‘Poco ortodoxa’: Una increíble historia de valentía

A los 17 años, Deborah Feldman, se casó. Al poco tiempo dio a luz a su primer hijo. Todo esto en el marco de una comunidad judía jasídica en la que fue criada, en Williamsburg, Nueva York. A los 22 tomó a su hijo y huyo con él a Berlín, una vez instalada en la capital alemana comenzó a escribir su autobiografía, ‘Poco ortodoxa: El escandaloso rechazo a mis raíces jasídicas’, que se convirtió en un best-seller. El pasado 26 de marzo Netflix estrenó una miniserie basada en esas memorias, y a logrado a atrapar a cualquiera que le dé la oportunidad de verla.

Porque ‘Poco ortodoxa’, una serie desarrollada por Anna Winger, es una adaptación libre de esa potente historia de una mujer buscando emanciparse de la vida que se le obligó a vivir. Cuenta la historia de Esty (Shira Haas), una chica que a los 19 años es casada, a la fuerza, como es costumbre, con Yanky Shapiro (Amit Rahav), el hijo menor de una familia de joyeros.

Al principio de la relación, Esty se muestra emocionada. Esta cumpliendo con la norma, formar una familia, tener hijos y honrar a sus abuelos, los encargados de criarla, ya que su padre estaba inhabilitado para cuidarla, por ser alcohólico, y por que su madre la dejó cuando tenía tres años. Lo que convertía a Esty en técnicamente huérfana, a los ojos conservadores de los judíos ortodoxos.

Pero a poco andar, y con la visita de su madre, que ahora vive en Berlín, alejada de cualquier tradición, Esty se comienza a cuestionar las restricciones de su vida y si en realidad está hecha para seguir un camino tan lleno de reglas y limitaciones. Cuando la imposibilidad de concebir un hijo se toma todas las conversaciones de la vida marital de Esty, decide tomar una drástica decisión que la hará seguir los pasos de su madre y huir de un matrimonio infeliz y una vida aún más desgraciada.

Así, llega a Berlín con una dirección, poco más de mil euros y un sueño de emancipación. Allí conocerá a un grupo de músicos que estudian en el conservatorio de Berlín, con los que rápidamente desarrollará una amistad que, para ella, estará fuera de toda norma. Pero su nueva vida tampoco será tan fácil, porque su comunidad en Williamsburg no está dispuesta a perderla así de fácil, y es así como su esposo Yanky, y el primo de este, Moishe (Jeff Willbush), que tiene un pasado de descarrilamiento de los caminos religiosos, llegan a buscarla para llevarla de vuelta a las tradiciones.

‘Poco ortodoxa’, es de esas ficciones que roban el aliento, no solo por contar con una historia increíble de opresión, y a su vez de empoderamiento y emancipación, sino también, porque las actuaciones del elenco, en su mayoría desconocidos, es de un realismo que saca lágrimas.

Esta miniserie no necesita grandes escenarios para presentar un gran relato, que se carga sobre todo en los hombros de la israelita Shira Haas, que hace un excelente trabajo al representar a una mujer oprimida por las reglas que se le han impuesto a lo largo de su vida. Hay que destacar la escena en que es rapada luego de su matrimonio, ya que es tradición que las mujeres judías casadas lleven peluca, ya que el cabello propio debe ser reservado solo para el marido. Esa escena representa que es despojada de su identidad, de su caracteriza que la hace única, para ahora ser cubierta y solo vista por el hombre que es su dueño. Para el hombre que debe hablar antes de que ella, caminar delante de ella, y decidir sobre ella y su cuerpo.

‘Poco ortodoxa’ es una historia de empoderamiento, incluso podríamos decir que habla de un feminismo poco explorado y desconocido para la propia protagonista, pero sobre todo es un relato de valentía. La valentía de romper esas cadenas imaginarias que nos atan a reglas imaginarias, como son la religión, que tanto daño ha hecho a la libertad de las mujeres.

Además, como un plus, que la serie esté hablada en tres idiomas distintos, inglés, alemán y yidis – el idioma oficial de las comunidades judías asquenazíes – le da un sentido de realidad que solo se puede observar en relatos como este, basados en hechos reales.

Esta es una serie de esas que se quedan dando vuelta mucho tiempo en la cabeza, y que uno desea recomendar a todos. Y por favor, véanla, porque es una reflexión sobre la religión, sobre las limitaciones a los que a veces estamos sometidos y sobre la autodeterminación, sobre cómo nunca es demasiado tarde para elegir nuestro camino.

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