‘Nomad: In The Footsetps of Bruce Chatwin’: La verdad y media de Werner Herzog

Calificación:

Esta es la película que Werner Herzog estaba haciendo cuando pasó por Santiago y ofreció una entusiasta conferencia con entrada libre en la Universidad Católica en noviembre del 2018. Venía del sur del país, de la isla Navarino, donde entrevistó a la última mujer yagán, Cristina Calderón. Había estado ahí porque el extremo austral de América es el rito de iniciación del paisaje cultural y geográfico de su amigo escritor Bruce Chatwin (1940-1989), personaje sobre el que versa, tal como su título dice, la cinta ‘Nomad: In The Footsteps of Bruce Chatwin’.

Cristina Calderón no aparece en la película y es más o menos entendible en la medida que se trata de un documental donde apenas caben dos personajes, cuál más omnisciente que el otro. Hablamos, por supuesto, de Chatwin, pero también de Herzog. La película debería tener en realidad el subtítulo ‘In The Footsteps of Bruce Chatwin and Werner Herzog’ (disponible en RedSalas.cl desde el jueves pasado), pues eso es lo que es: una gran y extendida radiografía global de las andanzas del escritor aventurero y del cineasta explorador. Dos almas gemelas y de personalidad poderosa que se encontraron algunas veces en la vida y que compartían su interés por la naturaleza, los rincones recónditos del planeta y las culturas no occidentales.

La película tiene todos los pecados de aquellos documentales de la BBC (de hecho, es producido por la BBC) donde siempre sospechamos de la apropiación cultural y en que el mundo “incivilizado” de nuestras latitudes es explicado al resto del planeta a través del prisma del hombre blanco. Sin embargo esto es, por si es necesario recordarlo, una película de Werner Herzog, que filma la naturaleza con un lirismo que generalmente deja fuera de combate las aprensiones y los raciocinios.

Y otra obviedad: Bruce Chatwin era un gran contador de historias, un narrador nato, cuestión que Herzog se encarga de permear por aquí y por allá a medida que avanza la cinta. Si no son las propias grabaciones del escritor leyendo sus libros, es la inconfundible voz del cineasta la que dicta las palabras de las narraciones de viaje de su viejo amigo, siempre más iluminadoras que un libreto estándar.

Desde Chile a Australia

La película parte por la famosa Cueva del Milodón del sur de Chile. Gracias a las aventuras marítimas de un primo de la familia, los Chatwin conservaban en casa un pedazo de piel del gigantesco y prehistórico perezoso que alguna vez erró por la Patagonia. El pequeño Bruce pensó de niño que se trataba de los restos de un brontosaurio y aquel recuerdo hibernó en su mente hasta que ya adulto abandonó su empleo en la casa de subastas Sotheby’s y decidió ir al lugar dónde hallaron a la extinta criatura. Es por eso que el primer libro del autor, ‘En la Patagonia’ (1977), se traslada hacia el extremo sur del planeta.  

Luego vienen una serie de capítulos que reconstruyen las distintas rutas y lugares visitados por Bruce Chatwin, desde Australia a Africa Occidental, pasando por los restos de una iglesia medieval de Gales y por los impresionantes monumentos neolíticos cerca de Stonehenge, en el suroeste de Inglaterra. De alguna manera, los sitios visitados por Herzog corresponden a los sucesivos libros de Bruce Chatwin, pero también él es parte de la biografía del autor y viceversa. Un ejemplo es ‘El virrey de Ouidah’ (1980), novela del británico sobre un famoso traficante de esclavos brasileño que, luego sería llevada al cine por el realizador bajo el nombre de ‘Cobra Verde’ (1987) con Klaus Kinski en el rol principal.

Los cruces en tiempo y espacio de ambos se acentúan y un caso evidente se produce con Australia, el lugar del mundo que es probablemente el centro de gravedad de la literatura de Chatwin: si en 1984 el director de ‘Aguirre, la Ira de Dios’ (1972) rueda en ese país su película ‘Donde sueñan las verdes hormigas’ (sobre los choques entre los pueblos originarios y las empresas mineras), Chatwin publica en 1987 su libro ‘Los trazos de la canción’, acerca de la cosmogonía de los habitantes del outback,  su desértico interior. Para ellos, Australia es como una gran partitura musical y cada lugar es una canción, cada coordenada es un sonido que nos indica de dónde venimos y adónde vamos.

Siempre hay un riesgo de que las miradas artísticas sobre las culturas originarias caigan en lo esotérico, las mistificaciones y las patrañas. A Bruce Chatwin, que escribía con una prosa impecable, lo acusaron muchas veces de embustero y falsificador. A Werner Herzog, que nunca ha sido inculpado de mentiroso, más de alguno lo ha criticado por cierta tendencia a autopromocionar sus gestas.

Pero en realidad, acá da lo mismo. No es lo importante. No estamos hablando de notarios de la geografía ni de archiveros de datos. Hablamos de fabuladores. Tienen derecho al adorno e incluso al delirio. El escritor y biógrafo de Chatwin, Nicholas Shakespeare, lo expresa mejor que nadie en una de sus entrevistas con Herzog: “No contaba media verdad. Contaba una verdad y media”.

Ficha Técnica

Título original: ‘Nomad: In The Footsteps of Bruce Chatwin’.
Año: 2019.
Duración: 89 minutos.
Dirección: Werner Herzog.
Guion: Werner Herzog.
Reparto: Werner Herzog, Nicholas Shakespeare, Elizabeth Chatwin, Karin Eberhard, Petrobella Vaarzon-Morel, Glenn Morrison, Alberto del Castillo y Michael Liddle Pula.

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