La premiada serie sobre derechos humanos “Una historia necesaria” debuta en la La Red

Desde el día 28 de febrero y durante todo el mes de marzo, de lunes a jueves , a las 22.00 hrs, justo antes del inicio de “Mentiras Verdaderas” La Red exhibirá la serie “Una Historia Necesaria” del director Hernán Caffiero.

La producción, ganadora de un Emmy internacional,  está compuesta por 16 cortometrajes de cinco minutos de duración, que narran historias reales sobre detenidos desaparecidos de la dictadura militar en Chile, desde el punto de vista de las víctimas, pero no directas, sino de quienes se quedaron buscando la verdad de lo ocurrido con sus seres queridos.

Un proyecto, que fue pensado para que las nuevas generaciones, quienes no vivieron la etapa de la dictadura militar  y lo ocurrido en los años posteriores puedan entender y darse cuenta,  lo que pasa en un país administrado a partir del miedo y el odio.

La serie cuenta con un elenco compuesto por Alfredo Castro, Alejandro Goic, Catalina Saavedra, Luis Dubó, Sofía García, Ariel Mateluna, Daniel Antivilo, Gastón Salgado, entre otros, y fue producida por Tridi Films y la Escuela de Cine de Chile, gracias al Fondo del Consejo Nacional de Televisión 2016 (CNTV). Además es la única producción chilena que obtuvo un premio Emmy, en la categoría internacional.

La novela ‘Matadero Franklin’ será adaptada a serie

La historia del ‘Cabro Carrera’ verá la luz en la pantalla chica.

Cuando el autor chileno, Simón Soto, lanzó su primera novela, ‘Matadero Franklin’ en 2018, fue un éxito en el mundo literario. Siendo elogiado por los críticos, llegando al ranking de los libros más vendidos y obteniendo el premio a Mejor Novela del Ministerio de las Culturas y las Artes.

Ahora, la historia de mafiosos del famoso barrio popular de Santiago, tendrá su propia adaptación para la televisión a través de una serie, la cual será producida por la productora española Black Panther Films y la productora nacional Invercine, responsables de ‘Dignidad’ de Amazon Prime.

Según lo informa la revista Variety, Soto será parte del equipo de guionistas de esta adaptación, que en su primera temporada tendrá seis episodios y con una segunda en proceso de producción. Además, se confirmó que el actor Alfredo Castro (‘Tengo Miedo Torero’) será parte del cast de la serie.  

“‘Matadero Franklin’ es una historia extraordinaria que captura y emociona con personajes carismáticos, atractivos y una estética fascinante de la época. En la mayoría de las series que hemos producido, buscamos historias que conecten con audiencias tanto locales como internacionales”, dijo la productora de Invercine, Macarena Cardone

Recordemos que ‘Matadero Franklin‘ trata sobre Mario Silva Leiva, también conocido como el ‘Cabro Carrera‘, cuya vida criminal tendrá un cambio con la llegada de Felipe Cortina, alías ‘El Español‘. Con eso, Mario tendrá que decidir si sigue siendo leal al matadero ‘Lobo’ Mardones o codearse con la fama y la vida de crimen que le ofrece ‘El Español’.

‘Tengo Miedo Torero’ se estrenará en Amazon Prime

La loca de al frente encontró un nuevo hogar en el streaming.

En 2020 y luego de años de producción, la adaptación cinematográfica de la única novela de Pedro Lemebel, ‘Tengo Miedo Torero‘, se estrenó de manera digital, llegando a romper récords para el cine nacional nunca antes vistos.

Ahora, Amazon anunció que la cinta protagonizada por Alfredo Castro, podrá ser vista en toda Latinoamérica, a través de su servicio de streaming Amazon Prime.

En un comunicado de prensa, Amazon Prime explica que ‘Tengo Miedo Torero‘ será estrenada en la plataforma el 16 de abril de este año. Así, la cinta será parte de un catálogo de películas y de series producidas en Latinoamérica como ‘La Jauría‘, ‘El Presidente‘ y ‘Locas por el Cambio‘, las cuales han sido aclamadas por la crítica especializada.

Recordemos que ‘Tengo Miedo Torero‘ fue estrenada los días 12 y 13 de septiembre, y trata sobre el romance entre La Loca de al Frente (Alfredo Castro), una travesti fanática del amor y Carlos (Leonardo Ortizgris), un hombre heterosexual y miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), quien es parte de un plan para asesinar a Augusto Pinochet.

Además, la cinta ganó importantes premios como Mejor Actor en la última versión del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, México.

Especial ‘Tengo Miedo Torero’: La revalorización de Pedro Lemebel

Crédito: Roberto Mazuela.

