‘1945’: Un nido de víboras tras el Holocausto

Esta película es un western en Europa del Este. Específicamente un western donde la miseria humana se bate a duelo con la dignidad de unos pocos. El modelo es ‘A La Hora Señalada 1952’, el filme de Fred Zinnemann donde Gary Cooper era Will Kane, un comisario al que todos abandonaban cuando la pandilla de Frank Miller retornaba al pueblo para cobrar venganza. En realidad Kane no estaba solo. Sólo su esposa (Grace Kelly) le prestaba apoyo moral (y hasta táctico), en medio de un mar de cobardía, pusilanimidad y desidia. 

‘A La Hora Señalada’ es una magnífica película y, de acuerdo a la singular clasificación del crítico y escritor argentino José Pablo Feinmann, se ubicaría en el contexto del llamado “western demócrata”: el sheriff de Gary Cooper tiene dudas, temores y, sobre todo, es ayudado por una mujer. En ese sentido es una película rara, en minoría frente al llamado “western republicano”. Este últimos es el clásico, protagonizado por hombres sin miedo y cuyo ejemplo mayor es ‘Más Corazón Que Odio’ (1956), la cinta de John Ford dónde Ethan Edwards (John Wayne) se propone rescatar a su sobrina secuestrada por los comanches. Por si las dudas, Ethan Edwards peleó por los confederados (el Sur) en la Guerra de Secesión y no esconde su racismo.

Pero volviendo a ‘1945’—disponible en Cinenark Online—, que podría ser un western post-holocausto, hay que hacer las salvedades del caso: el mundo está harto de las balas y por lo tanto no habrá municiones en el aire; ya no hay gente como el noble Will Kane en la faz de la Tierra; una plegaria judía puede ser un disparo contra la mediocridad de la mayoría. El resto sigue igual a la película de Zinnemann y a otras obras del Far West: todo transcurre en un día, hay un calor aplastante, llega un tren, existe una estación con pocos pasajeros, un borrachín noble en el pueblo, hombres rudos, mujeres a la deriva, caminos polvorientos. 

La película está filmada en un glorioso blanco y negro de alto contraste. Es el 12 de agosto de 1945, cuando la Segunda Guerra ya acabó en Europa y falta menos de un mes para la bomba Hiroshima. Es la jornada en que dos silenciosos hombres que parecen ser padre e hijo llegan a la estación de un pueblo en Hungría. 

Son evidentemente judíos y llevan un cargamento que identifican como mercancía de perfumes y jabones. Los habitantes estallan en alerta y en nerviosismo, sobre todo István Szentes (Péter Rudolf), la mayor autoridad local. ¿Qué buscan los misteriosos hombres de negro? ¿Pretenden reclamar las casas y pertenencias de los Pollak, aquellos judíos con dinero que los nazis mandaron a la cámara de gas? ¿Los lugareños tendrán que devolver todo lo que apropiaron en su ausencia?

La historia sucede el día de la boda del hijo de Szentes con Kisrózsi, una atractiva campesina que en realidad sólo se casa por dinero y cuyo antiguo novio Jancsi aún ronda por la aldea. También circulan por ahí los sospechosos soldados soviéticos, que lucran a su favor con el temor y la debilidad de estos húngaros en picada libre moral, física y monetaria. 

Este largometraje de Ferenc Török (1971) estrenado en el Festival de Berlín del 2017 nos habla del cómplice civil en la época del Holocausto, pero también de la ceguera de las comunidades cerradas al extranjero, a los distintos. Acá, a diferencia de ‘A La Hora Señalada’, los que llegan al pueblo no son los bandidos salidos de la cárcel. Por el contrario, la abyección se haya en casa y, de esta manera, puede ser un reflejo de la Hungría actual, un país gobernado desde hace una década por Viktor Orbán, campeón de la xenofobia europea, aliado de Putin, simpatizante de Trump, líder de las masas.

Ficha técnica

  • Título: ‘1945’
  • Dirección: Ferenc Török. 
  • Elenco: Péter Rudolf, Eszter Nagy-Kálózy, Dóra Sztarenki, Iván Angelusz. 
  • País:Hungría.
  • Año: 2017. 
  • Duración: 91 minutos.

