales ni el maquillaje soportaron el paso del tiempo. Sin embargo, el dramatismo de la trama se mantiene intacto. La idea de una gran conspiración para frenar el trabajo de los científicos, la desaparición de opositores y el despliegue de propaganda inevitablemente evocan la oscura maquinaria del nazismo.