El éxito de ‘Tengo Miedo Torero’ amerita ser celebrado. La cinta basada en la única, referencial y homónima novela de Pedro Lemebel logró la asistencia virtual de más de cien mil espectadores el fin de semana de su pre-estreno, motivo por el que en NerdNews lanzamos un especial en el que podrán encontrar herramientas para sumergirse en esta película que aspira a convertirse en una obra de culto, igual que el cuarto libro del escritor, cronista y artista plástico chileno.

Entre los materiales que ponemos al alcance de nuestros lectores se cuenta una entrevista con Francisco Casas —compañero de Lemebel en el colectivo cultural ‘Las Yeguas del apocalipsis’—; una crítica de la película dirigida por Rodrigo Sepúlveda y una exclusiva entrevista con el actor Alfredo Castro, intérprete de La Loca del Frente, el protagonista travesti del filme.

Esta conversación resulta ampliamente recomendable, ya que con toda probabilidad ningún actor en el horizonte andino genera una admiración de la magnitud transversal como Alfredo Castro; y en ‘Tengo miedo Torero’ lo vemos en esplendor de facultades histriónicas con un personaje de amplios matices que viene de la mano creativa del controversial —amado y odiado a partes iguales—, Pedro Lemebel.

Y es que no puede olvidarse que Pedrito —como igual era conocido con cariño por sus seguidores— hizo de sus obras y presentaciones artísticas no sólo aquilatados performances, sino auténticas formas de protesta, descorriendo las cortinas con las que primero la dictadura y luego los años de ‘transición’ intentaron tapar la marginalidad existente en nuestro país, condicionada por un sistema económico salvaje.

“Yo no voy a cambiar por el marxismo. Que me rechazó tantas veces. No necesito cambiar. Soy más subversivo que usted. No voy a cambiar solamente. Porque los pobres y los ricos. A otro perro con ese hueso. Tampoco porque el capitalismo es injusto. En Nueva York los maricas se besan en la calle. Pero esa parte se la dejo a usted. Que tanto le interesa. Que la revolución no se pudra del todo. A usted le doy este mensaje. Y no es por mí. Yo estoy viejo”, escribió el irreverente autor en su manifiesto de ‘Hablo por mi diferencia’, en 1986. La autobiografía o, más exactamente, los pasajes vivenciales ficcionados de Lemebel, siempre nutrieron sus letras y sus diversos espacios en los que tuvo participación.

El trabajo actoral de Castro —protagonista de ‘Fuga’, ‘Los Perros’, ‘El Príncipe’, ‘Tony Manero’, entre otras grandes películas chilenas— como la ‘Loca del Frente’ —un travesti que es indiferente por opción a la lucha que los chilenos dieron para sobrevivir al horror de la dictadura de Pinochet hasta que la experimenta en carne propia cuando se relaciona de modo ambivalente con el mexicano Carlos—, hechizó desde los avances de la cinta a un gran número de público. Aun así, la cifra de auditores superó toda expectativa en la preventa de los tickets para el pre-estreno que se realizó entre el doce y trece de septiembre y que tuvo, alrededor de 170 mil espectadores en total ese fin de semana. Números nada despreciables para los tiempos pandémicos que enfrenta la humanidad.

El éxito de ‘Tengo Miedo Torero’ obviamente va de la mano de estos dos personajes de relevancia en nuestro país: Lemebel y Castro. Ambos dejan una herencia cultural sin precedentes: Pedrito con sus obras y exposiciones realizadas con ‘Las Yeguas del Apocalipsis’; y Alfredo con actuaciones memorables que incluso le han valido reconocimientos y ovaciones internacionales, como la que recibió en Cannes por su rol en Tony Manero, donde fue comparado con el Tony Montana de Al Pacino en ‘Scarface’.

“…Es un precedente en la cinematografía pacata, homofóbica, transtarada chilena. Y eso me llenó de alegría. Porque es primera vez que aparece un personaje de la magnitud del personaje principal que tiene la película encarnado por el magistral Alfredo Castro. Entonces el personaje que se plantea a través de esta película, tiene que ver con la esencia de la narrativa de Pedro Lemebel”, dice Francisco Casas, en entrevista con NerdNews.

Pasen a leer. 

Francisco Casas sobre ‘Tengo Miedo Torero’: “Realmente es una gran película, pero al 100%”

Tengo Miedo Torero‘: Un hermoso y sentimental aporte a la figura de Lemebel

Alfredo Castro y el éxito de ‘Tengo Miedo Torero‘: “Aún estoy bien impresionado”

Alfredo Castro y el éxito de ‘Tengo Miedo Torero’: “Aún estoy bien impresionado”

Crédito: Miguel Ángel Larrea.