‘Sackboy: A Big Adventure’: Un tierno spin-off para grandes y chicos

Calificación:

En el año 2008, el estudio Media Molecule ingresó a la industria con ‘Little Big Planet’ (LBP). Un videojuego de plataformas para PlayStation 3, cuyo protagonista Sackboy, un tierno muñequito de lana — ícono de PlayStation—, nos invita a crear y jugar nuestras propias aventuras. Más tarde, los mismos creadores de ‘Tearaway‘ y ‘Dreams‘, lanzaron su secuela y Sumo Digital, el  2014 desarrolló la tercera parte de este entretenido videojuego.

Y ahora nos presenta, ‘Sackboy: A Big Adventure’ un spin-off de la franquicia, lanzado originalmente el 11 de junio del 2020 como un título exclusivo de la recién estrenada PlayStation 5. Sin embargo, en septiembre del mismo año fue anunciado para PS4, versión que estoy disfrutando hace un par de semanas.

Como nos cuenta Sony, en ‘Sackboy: A Big Adventure’ debemos derrotar al malvado Vex (un ser casi mítico nacido nada menos que del miedo y del caos) quien secuestró a los amigos de Sackboy para obligarlos a construir el Ponepatas Pararriba. Este diabólico y mortal dispositivo hará que Mundo Artesano pase de ser una tierra fantástica de pura imaginación y sueños inocentes, a un territorio con  paisaje desolados lleno de pesadillas.

Por esto debemos derrotar a Vex, salvar a los sackianos y salvar el mundo.

A diferencia de la saga original, ‘Sackboy: A Big Adventure’ es un juego de plataformas 3D que nos permite movernos en diferentes direcciones y que, como fan de este tipo de juegos, debo reconocer que me ha enamorado su forma de presentar los diferentes puzles y niveles. Sumo Digital reproduce mecánicas conocidas, donde no todo es sólo saltar para pasar obstáculos o derrotar enemigos, también va entregando pequeñas sorpresas mientras avanzamos en los niveles como etapas de bonus o nuevas mecánicas. 

La tarea principal en ‘Sackboy: A Big Adventure’ es ir recolectando diferentes esferas y para esto hay que empujar, tirar o agarrarnos de diferentes objetos para poder sortear los acertijos. Estas esferas nos permiten, además, ir desbloqueando atuendos o skins para Sackboy los que se pueden intercambiar por gorros, chaquetas, ojos, etcétera.

En ‘Sackboy: A Big Adventure’ todo es demasiado bonito, el diseño de personajes mantiene esta especie de ternura habitual que ya hemos visto en los juegos de LBP, por lo que a pesar de tener una forma de jugar diferente, nos hace sentir parte del mundo de la saga en todo momento.

Al haber sido presentado originalmente como videojuego de PlayStation 5, era de esperarse una calidad gráfica y rendimiento acorde al hardware de la nueva consola y en su versión de PS4, es algo que he podido corroborar. El juego entrega 60 fps en ambas versiones, corriendo en resoluciones de 1080 en PS4 y 4K en PS5. No me he topado con ningún bug o cuelgue y estos 60 fps se han notado estables en todo lo que llevo jugado.

‘Sackboy: A Big Adventure’ tiene una trama bastante atrayente, obviamente enfocada en los más pequeños, pero que a pesar de ser una historia infantil, logra que los adultos nos mantengamos atentos a lo que va pasando e incluso, nos saca un par de sonrisas.

Y donde me ha conquistado completamente este juego es en su banda sonora: tiene temas bastante pegajosos como pueden ver en este pequeño video gameplay que grabé en la PS4.

También incluye canciones conocidas entre las cuales hay éxitos populares como este.

‘Sackboy: A Big Adventure’ es sin duda uno de los juegos que más he disfrutado este año. Es un plataformero bastante fácil de jugar y muy entretenido que, claramente está enfocado a un público infantil, pero que puede enganchar completamente a un gamer cuarentón como yo.

‘Sackboy: A Big Adventure’ ya se encuentra disponible para PlayStation 4 y PlayStation 5. Agradecemos a PlayStation Latinoamérica por la copia que me permitió contarles mi experiencia.

