Mi oso me habló

Así es Ted, la primera película del creador de “Padre de familia” que ya está en Chile.

Es una idea tan buena que llama la atención que nunca nadie le haya hecho antes. Que un oso de peluche hable, que sea el mejor amigo de un niño y que después, años después, el niño y el oso crezcan, hablen palabrotas y garabatos y sean un par de vagos adultos que se drogan todo el día. Eso es Ted: la amistad entre este peluche incorrecto y su dueño, de adulto interpretado por Mark Wahlberg, en lejos, su mejor papel en años. Su novia es la rica y huachona Mila Kunis, como Lori Collins, una ejecutiva acosada por su ricachón jefe y una chica, seamos justos, que sabe perdonar la idiotez de su novio y de su hijo de peluche parlante.

Por ambos son eso: un par de idiotas. Pero gracias a Seth MacFarlane, el creador de la serie “Padre de familia” esta película, su primera película para el cine, se convierte en algo que superó tooooodas mis expectativas. Por qué ver esta en aparente estupidez. Pues por una razón clarísima: es divertidísima, tanto, que me encontré varias veces doblado de la risa por la incorrección de sus bromas, tallas ácidas que convierten a “Ted” en la primera película que está mejorada por la generación de talentos que hoy pupulan en la TV estadounidense.

Seth MacFarlane, te guste o no, es un talento puro y su arremetida en el cine ya prometía calidad y una graciosa subversión. Seth MacFarlane, además de escribirlo todo en la serie “Padre de familia”, hace las voces de varios personajes y de hecho la muy yica Mila Kunis hace la voz en esa serie de la hija menor y fea. Por todo lo anterior y más, Seth se autodenominó como el hombre a cargo de la voz de Ted.

Sí. Sin esa cualidad Ted no sería la maravilla que es.

Debo reconocer que, además, que esta película, una buena mala buena película, me recordó la incorrección de muchas películas ochenteras buenas para la talla y de hecho el señor todo poderoso y a quien admiramos Seth MacFarlane está tan conciente de su deuda con los años 80, que hace guiños y homenajes a varios clásicos de esa década (que aún no parece acabarse) como “E.T.” (sí, una vez más) y “Dónde está el piloto”, entre otras.

Hace rato que es discurso oficial que el cine está tan malo que la calidad está en la TV y, como decíamos, MacFarlane lo que hace es hacer una película realmente piola con sus recursos y manejos del sentido del humor ejercidos en su gran TV show “Padre de familia”. Es cierto que hay clichés en “Ted”, con su historia de amor un poco melosa: porque John Bennett y Lori Collins cumplen cuatro años de citas y ella, como que sí quiere la cosa, le pide al perno de su

pololo, un caso de mediocridad humana que merece estudio aparte, que deje de vivir con su oso de peluche y que se haga un hombre de una vez por todas. Que deje de ser un pendejo que anda drogado todo el día y que sólo sabe mirar malas películas ochenteras como Flash Gordon (uff, me dio un tiritón), esa donde lo mejor es la canción de Queen y lo peor, su actor, Sam Jones.

“Vamos John , tú sabes que esa película marcó nuestra niñez y nos enseñó lo amplio que es el concepto de ‘actuar'”, le dice en una parte el oso degenerado a su amigo y dueño en una lluvia de incorrección que realmente me ha alucinado, tío, joder.

Por favor, dénle más dinero a Seth MacFarlane para que haga películas así de buenas malas. ¿Placer culpable? No creo. Placer placentero nada más.

5 thoughts on “Mi oso me habló

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te podría gustar...