El actor en entrevista con NerdNews, relata el making of de su notable personaje ‘La loca del frente’ y analiza el suceso sin precedentes que significa este estreno de la película en streaming. Más de 200 mil ticktes y la cifra sigue subiendo. Además, refexiona sobre la revalorización de la figura de Pedro Lemebel en el concierto social que vive Chile.

Alfredo Castro dice que no ha parado de trabajar en la promoción de la película ‘Tengo Miedo Torero’: una revolución del streaming en la industria audiovisual chilena. En dos días de preventa han sido más de 200 mil espectadores y esa cifra seguro va a seguir creciendo. ¿La razón? Aún sigue en cartelera online en puntoticket.com  lo que ha sido uno de los fenómenos de la cultura pop en pandemia que comenzó en Twitter el mes de junio, cuando el primer tráiler del filme resultó Topic Trending.

¿Qué tan sorprendidos están en el equipo con relación a la inmensa reacción de las personas?

Sí, yo personalmente aún estoy bien impresionado porque nunca un tráiler había tenido la fuerza que tuvo este, y la cantidad de gente que lo vió. Entonces, yo he ido pasando de terror en terror, porque primero salió el tráiler, a la gente le fascinó, lo comentó y después pensé en el peso que tenía sobre mis hombros de representar un personaje de ficción y de no ficción porque todo el mundo esperaba la novela de Pedro Lemebel. Agarré un peso histórico muy fuerte sobre mi persona, pero respiré aliviado después del estreno. Creo que la gente reaccionó maravillosamente bien, se emocionó con la película. El primer signo bueno fue que ponían ver el tráiler y eso me cautivó. Tú dices qué increíble que alguien con menos de un minuto y algo, logre emocionarse por una película. Es súper impactante. Muy pocos filmes lo han logrado. Fue un signo de bien así que estoy impresionado, no dejo de estarlo.

—Sobre el peso de esta clase de carga/ persona/ personaje de Pedro Lemebel ¿Puedes detallarme un poco más acerca de esta presión?

Sí, bueno. Yo traté de aclararlo desde el principio. Empecé a estudiar un poco el guion, de leer de nuevo la novela, de entender y aclarar en primer lugar que no era Pedro Lemebel, que no le quitaran el talento de poder escribir ficción porque era muy egoísta. Decían “No, es Pedro”. No, no es biográfica. Ahora con la persona con que yo me junté a conversar, me contó que efectivamente en la novela hay muchos pasajes que sí son de Pedro: Son historias, crónicas realmente de él. Entonces, a construir desde la descripción que Pedro hace del personaje, él la describe muy claramente al inicio de la novela como una travesti vieja, flaca, fea, pobre, con muy poco pelo, sin dientes que usa placa dental. Entonces, todo ese imaginario yo traté de llevarlo en primer lugar al cuerpo. Estéticamente yo me di cuenta, porque Pedro en sus novelas, crónicas no son sólo una propuesta estética, también describe cómo habla la gente, cómo se viste, cómo es el lugar, cómo es la luz. Tiene una escritura maravillosa descriptiva para captar los humores, las emociones, los lugares, las luces. Entonces, leer la novela si la lees bien que creo que la leí medianamente bien—, entendí lo que él quería, él pedía quien era ese personaje, una función física importante.

Crédito: Marcelo Plaza.

—Quería saber si en algún momento del rodaje te emocionaste,  especialmente en una secuenciano voy a hacer spoiler—, pero hay una secuencia en donde vemos a las madres de los detenidos desaparecidos, en este juego de presente y pasado y ambos tiempos interactúan como en una experiencia casi de acción de arte y poética dentro del mismo filme.

Para mí fue súper importante esa escena porque es vital comprender que La loca del frente hace un viaje biológico no sólo amoroso. Es a través del amor que La Loca se convierte de esta facha pobre, cómo se diría ahora, de esta derechista acérrima… Hay una escena que no quedó en la película pero está bien, entiendo porque no quedó. En la escena pasaba la comitiva de Pinochet y yo le gritaba “Presidente Pinochet, soy su ídolo, lo amo señor” y el tipo quedaba “para adentro”. Esa escena de los Carabineros, las fuerzas especiales en que el personaje pasa y se encuentra con estas madres y familiares de detenidos desaparecidos, me mató porque estaba Lorena Pizarro. Estaban todas las señoras que yo las conocía de antes porque en muchos momentos me las había encontrado en otras manifestaciones. La verdad, me costó contenerme porque es el momento en que ella hace contacto con la realidad, con el país completo, con la historia completa. Piensa que ella lo que hace es bordar manteles para las mujeres de militares, ideológicamente ella pertenece a ese mundo.