Ficha Técnica

Título original: ‘Sackboy: A Big Adventure’.
Año: 2020.
Género: Plataformas.
DesarrolladorSumo Digital.
DistribuidorSony Interactive.
Motor GráficoUnreal Engine 4.
PlataformasPlayStation 4 y PlayStation 5.

‘Call of Duty: Black Ops Cold War’: Un juego que no corre riesgos

Calificación:

Como muchas franquicias que, en poco tiempo, lanzan juego tras juego y no entregan muchos cambios al usuario, ‘Call of Duty’ me aburre y asombra en partes iguales. Sin embargo, ‘Call of Duty: Black Ops Cold War’ última entrega de la saga ‘Black Ops’ —que llevo varios días jugando— tiene detalles que inclinan la balanza hacia un cualidad más positiva. Obviamente.  

‘Call of Duty: Black Ops Cold War’ es la secuela directa de la campaña original de ‘Black Ops’ y presenta un complot global que incluye el regreso de Alex Mason, Frank Woods y Jason Hudson. Además de jugar como Mason, existe la posibilidad de crear tu propio agente para unirte a una fuerza operativa de la CIA y descubrir una amenaza global: Perseus, un agente soviético decidido a alterar maquinaciones de la Guerra Fría, por décadas latentes.

A penas inicié la primera gesta de ‘Cold War’, sentí deseos de revisitar el primer ‘Black Ops’ que ya es un clásico, de hecho es uno de mis juegos fps favoritos, que además de contar con una misión singleplayer con una historia increíble que incluía un cast con actores de renombre como Gary Oldman y Ed Harris.

Claro, las voces de grandes estrellas, no aseguran un buen producto. Sobre todo si la historia es mediocre o derechamente mala. Pero a pesar de sentir que este ‘Call of Duty’ es más de lo mismo, cumple con ese cliché en todo el buen sentido, ya que la misión en solitario, a pesar de corta —unas 3 a 4 horas—, es muy entretenida y sobre todo, atrayente.

Utilizando algunas implementaciones como selección de diálogos que influyen en cómo se va a desarrollar la historia y un panel donde se pueden seguir la misión principal, y algunas secundarias, ‘Cold War’ nos mantiene a todo momento queriendo saber qué va a pasar en la siguiente etapa, con tiempo suficiente para elegir las respuestas y acciones que entregan como opción. 

Respecto a sus mecánicas de juego, otra vez, el mismo cod de siempre con su conocido modo de juego arcade, donde nuestros soldados son una mezcla de ‘Rambo’ y ‘Comando’ que reparte balazos y se auto regenera a lo ‘Wolverine’, pero que no resta ningún tipo de puntos a la experiencia porque la forma de jugar se encuentra amparada por su genial historia.

Además, para mi sorpresa, ‘Cold War’ se puede jugar en PlayStation 4 —versión en la que se basa esta reseña— con teclado y mouse, algo muy gratificante para mí, porque como usuario de pc, los fps siempre se juegan mejor con estos irreemplazables accesorios, que además, han hecho que mi experiencia en el multijugador sea completamente agradable.

‘Cold War’ en su modo online entrega un apartado lleno de la clásica entretención de la saga, que tampoco cambia demasiado, pero que funciona en una base consolidada que dejará conforme a cualquier fan de ‘Call of Duty’.

El multiplayer se divide en varios modos: Duelo por equipos, Contra Todos, Buscar y Destruir, Dominio, Punto Caliente, Control, Baja confirmada, Escolta VIP. También tiene un modo donde se pueden jugar 12 versus 12, llamado Armas Combinadas: Foso; y otro que permite hasta 40 jugadores llamado Equipos de Asalto: Bomba Sucia.

Como ya es tradicional, podemos personalizar las armas creando lodouts de las diferentes clases y además el juego incluye una mejora de campo versátil y un comodín rompedor que se adapta a tu estilo de juego. Al acumular eliminaciones, ganas rachas de puntos con los que obtienes recompensas que van desde armas hasta vehículos aéreos. ‘Cold War’, cuenta también, con Crossplay, por lo que obviamente podrás encontrar jugadores de las diferentes plataformas.

