‘La Jauría’: Leonas contra lobos

Cuando el colegio católico Santa Inés es tomado por las alumnas, luego de una serie de denuncias de acoso y abuso en contra del profesor de teatro, todo comienza a complicarse en las vidas no tan sólo de las y los estudiantes, sino también de los padres, profesores e incluso de las policías encargadas de llevar el caso. Porque lo que parte con una “funa” a un pedófilo, evoluciona rápidamente a un caso de secuestro. Y nadie se va a quedar indiferente, porque si “tocan a una, tocan a todas”, como dice el coro de la canción original para la serie, compuesta por los cantautores chilenos Ana Tijoux y Manuel García.

Luego de la desaparición de la líder de la toma y del movimiento feminista del colegio, Blanca (Antonia Giesen), y el hallazgo de un cuerpo sin vida de una joven de características similares, que además comparte la marca del lobo – un tatuaje en forma de lobo en el cuello -, comienza la persecución policial para dar con los responsables de la desaparición de la joven.

La Jauría’, cuenta con ocho capítulos y fue producida por Fábula, Fremantle y Kapow. Es la segunda serie nacional que se estrena en la plataforma de streaming, Amazon Prime Video, y que ya se encuentra disponible.

Cuenta con la dirección de Marialy Rivas y Lucía Puenzo, y guion de la propia Puenzo, Paula del Fierro, Enrique Videla, Leonel D’Agostino y Julio Rojas.

La trama está inspirada en el bullado caso español “La manada”, donde un grupo de hombres acordaron, a través de WhatsApp, violar a una mujer durante las fiestas de San Fermín el 2016.

El caso de ‘La Jauría’ es similar, pero con un giro más retorcido. Aquí los miembros del grupo juegan un juego macabro de asedio a las mujeres. Para ser parte de la jauría deben pasar pruebas, como ver pornografía toda la noche y marcar una presa, además de seguir las instrucciones de un jefe anónimo, conocido como El Lobo. Y así cada nivel es más y más peligroso.

Así es como desaparece Blanca, a manos de la jauría. El caso policial para dar con el paradero de la joven, está a cargo de las detectives Olivia (Antonia Zegers), Carla (María Gracia Omegna) y Elisa (Daniela Vega). Juntas conforman el equipo principal que quiere cazar al Lobo. Pero la hermana de Blanca, Celeste (Paula Luchsinger), no está dispuesta a dejar todo en manos de las autoridades, y se adentra en un mundo tan oscuro como riesgoso para encontrar a su hermana.

Con un elenco liderado por mujeres, comienza una guerra sin tregua entre lobos y leonas. Donde los lobos, que por lo bajo pueden ser descritos como incels – concepto usado para denominar a hombres, en su mayoría heterosexuales, misóginos y machistas -, consideran a las mujeres como objetos de placer y sin derechos a decidir.

Todo se sale de las manos cuando las dimensiones de la jauría no son manejables, ya que no se trata sólo de un grupo de adolescentes, sino de una red mucho más extensa y temible, que se esconde a plena vista y no tiene miedo de atacar.

La Jauría’ toma dos tópicos muy contingentes, la violencia digital y la violencia machista, y la aplica en una serie que construye muy bien la tensión a partir del capítulo tres. A pesar de que tiene un inicio un tanto lento y forzado, se puede decir que evoluciona de buena manera hasta convertirse en un buen suspenso, que nos mantiene al borde de la silla por el tiempo necesario.

Además, cuenta con un elenco extenso, en el que sólo reconocemos rostros de lo mejor de la televisión y el cine chileno. Antonia Zegers, Daniela Vega, María Gracia Omegna y Paula Luchsinger, encabezan la lista en los papeles protagónicos. A ellas se unen Mariana DiGirolamo, Daniel Muñoz, Amparo Noguera, Francisco Reyes, Lucas Balmaceda, Alfredo Castro, Marcelo Alonso, el mexicano Alberto Guerra, y la participación especial de Ana Tijoux. Aun así, queda pendiente un largo etcétera de actores y actrices que hacen de este drama un trabajo excelente.

Ser mujer y ver esta serie es otro tema, porque se plantea la incertidumbre de no estar segura nunca. Incluso cuando creemos que lo estamos, existe la posibilidad de que todo esté maqueteado para hacernos experimentar una sensación de falsa confianza. Estar expuestas al peligro constante de desaparecer sin dejar rastros, y en ‘La Jauría’ eso se grafica de la manera más cruda, no puedes confiar ni en tus propios dientes.

En general, con buenas actuaciones y un guion bien trabajado, este proyecto logra armarse de buena manera, y como un producto de factura internacional. Porque a pesar de que tiene lugares que como chilenos podemos reconocer – incluso hay una referencia al Divino Anticristo que sería difícil de asimilar por un espectador extranjero –, sí funciona como una serie para público internacional, porque la violencia machista no sólo se vive aquí.

‘La Jauría’ es una buena experiencia audiovisual, pero a su vez, es difícil de ver, ya que se hace cargo de líneas argumentales como la pedofilia, la violación, las adopciones ilegales, que muchas veces son sensibles y pueden herir susceptibilidades. Aun así, logra hacerlo con delicadeza y no abusa de ciertos lugares comunes de la televisión y el cine chileno.

Es una serie que merece la pena ver, tanto por su gran elenco, como por su trama que no teme arriesgarse y hablar de feminismo en contextos adversos y la sororidad como bandera de lucha. Queda abierta la puerta para una segunda temporada, espero que podamos ver algo de eso. Por ahora, una excelente producción que, sin desmedro de su calidad, deja un sabor amargo.