Hay una cosa interesante en la película que es el uso del melodrama. ¿Cómo fue para ti encarnar y tratar de desarrollar eso desde tu personaje?

Cabe destacar que hay una crónica interesantísima que cuando Lemebel termina la novela, se la manda a Roberto Bolaño. Este quería mucho a Pedro, él fue quien lo sacó de Chile, es decir, lo llevó al extranjero a los editores de afuera y Bolaño le dijo ¿Pero qué es esto que escribiste? y él le dice: “Escribí una novela rosa ¿Qué otra cosa iba a escribir?”. A partir de ello, me tomé y claro esta es una novela de amor donde el amor es el motor de los personajes, es un amor posible e imposible. De este modo, posee todas las características de un melodrama amoroso. Así me fui metiendo también en cómo conectar con el relato, y el guion lo manifiesta muy bien, lo escribe muy bien. El guion lo que hace es contextualizar la película en cambio la novela parte ya con ellos conocidos, pero el filme realiza una introducción de cómo ellos pudieron haberse conocido.

Crédito: Wilson Gajardo Blackwood.

La loca de clase alta

Alfredo Castro habla ahora de su primer papel en el cine, en la película ‘Fuga’, de Pablo Larraín, filmada en 2006 y en donde interpretó a un gay que de alguna manera cierra un ciclo con La loca del frente de ‘Tengo Miedo Torero’.

“En ‘Fuga’ de Pablo Larraín, fue la primera película que hice en mi vida en donde mi papel era el de un hombre gay de clase alta completamente desquiciado, con evidentes problemas mentales que está encerrado en un psiquiátrico. El texto lo escribió Pablo con Mateo Iribarren y está basado en el manifiesto de Pedro Lemebel, ‘Hablo desde mi diferencia’.

No sabía eso…

Claro, en la escena con Benjamín Vicuña en Fuga, yo le digo: “Muchos niños van a nacer con una alita rota”. Es del manifiesto de Lemebel y dice “yo estoy acá por vieja, por maricona por loca y buena moza”. ¡Me acuerdo perfecto! Me gustó mucho ese texto y que está absolutamente tomado y robado diría yo—, de parte de Pedro. Entonces para mí cerrar este ciclo femenino con esta película es súper emocionante.

Desde Fuga, Alfredo Castro dice que aprendió a actuar en cine como nunca antes lo había hecho. Fue, además, un inicio tardío. “Pasado los 50 años”, asegura, y agrega, que en ‘Fuga’, cuando la vi, sentí que estaba muy teatral. Yo vengo del mundo del teatro, ahora de uno bien marginal, bien significativo para mí y para quien le guste ese teatro. Pero también vengo de la televisión, cuando filmé ‘Fuga’ estaba en plena televisión y ahí: los rostros, las caras, las muecas, los ojos. Hice mucha comedia en la televisión, al punto de la exageración máxima de un rol. Entonces yo venía de ahí por lo que con los años veía este trabajo en ‘Fuga’ y pensaba ‘¡qué sobreactuado!’ Tremendamente sobreactuado, también pensaba pero espérate porque es un gay extrovertido, psicótico, rayado lleno de pastillas. Después con el paso del tiempo, viene Tony Manero y yo ahí con Pablo aprendí. Este se detuvo y me dijo: Alfredo, este es otro cine, estamos haciendo de otra cosa. Aquí, el tema es no actuar ¿Entiendes? Sino bajar, bajar, bajar. Y me costó mucho entender el concepto de actuación o interpretación en el cine. De ahí, solito empecé a entender cada vez más y a entender qué de mi le gustaba a los cineastas y directores.

Claro, actuar para cine tiene otros códigos ¿no?

Me acuerdo una vez que Andrés Wood me mandó a decir con un conocido en común: “Dile al Alfredo que él no sabe el rostro que tiene para el cine”. Yo también me quedé pensando ¿Qué querrá decir eso que no tenga un rostro para el cine? Después con el tiempo fui entendiendo que mientras menos yo hiciera, más yo obtendría y los directores más contentos estaban. Luego, me llamó Lorenzo Vigas —cineasta de ‘Desde allá’ 2015— que hizo un casting por toda Latinoamérica partiendo en México, en todos los países de Latinoamérica hizo un casting con grandes actores y yo dije: “¿Por qué me dejaste a mí? Si tenías actores increíbles colombianos, venezolanos, argentinos, españoles”. Y me dijo: “porque yo andaba buscando interioridad y economía. Yo creo que tú con muy poco das mucho y este personaje en vez de hallar necesita silencio, una mirada, un cuerpo, respiraciones”. Y yo más entendí entonces cuál era mi punto, lo que yo tenía a favor como actor y el  por qué le gustaba a los directores.