Además, este martes 24 se agregó Nuketown ‘84, mapa que presenta un escenario reconocible, pero llevado a la década de los ’80s

Y hablando de clásicos de la saga, no puede faltar el modo zombis. Que en esta ocasión entrega una experiencia cooperativa de cuatro jugadores, la cual nos invita a exterminar terroríficas legiones de no muertos como agentes de Requiem: un equipo internacional con el apoyo de la CIA y liderado por Grigori Weaver cuya tarea es investigar y eliminar anomalías sobrenaturales por todo el mundo.

En general no soy muy fan de estos modos donde tengo que estar matando —rematar— hordas de zombis, pero estas variaciones en los objetivos mientras luchas con los enemigos, siempre entregan un plus y el resultado en ‘Cold War’ nos da buenos momentos de entretenimiento.

En la versión de PS4, ‘Cold War’ entrega un producto robusto en su apartado gráfico. No me topé con ningún bug y mantuvo siempre fps estables, sin bajas molestas o que echaran a perder mi experiencia en el juego, sobre todo en multijugador, donde siempre es necesario confiar en que no exista ningún tipo de lag gráfico.

Y como ya se ha anunciado, ‘Cold War’ es uno de los juegos que acompañan al lanzamiento de las consolas de nueva generación, donde se puede disfrutar de la gran calidad gráfica que entregan esas versiones, la que encuentra su punto máximo en la versión de PC, ayudada por la tecnología Nvidia GeForce RTX y que gracias a RTX Shadows y Ambient Occlusion proporciona sombras más fotorealistas que te ayudarán a sumergirte más en el mundo del videojuego y donde obviamente se puede jugar en resolución 4K nativo —sin límite de fps— como pueden ver en el tráiler que ya habíamos compartido anteriormente.

Para concluir, ‘Call of Duty: Black Ops Cold War’ en general no toma ningún riesgo, solo cambia pequeñas cosas y mantiene la base de la saga que lleva más de 40 títulos que, en términos generales, son bien similares entre ellos, pero de todas maneras es una compra segura para los fans de ‘Call of Duty’ y si no eres fanático, pero te gustan los buenos shooters, este título es para ti.

‘Call of Duty: Black Ops Cold War’  ya está a la venta para PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series y PC (Battle.net).

Agradecemos a Activision y compañía por la copia del videojuego que me facilitaron para poder contarles mi experiencia.

Ficha Técnica

Título original: ‘Call of Duty: Black Ops Cold War’.
Año: 2020.
Género: Acción FPS.
DesarrolladorTreyarch, Raven Software.
DistribuidorActivision.
Motor GráficoIW Engine 5.
PlataformasMicrosoft Windows, PlayStation 4, Xbox One, PlayStation 5, Xbox Series X|S.

‘Assassin’s Creed: Valhalla’: Un entretenido RPG, que tiene poco de la saga original

Calificación:

Desde hace una semana estoy jugando ‘Assassin’s Creed: Valhalla’, tercer videojuego lanzado por Ubisoft donde la icónica saga dio un giro y pasó a convertirse en un videojuego de acción-aventura y RPG (role-playing game) de mundo abierto. Y debo comenzar contando que la he pasado demasiado bien jugando este título, incluso mucho más que ‘Assassin’s Creed: Origins’ o ‘Assassin’s Creed: Odyssey’, el cual me encantó.

En ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ seguimos la aventura de Eivor, un fiero guerrero Vikingo dividido entre el deber hacia su hermano Sigurd y una búsqueda personal de gloria. Expulsados de Noruega por interminables guerras y menguantes recursos, el clan de Eivor deberá asegurar su futuro entre los reinos de Inglaterra. Durante su viaje, Eivor se enfrentará a poderosas figuras, incluyendo a los reyes Sajones y los belicosos hijos de Ragnar Lothbrok, así como una misteriosa y creciente amenaza ligada al destino de Inglaterra.

Debo confesar que en al principio, especialmente en la parte que funciona como prólogo, sentí un poco de escepticismo respecto a lo que ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ me estaba ofreciendo en cuanto a sus mecánicas. Primero porque pensaba —en ese momento— que este nuevo juego era un poco más débil que ‘Odissey’, ya que el modo de cubrirse, atacar, el parkour y el sigilo en este nuevo título son similares, pero más flojos. Pero estaba completamente equivocado, ya que al terminar esta primera parte del juego, me di cuenta de que no eran flojos, sólo son más simples y con bastante razón ya que se acomodan a la historia y la forma en que debemos ir jugando para completar las misiones.

En ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ tendremos un asentamiento principal en donde vivirán nuestro clan y sus familias. Instalación que debemos ir mejorando creando diferentes tiendas como por ejemplo, una pescadería, cervecería, un almacén, caballería y hasta una tienda para nuestra vidente, la que recomiendo crear, ya que entrega una de las misiones más hermosas y alucinantes del juego.

Existen dentro de este y otros asentamientos que se van desbloqueando en la medida que avanza la historia, algunos mini juegos, tales como competencia de bebidas, jugar a los dados e incluso una especie de batalla de gallos donde la competencia se centra en crear rimas. Todas estas mejoras a la panadería, cervecería, pescadería, etcétera, ayudan además, a poder invitar a toda la comunidad a banquetes de celebración que como todo festejo, suben la moral de los habitantes de la colonia.

Todas estas tiendas se deben crear con recursos que se obtienen principalmente a través de saqueos a monasterios que están marcados en el mapa, a los que podemos llegar en barco a atravesando los diferentes ríos o a caballo, o en mi caso, luego de obtener una skin, un lobo blanco. Para estas excursiones y ataques, es principal además nuestra especie de dron que al igual que en los juegos anteriores, es un ave, pero esta vez no se trata de un águila sino de un cuervo.

Es aquí donde se entiende el cambio de combate y sigilo, al ser bastante comunes estas especie de raids. Ayuda mucho que sea todo más simple por la cantidad de soldados que defienden estas localidades.

Las habilidades ahora son pasivas y se van desbloqueando en una especie de nodos con uno principal y además tenemos destrezas que se aprenden leyendo libros que se pueden encontrar en diferentes localidades a lo largo y ancho de este mundo. ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ en ese aspecto mejora esta mecánica, ya que estas pasivas ayudan durante el combate sin tener que realizar la combinación de botones que ahora están destinados a las destrezas. Además, estás destrezas y habilidades van creando nuestro nivel de poder porque ya no tenemos nivel para portar armas e incluso las que tenemos se pueden ir mejorando gracias a las runas que tienen cada una de ellas.

Como escribí anteriormente, todo esto ligado a la historia principal de ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ que a diferencia de ‘Assassin’s Creed: Odissey’, mantiene una sola línea argumental que no deslumbra, pero que atrae totalmente. Al igual que el juego anterior, al estar enlazado a una época y personajes históricos reales, ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ tiene un vínculo permanente con obras que ya conocemos, como por ejemplo, la serie ‘Vikingos’, la cual tenía en mi lista de “ver más tarde” y que gracias a este juego, me dieron ganas de visitar. Algo que personalmente creo demuestra el interés que genera esta historia que además de eso, me ha tenido buscando en Google lugares y personajes del videojuego.

‘Assassin’s Creed: Valhalla’ mantiene la idea de poder jugar con un personaje principal de sexo femenino o masculino, el cual se puede cambiar durante cualquier momento y debo decir que a pesar de mantener este sentimiento de atracción que entrega la historia, el personaje principal no llega a tener el carisma de los de ‘Assassin’s Creed: Odissey’, en especial comparando la versión femenina, ya que Kassandra me enamoró completamente. Acá cumplen su función, pero no son absolutamente aburridos o malos personajes, a diferencia eso sí de varios secundarios que caen algunos en la caricatura del Vikingo.

Donde destaca completamente ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ es en la creación de su mundo abierto, algo que ya viene trabajando bastante bien Ubisoft en sus diferentes videojuegos. El arte y la calidad gráfica de este mapa son alucinantes y destacan los diferentes detalles que vamos encontrando durante nuestros viajes. La versión que estoy jugando es la de PlayStation 4 y a pesar de tener algunas caídas de fps en combates con demasiados personajes peleando al mismo tiempo, ha funcionado muy bien.