Crédito: Raúl Bravo.

Personajes de anticipación

Alfredo Castro ahora es capaz de conectar el mundo creativo de ‘Tengo Miedo Torero’ con el contexto social del Chile actual, incluido estallido social, pandemia y cambios sociales en cierbes.

La loca del Frente, lo que representa es todo ese sector marginado de las sociedades sin derecho a salud, vivienda, a nada social—, dice el actor—. La situación de vulnerabilidad es tremenda (…)El nombre de Pedro Lemebel  está presente en este momento histórico en Chile, un hombre que dio una batalla de 40 años por la discriminación en la comunidad LGBTQ. Es un logro político súper importante que hay que saber leer también, y que no lo está leyendo mucha gente —y agrega—: Piensa que le sacaron los ojos a martillazos a Pedro Lemebel en un mosaico en el centro de Santiago. Para la gente que no sepa, durante la revuelta se hicieron una cantidad de rayados, grabados, graffitis en la calle y se hizo  en una esquina en el centro de Santiago una especie de homenaje de mosaicos a Pedro Lemebel con su rostro y anoche un par de ultraderechistas con un martillo le sacaron los ojos. Tal cual le volaron los ojos a los chicos que estaban protestando el 18 de octubre. Mira qué importante son las lecturas políticas. Mientras más de 200.000 personas ven la película, mientras el cine se democratiza, gracias a Lemebel, dos tipos de ultraderecha le vuelen los ojos en la calle en represalia por su película. Por su figura, por su lucha.

Lemebel como muchos artistas se anticipan a los hechos, leen el ambiente antes que el resto ¿no?

Claro, estaba acordandome de Diamela Eltit que escribe Sumar por ejemplo y que se anticipa muchos años a la gran marcha de migrantes de octubre de Centroamérica hacia Estados Unidos. También me acuerdo cuando quemaron las estaciones del metro, llamé por teléfono a Pablo (Larraín)  y le dije: “qué impactante tu película”. ‘Ema’ parte con una chica con un lanzallamas quemando todo en Chile en este momento porque fue el mismo 18.

Crédito: Miguel Ángel Larrea.

Para terminar cinco años de periodismo para hacerte esa pregunta ¿Has visto algunas películas o has estado muy ocupado?

No he podido ver nada, más encima nunca imaginé que iba a pasar esto. Ya son dos semanas sin parar de Zoom, de mi cama al Zoom y del Zoom a mi cama (de verdad, es una locura). He hablado con Maite Alberdi sobre su último trabajo, pero la verdad no he tenido tiempo. Espero que todo esto baje un poquito para poder dedicarme…

—Quería recomendarte una película que se llama ‘Las mujeres de mi casa’ con Jimenez, Trinidad González y con una debutante que se llama Bernardita Nassar, muy buena ella. Alfredo, me despido y muchas gracias.

¡Muchas gracias!

Francisco Casas sobre ‘Tengo Miedo Torero’: “Realmente es una gran película, pero al 100%”

Crédito: Sonia María Cunliffe.

El artista —parte del legendario colectivo ‘Las Yeguas del Apocalipsis’ junto a Pedro Lemebel–, comenta y analiza la película recién estrenada en Venecia sobre el homónimo libro de su compañero de tantas batallas artísticas y performances contra la dictadura. “La actuación de Alfredo Castro es extraordinaria”, comenta Pancho Casas sobre el protagonista de esta cinta,  que ha sido alabada de forma únanime por la crítica, y que podrá ser vista desde el 12 y 13 de septiembre, vía puntoticket. 

Francisco Casas está al otro lado de la pantalla de Zoom en su casa en Lima, Perú. Allí reside desde algunos años, trabajando desde la academia y siendo un aporte al acervo cultural latinoamericano. Cordial, saluda a la cámara, para analizar y comentar ‘Tengo Miedo Torero’, que debutará para el público, este 12 y 13 de septiembre, y que ha causado gran expectación.

Pancho’ Casas escucha ahora atento lo que le digo antes de comentar la película que hemos visto los dos, cada uno en su respectivo confinamiento: ‘Tengo Miedo Torero’ de Rodrigo Sepúlveda y basada en la novela homónina de quien fuera la otra parte del colectivo ‘Las Yeguas del Apocalipsis’, Pedro Lemebel.

Una vez hiciste una performance de las ‘Yeguas’ en la Escuela de Periodismo de la U de Chile, donde yo estudiaba al inicio de la democracia.

—¿Dónde fue eso?

—En la excalle Belgrado, donde antes funcionaba un cuartel de la DINA.