Claro, algo que también ya caracteriza a Ubisoft, son los bugs que sobre todo en esta serie siempre acechan cuál fantasma, y a pesar de que me he topado con algunos que me han tenido al borde de querer irme bien al Valhalla, haciendo la raya para la suma final, no han restado demasiado y sólo queda esperar que se vayan arreglando con los futuros parches o del próximo contenido que irá entregando al juego en sus expansiones.

Y recalco esto de la raya para la suma final porque es aquí donde está mi gran pero y que es algo que creo los fanáticos de la saga ‘Assassin’s Creed’ deben tener en cuenta: ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ es un tremendo videojuego de aventura RPG en mundo abierto, el cual me ha entregado demasiadas horas de entretención al borde del vicio, pero definitivamente se desmarca completamente de los anteriores juegos clásicos de esta IP. Esta trilogía ha hecho que muchos seguidores de ‘Assassin’s Creed’ se hayan alejado y se han negado a comprar algunos de los títulos de esta trilogía, desde ya les digo que este último juego no les va a hacer cambiar de idea.

‘Assassin’s Creed: Valhalla’ para mi tiene de ‘Assassin’s Creed’ lo siguiente:

Claro, incluye a los científicos del animus, la historia principal introduce a unos personajes ligados a la saga, tiene esta vez la daga —que no está oculta— y una tienda que sirve de punto principal donde ir siguiendo las misiones para ir asesinando a los miembros de La Orden, pero durante el transcurso del videojuego, uno se olvida que es un título de la saga ‘Assassin’s Creed’.

Y es raro ya que dentro de esta ya terca idea de crear juegos RPG de mundo abierto llenos de looteo, Ubi ha caído en desastres como lo fue al inicio ‘Ghost Recon Breakpoint’ o en pequeñas —o grandes según el punto de vista del jugador final— decepciones como ‘Watch Dogs: Legion’, pero acá la idea les resultó y al igual que en los dos ‘Assassin’s Creed’ anteriores, ‘Assassin’s Creed: Valhalla’ es un juego muy pero muy entretenido, el cual me tiene esperando el nuevo contenido y en este momento, intentando obtener un arma gloriosa de la mitología Vikinga.

‘Assassin’s Creed: Valhalla’ es definitivamente un gran título, no recomendable para los que llamo ‘talibanes de los videojuegos’ los que desean morir para que su preciado ‘Assassin’s Creed’ vuelva a sus raíces, pero sí lo recomiendo para quienes les gusten los videojuegos en general y en especial este tipo de RPG, donde además de la entretención que entrega la misión principal, hay muchas otras cosas más por hacer.

‘Assassin’s Creed: Valhalla’ ya está disponible ahora en Xbox Series X|S, consolas Xbox One, PlayStation 4, PlayStation 5, la tienda Epic Games Store y Ubisoft Store en Windows PC, así como en Stadia, Amazon Luna, y en Ubisoft+, el servicio de suscripción de Ubisoft. Agradecemos a Ubisoft, quienes vía nuestros amigos de LocalStrike, nos hicieron llegar una copia del juego para contarles mi experiencia.

Ficha Técnica

Título original: ‘Assassin’s Creed: Valhalla’.
Año: 2020.
Género: Acción-aventura RPG de mundo abierto.
DesarrolladorUbisoft Toronto.
DistribuidorUbisoft.
Motor GráficoAnvil.
PlataformasMicrosoft Windows, PlayStation 4, Xbox One,PlayStation 5, Xbox Series X|S.

‘Emily en París’: El sueño europeo

Calificación:

Si bien los productos audiovisuales tienen un público objetivo; existen muchos otros que son más transversales y abarcan una audiencia más amplia. Esa fue una de las primeras cosas que tuve claras cuando comencé a ver ‘Emily en París’, la nueva serie de Netflix, que llega mañana a la plataforma de streaming. Una historia que puede sorprender a más de un curioso, pero si eres fanático de las comedias románticas, está garantizado que la disfrutarás mucho más que un asiduo al cine experimental.

‘Emily in Paris’ tiene en su argumento la lógica de un derivado de las comedias románticas; un subgénero conocido como Chick flick o comedia para chicas, que desde los ’70 viene conquistando a generaciones de mujeres, ya que somos nosotras el target de sus realizadores. Algunas cintas famosas Chick flick son: ‘Legalmente Rubia’, ‘10 cosas que odio de ti’, ‘El Diablo se viste a la moda’ y ‘El diario de Bridget Jones’. Son entonces, ficciones centradas en una relación amorosa, con una protagonista femenina que, muchas veces, se enfrenta a algún problema de tipo vocacional o familiar.

Dentro de esa definición, ‘Emily en París’ calza de una manera perfecta, porque nos narra la historia de una mujer joven que decide avanzar en su vida profesional, aunque eso signifique separarse de su novio, ya que esa oportunidad laboral la lleva desde su natal Chicago, a la mágica —y siempre romántica— capital francesa, París. En la ciudad de las luces es imposible no enamorarse, ya sea de la mística propia del lugar, o de los múltiples pretendientes que aparecen en el camino.

Conociendo a Emily

Darren Star, el creador y showrunner de esta serie de diez capítulos, es un viejo conocido de este tipo de producciones, enfocadas y dirigidas a mujeres. Es el creador de ‘Sex and the City’, ‘Melrose Place’ y ‘Beverly Hills, 90210’, series que cultivaron una gran base de fans durante los ’90, y que debido a eso han tenido remakes y adaptaciones al cine.

Este año, Star vuelve a la pantalla chica con esta producción protagonizada por Lily Collins, conocida por sus papeles en ‘Tolkien’, ‘Rules Don’t Apply’ y la comedia romántica ‘Love, Rosie’. Aquí, Collins confirma lo que ya habíamos visto en esa cinta del 2014, y es que esta actriz británica/estadounidense, es muy agradable en pantalla. Es sobria, no demasiado forzada y sabe conducir una trama que no es necesariamente compleja.

Emily (Collins), más por un accidente que por mérito propio, resulta ser la elegida para viajar a París y representar a su agencia de Marketing, en una de igual rubro en Francia. Allí se enfrenta no sólo a nuevas costumbres, sino también a su propia ignorancia, ya que, con una confianza desmedida, la recién llegada no se molesta en aprender el idioma, sino hasta después de muchas vergüenzas y desaires.

Con personalidades apáticas que parecen ser la tónica en los parisinos, la joven vive en primera persona el choque de culturas; desde donde proviene y hasta donde puede llegar si permite y acepta las nuevas condiciones de una vida alejada de sus tradiciones. Emily está sola en un país donde no maneja el lenguaje verbal, emocional ni corporal, porque incluso el tipo de saludo es un problema para ella en primera instancia.

Y así es cómo se enfrenta a una serie de hechos que pondrán en peligro su futuro y estancia en París, con conflictos del tipo laboral y también románticos, ya que, como escribí anteriormente, es imposible ir a la ciudad del amor sin enamorarse un poco.

Con un elenco que se divide entre estadounidenses y franceses, se destaca Ashley Park, como Mindy Chen, la primera amiga de Emily en la ciudad, y que aporta la comedia a la serie; Lucas Bravo, como Gabriel, el vecino siempre dispuesto a ayudar, y Philippine Leroy-Beaulieu, como Sylvie, la cruel nueva jefa de la protagonista, una parisina clásica y sin ánimos de aguantar a americanos ignorantes.

El viaje de la heroína

Muy cargado hacia la moda, como suele ser en las producciones creadas por Star, ‘Emily en París’ concentra gran parte de su relato en el drama cotidiano de su protagonista, porque si bien, al final de la temporada queda una lección de vida, no podría definirse aquello como el resultado de un viaje personal muy profundo y espiritual.

La ciudad como personaje es también una marca registrada del creador; lo fue Nueva York en ‘Sex and the City’, Los Ángeles en ‘Beverly Hills, 90210’, y ciertamente lo es París en esta oportunidad, dejándonos postales para el recuerdo de las calles mágicas del lugar.

Esta es una serie que disfrutarán mucho si dentro se sus gustos se encuentran las ya mencionadas, comedias románticas. Tiene bastante humor, un poco de drama endulzado con romance, y su duración, de aproximadamente 30 minutos por capítulo, ayuda a que la historia avance con suavidad y sin descanso.