—Me acuerdo perfecto. Leímos con Pedro el Informe Rettig entero,la lista completa de todos los detenidos desaparecidos, antes el Presidente Patricio Alwyn había leído el Informe Rettig y había llamado por televisión entre lágrimas—hoy ya no le creemos—, a la reconciliación. Y nosotros dijimos “Ni cagando. Aquí no perdonamos ni olvidamos, sino que vamos a recordar a los demás y vamos a leer todos los nombres de todos los detenidos desaparecidos de este país con el Informe Rettig” mientras tomábamos una copa con tierra, y estaban todos los familiares de los detenidos desaparecidos.

—La primera pregunta ¿Apruebas la película, Pancho?

—Querido amigo, mira: Yo no sé si la palabra ‘Aprobar’ sea una palabra pertinente ¿Qué sería aprobar? Aprobar me suena como dar un veredicto o cuando te preguntan ¿Te gustó? Con las mismas palabras de Pedro (Lemebel) cuando él decía “Te puede gustar una coca-cola, te puede gustar un hot-dog”.  Considero que no es pertinente la pregunta, pero lo que sí pienso al respecto, creo que es un excelente material cinematográfico, que es una muy buena película y que indudablemente, va a transformarse en un referente único en la historia cinematográfica chilena. No hay otra película o referente con esta fuerza que involucra carga política, carga sentimental, familiares de detenidos desaparecidos, que se muestra en una secuencia donde están las madres y los familiares con las fotos. Y en todo sentido, la película es sin ninguna duda, y lo vuelvo a reiterar, es un precedente en la cinematografía pacata, homofóbica, transtarada chilena. Y eso me llenó de alegría. Porque es primera vez que aparece un personaje de la magnitud del personaje principal que tiene la película encarnado por el magistral Alfredo Castro. Entonces el personaje que se plantea a través de esta película, tiene que ver con la esencia de la narrativa de Pedro Lemebel. Eso te podría contestar como primera respuesta.

—En ese sentido ¿Me puedes desarrollar la idea de la narrativa de Pedro Lemebel? ¿Cómo la ves tú y cómo el filme lo dignifica y le rinde tributo?

El público de esta película, tiene que tener en cuenta que no es una película sobre Pedro Lemebel. Es una película basada en una novela de Pedro Lemebel, una novela a mi juicio, histórica, que se llama ‘Tengo Miedo Torero’ y que el trabajo de guion tomó toda la sensibilidad del alma de la novela y la puso en escena, a mi juicio, de manera magistral, principalmente en las actuaciones de Alfredo Castro y el torero. Dos grandes actores, dos grandes actuaciones con unos textos muy difíciles de decir sin que parezca telenovela mexicana. Logran hacer de la oralidad de la película, que además tiene que ver con la oralidad de la escritura de Pedro Lemebel, una trama fantástica en los buenos resultados.

Hay una idea que comentaba con la productora (Florencia) en algún minuto de que si la película me hablabade Pedro Lemebel como ser humano, como la persona que conocí, hay varios íconos que me llamaron la atención. Por ejemplo, que la casa donde vive ‘La loca del frente’ se parece mucho a una de las casas que Pedro tenía en barrio Bellavista cerca del Toro, cruzando el puente Purisima. Un lugar donde estuve muchas veces, y que al verla en la película,me trajo gran nostalgia. Y en cuanto a la narrativa de Lemebel lo que hace grande a Pedro, es que introduce en la literatura chilena un personaje que no existía: La Loca. Pero no solamente lo introduce como un personaje cabaretero o un personaje irrisorio, sino que como un personaje político. Le da vida a un cuerpo político y eso a mi me parece muy interesante.

De la persona al personaje

En este punto, Francisco Casas sitúa el filme ‘Tengo Miedo Torero’ en el repertorio de otras tres piezas cinematográficas con personajes similares en nuestra filmografía latinoamericana“Mis amigos escritores chilenos dicen que el otro referente es José Donoso. José Donoso creó el primer personaje homosexual, más bien travesti, de la literatura chilena y es la Manuela en ‘El lugar sin límites’.De alguna manera, Manuela es un personaje que es también politizado, porque ¿Qué quiere la Manuela? Que al pueblo de El Paso, en donde vive, llegue la luz eléctrica, para seguir haciendo su show en el prostíbulo. Ella construye la utopía, con la promesa falsa del patrón. La Manuela termina muy mal”, dice.

Casas, situado en su rol de profesor universitario en Lima, sigue con su espontánea clase,relacionando la valía de ‘Tengo Miedo Torero’ con piezas gays latinas previas. La otra es la película Cubana ‘Fresa y Chocolate’ basada en el cuento de Senel Paz, un film hecho para la consigna revolucionaria. En esta película el homosexual debe respetar al compañero revolucionario. ¿Y qué te está diciendo el régimen (cubano)? “Usted acá puede ser todo lo homosexual que quiera, pero al compañero no se le chupa la verga. Y si no le gusta, se va de la isla”.

Luego, el exintegrante de ‘Las Yeguas del Apocalipsis’ menciona un tercer título. ‘El beso de la mujer araña’, una cinta del brasileño-argentino Héctor Eduardo Babenco, que cuenta la relación de dos hombres encerrados en una prisión brasileña. En ella, Luis Molina (William Hurt), un homosexual acusado de corrupción de menores, comienza a relatarle películas de alto contenido romántico a su compañero, Valentín Arregui (Raúl Juliá); un revolucionario de izquierda, cerrado a los sentimientos. Cuando Molina, en una de sus sesiones, le narra el argumento de ‘Destino’, una cinta de propaganda Nazi, Arregui se indigna ya que la historia ensalza una ideología nefasta, no sólo para él sino para el mundo, sin embargo, Luis lo convence de no fijarse en ese punto, sino en el amor; en la historia de pasión, entre una cantante francesa que traiciona a la patria por amor a un soldado alemán de la SS.

Al respecto, Casas concluye: “a través de contarle películas y ficciones, lo envenena, lo debilita. Al final (Valentín) termina enamorado de él y la que termina muerta por amor es ella. (…) Pero estaque nos propone el guion de la película de ‘Tengo Miedo Torero’, es una loca que finalmente es inteligente, ávida. Es maravilloso el personaje. Y en ese sentido es maravilloso el personaje de la novela de Pedro”.

Crédito: Sebastián Utreras.

—Es un personaje que remece. De hecho fue un éxito inesperado en redes sociales cuando lanzaron el tráiler,fue un éxito, una comunicación inmediata y súper horizontal con seguidores no sólo de la literatura de Pedro, sino que de las personas que quieren nuevas historias, más conectadas con la realidad horizontal que tal vez necesita el país.

Aquí te reitero,esta no es una película sobre Pedro Lemebel, como pueda esperar la gente. Es una película basada en una novela de Pedro Lemebel y uno escribe el guión que quiere. Pero fijate así, contándole a la gente que ve esta entrevista, y agradeciendote a ti por la oportunidad de participar,yo con casi 30 años de mi vida soportando a ‘la loca’, hay tantos gestos en las actuaciones de Alfredo Castro que invocan a Pedro Lemebel, que va a ser súper difícil no confundirlos.

Imagínate que Pedro tenía un gesto en la boca —hace el gesto de estirar los labios a modo de beso sin roce— un tic, y que nosotros nos reíamos de ‘La yegua besucona’, un modismo. Y cuando Pedro hablaba cosas trascendentales como “Yo no tengo amigos, tengo amores”, ponía la boca de forma especial y la cara de una forma especial y Alfredo Castro lo hace perfecto y es como estar viendo al Pedro, como de teleserie dramática. Acuérdate el gusto que teníamos nosotros (‘Las yeguas del Apocalipsis’) por la Sarita Montiel, por los Cuplé. Había una loca que cantaba Cuplé, Jaime (Jaimina) y le decían ‘El último cumpleto’. “Ahí viene la ultima cumpleto”. Entonces, cómo ves esos pequeños escenarios de gente, yo creo que lo recrearon bastante bien porque he vivido ahí. O la casa donde está ambientada la película que es muy parecida a la casa de cruzando el puente purísima de la que hablábamos Pedro se la había comprado a una costurera, entonces le decíamos ‘La casa de la modista’.

Y casi me muero cuando veo un puente y casi la misma ventana de esa casa en la película…Hay una toma donde Alfredo Castro está bordando y es una costurera frente a esta ventana. Eso es Lemebel de todas maneras. Ya ni siquiera desde la ficción, hay algo del espíritu de él impregnado en esa metáfora.

Las Yeguas y la musicalidad de una vida

Desde 1988, Francisco Casas y Pedro Lemebel irrumpieron en la escena under chilena con performances en lanzamientos de libros y eventos de arte. Fueron estas muestras de protesta artística algo temido por organizadores de eventos, pero alabados por los seguidores de sus acciones culturales. De hecho, en el presente, Francisco Casas recuerda la primera vez que Pedro Lemebel leyó su ya clásico manuscrito de ‘Hablo por mi diferencia’:

“Estábamos juntos, que fue en el primer congreso del Partido Socialista en la Estación Mapocho y que anteriormente lo habíamos leído en el congreso del Partido Comunista en el Estadio Santa Laura. Entonces, Pedro con el micrófono abierto lee el manuscrito y la Estación Mapocho entera se quedó en silencio. Fue un silencio brutal. Miles de cámaras tomándole fotos a él. Y sabes que no existe, hasta el día de hoy, ninguna fotografía porque requisaron cada foto y este escenario ocurrió dos veces. Y la primera vez que ocurrió, como decir “¿Por qué le sacaron fotografías a estos homosexuales disidentes?”, como si fuese el coronavirus de la época, fue para la proclamación de Patricio Aylwin como candidato a presidente en el Teatro Cariola. ¿Tú sabes que existe una sola foto?  Esa foto era de un periodista de Apsi, la recuperamos casi diez años después que alguien la mandó por un correo anónimo en sobre”.