Con todo y los clichés clásicos de este tipo de producciones, y sin profundizar mucho en el pasado de los personajes, ‘Emily en París’ es una serie con la que se pasa bien. Es de aquellas ideales para sentarse frente al televisor, computador o celular, con algo para comer y mirar sin necesidad de pensar mucho ni reflexionar. Sólo disfrutar.

En lo personal, soy una consumidora voraz de este tipo de productos audiovisuales, por lo que me conquistó rápidamente. Al final del día deja ese suspiro ahogado que te hace querer mudarte a París, comer baguette en los campos Elíseos, visitar la Torre Eiffel, y enamorarte del primer desconocido que te diga “bonjour”.

Ficha Técnica

Título original: ‘Emily in Paris’.
Año: 2020.
Duración: 30 min.
País: Estados Unidos.
Guion: Emily Goldwyn, Darren Star (creador).
Género: Comedia/drama.
Elenco: Lily Collins, Samuel Arnold, Lucas Bravo, Philippine Leroy-Beaulieu, Ashley Park, Camille Razat, Kate Walsh, William Abadie y Jean-Christophe Bouvet.

‘Complot Internacional’: Acción al servicio del drama

El cine asiático es un universo por explorar, y las películas que logran atravesar la frontera de su propio mercado no son la mayoría, todo lo contrario, lo que se conoce en occidente de esa industria es lo mínimo. En los últimos años y con una calidad avasalladora, algunas cintas coreanas y japonesas han sobresalido tanto que el ejemplo más claro y reciente está en la ganadora del Oscar a Mejor Película, ‘Parasite’.

Por eso es tan interesante que más películas de ese mercado, a veces tan desconocido y lejano, llegue a nuestras pantallas. Este es el caso de la china ‘Complot Internacional’ – aunque en rigor esta producción es una colaboración entre China y Australia, está hablada en gran parte en chino. Es aún más interesante que este filme de acción este escrito y dirigido por una mujer, Xiaolu Xue, una de las realizadoras chinas más prolíficas, premiadas de los últimos años.

‘Complot Internacional’, entonces, es una producción de grandes posibilidades y grandes trucos, porque centra toda la atención en la acción, motivada por, como dice el título, un complot de grandes proporciones que mueve toda la trama.

En simple, esta cinta cuenta la historia de Mark, un ingeniero chino, residente en Melbourne, Australia, que luego de un trágico accidente que cobra la vida de varios empleados de la empresa para la que trabaja, se ve envuelto en una red de corrupción tan grande como compleja de develar.

Junto a una amiga de la juventud intentarán revelar todos los delitos que se están cometiendo en esta red de mentiras, que como siempre, afecta a los mismos desposeídos. Porque la trasnacional para la que ha trabajado tan ciegamente ha pasado por alto la seguridad de todos, con el fin de seguir aumentado el caudal de dinero que reciben.

Es así como una trama que podríamos comparar con ‘Erin Brockovich’ o ‘Dark Waters’ se convierte en ‘Misión imposible’, porque, si bien lo que motiva a los protagonistas es una decisión política, ética, toda la película se vuelca a la espectacularidad de la acción. Cuya fotografía está a cargo de Marc Spicer, responsable de ‘Rápidos y Furiosos 7’ y ‘Escape Room: Sin salida’, lo que no es menor, porque permite entender hacía donde está yendo esta película.

‘Complot Internacional’ es una cinta que muchas veces pierde su rumbo argumentativo, y se deja llevar por algunos clichés no compatibles con el tono que se quiere dar. En algunos momentos se parece mucho a lo que podría ser una telenovela, con diálogos muy melodramáticos. A pesar de eso, y como ya se había dicho, esta cinta deja eso en segundo plano para centrarse más en la acción que, en sí, es buena.

Es por eso por lo que, si disfrutas de cintas como la ya nombrada saga ‘Rápido y Furioso’, o incluso ‘Misión imposible’, esta es una película que disfrutarás, porque es dinámica, a partir de la primera media hora cuenta con un ritmo bastante veloz, acorde a lo que se muestra en pantalla y tiene secuencias de acción donde abundan las explosiones y los movimientos que en la vida real serían imposibles de concretar.

Disponible desde el 10 de Julio en las plataformas: Google Play, YouTube, VTR, Itunes y Cinépolis Klic