—Sobre la música presente en la película, me da la idea que, las letras de las canciones se confunden con las letras de la vida a la hora de hacer esta historia.

—Eran todas las canciones que escuchaba Pedro Lemebel. Le faltó la canción de la Jeanette ‘Corazón de poeta’ que le encantaba y las canciones que escuchábamos y seguíamos escuchando en esa época y no sé porque en un momento nos dio con lo peruano. Escuchábamos a Lucha Reyes, una canción de Mayol, la peruana maravillosa. A mí me asombró que pusieron a Paquita la del Barrio. Me acuerdo que una vez fui a ver a Paquita la del Barrio en México. A Chavela Vargas. Recuerda que Pedro estuvo con Chavela Vargas haciendo música que escuchábamos en esa época. La sigo escuchando hasta el día de hoy. Y está el libro maravilloso de Pedro llamado ‘Cancionero’.

—Así es ¿Y cómo era esa relación con la música? Era orgánica ¿No? Era muy natural y algo que hemos perdido en estos tiempos…

—Yo le llamo ‘Música de cocina’, porque teníamos ese gusto popular. Pedro, tú ya sabes, venimos de clases muy populares. Yo soy hijo de obrero y Pedro también. Entonces de alguna manera heredamos esos gustos de los padres, era lo que se escuchaba en nuestras casas, la música ranchera, la música mexicana y hubo un gusto. Me acuerdo que con Carmen Berenger (Poeta) éramos amigos y  solíamos escuchar siempre estas canciones y la música la bailábamos. Era claro el gusto y es un gozo que aún se conserve este gusto musical. 

—¿Cómo ves a Chile en tu estadía en Lima? ¿Estas pendiente de lo que pasa en Chile en alguna medida? ¿Tienes alguna opinión de lo que pasa acá, con todo esto del estallido social y el próximo plebiscito?

—Uno no puede no estar pendiente de las noticias de Chile, porque acá en Lima sale en la televisión a cada rato. Imagínate tú que toda Lima estuvo riéndose del desafortunado comentario del presidente donde le da órdenes al coronavirus para que se vaya. Pero antes de contestarte sobre la revuelta quiero hablar sobre el trabajo de Pedro, esos espacios culturales que fueron negados.Cómo murió sin recibir el Premio Nacional de Literatura… Cómo la última performance de Pedro Lemebel fue una barricada de fuego frente al Museo de Arte Contemporáneo. Y esa performance se llama ‘Arder’ ¿Quién iba a pensar que Chile entero iba a arder por todos sus costados? ¿Qué se iban a tomar el corazón de Santiago entero en una gigantesca barricada y lo iban hacer explotar? Pero esta vez, no por los derechos que podían exigir algunos pocos, sino que con los derechos de las mujeres, con los derechos de los trabajadores, de los estudiantes, con las disidencias sexuales y bonito acuñando la frase de la novela y de la película cuando le dicen “Cuando haya una revolución que nos incluya a las locas, me avisa”. Y el estallido social en Chile, que no se si llamarlo ‘Estallido’. Estallido es una palabra ya demasiado violenta para la violencia.

Yo le pondría un ‘Devenir’, pero esta cosa que ocurre ahí, me hizo mucho sentido con la performance de Pedro Lemebel y con la película. Osea, esta vez vamos todas las disidencias juntas y eso hizo que este movimiento fuera tan, o que siga siendo, tan importante. Yo espero que se reactive en algún momento, que no hay que retroceder ni un segundo hasta modificar o cambiar las cosas.

—Lo último.‘Tengo Miedo Torero’ posee un nivel de producción impresionante. Es de lo más importante, el lugar que te puede evocar una película. Y a mí, esa película me evocó lugares.Completamente.

—‘Tengo Miedo Torero’ me evocó lugares. Desde la casa de Pedro hasta la calle del Barrio Brasil y todas las terremoteadas, recuerda que yo estudiaba Literatura en la Arcis.

Entonces eran mis barrios, mis casas, mis callejones, en los lugares donde uno más bien transitaba y se movía. Y eso a mi me pareció. Realmente es una gran película, pero al 100%.