Mauricio ‘Puklin’ Gallego, autor de ‘Ex’: “Mucho del sufrimiento que hay cuando uno termina una relación, proviene de uno mismo”

Fundador del sitio ‘The Comic Fome’ y autor de libros cortos como ‘Odio Todo’, el autor nacional habló con NerdNews sobre su nueva novela gráfica ‘Ex: Porque todo tiene que terminar’, los motivos e inspiraciones para su historia, sobre la recepción de las historietas en Chile en los últimos años y sus futuros proyectos. 

Es 13 de febrero. Las personas en la calle está preparándose para lo que será el día de San Valentín, conocido principalmente por su connotación amorosa y romántica. Sin embargo, Félix se siente extremadamente miserable, ya que Pía, su polola con quien llevaba más de tres años de relación, terminó con él.

Es una situación bastante común. Las parejas rompen. Pero para Mauricio Gallego o ‘Puklin’ como se llama en redes sociales, la escena con la que parte su primera novela gráfica ‘Ex: Porque todo tiene que terminar’ resuena mucho más:

“Se me ocurrió la idea de hacer el libro, yo estaba pasando por un quiebre amoroso. Eso fue lo que inspiró la idea y el momento en que se prende la ampolleta fue por ahí, cuando escuchaba mucho a mis amigos y a mis alrededores hablar sobre relaciones. Yo cachaba que todos tenían posturas distintas”, dice Gallego a través de Zoom.

Ese choque de perspectivas sobre el amor fue clave para darle forma al libro y según explica el autor, esto se reflejó directamente en los personajes que aparecen en la historia:

“Los papás de Félix están divorciados; el roomate de Félix terminó una relación hace mucho tiempo y aún no  perdona a su ‘ex’; hay una tipa que está en la onda del ‘amor libre’ y es medio disfuncional. Al final era una excusa para meter en una licuadora todos estos puntos de vistas de relaciones y ver que salía ahí.”

Nuevo Formato

Puklin empezó a dibujar desde relativamente temprano en su carrera profesional. Ya en 2009 había lanzado ‘Ojenok’, su primera tira cómica y dos años más tarde fundó junto a otros ilustradores el sitio ‘The Comic Fome’, donde publican historietas hasta el día de hoy. Sin embargo, el ilustrador siempre quiso trabajar en un proyecto más largo 

—¿Cómo fue el proceso creativo del libro y en qué se diferencia con tus trabajos anteriores? 

—Es súper distinto porque como ‘Ex’ es tan largo, al final la parte más difícil es buscar coherencia en todo el proyecto. Originalmente, el final del libro era distinto. Yo lo tenía en la mente de una manera, pero mientras lo escribía me di cuenta que ese final no tenía mucho sentido, el aprendizaje de los personajes se fue para otro lado. 

Tenía que pensar en cómo manejar bien todas las ideas que tenía; cómo mantener un tema que se defienda y llegue al final de la historia. Sustentar esas cosas en una larga duración fue lo más difícil en comparación a cómics cortos, ya que en estos tienes mucho más controlado el espacio porque son de cuatro a ocho viñetas. 

Pero siempre tuve las ganas de hacer algo un poco más largo. Las ganas estaban, pero siento que me tiré muy a la piscina con el libro. Tenía tantas ganas de hacer una novela gráfica que hubo harto trabajo después de reajustar el libro, para que quede con más sentido posible. 

—Para ti, cuáles son las ventajas y desafíos en este formato largo 

Para mí fue hermoso. Me pasaba que el formato de cuatro viñetas ya me estaba… aburriendo no es la palabra, porque aún lo hago, pero es limitante. Yo soy mucho más fanático del humor que hay por entremedio de los chistes. Por ejemplo cuando alguien te dice algo a ti y tu reacción es el chiste, me encanta eso que es lo que se produce en una conversación y eso va mucho por mi amor a las películas, donde hay escenas con dos personajes con sus puntos de vista súper establecidos, teniendo una conversación y me encanta porque se produce una tensión natural entre esos dos personajes y el libro es eso. La mitad de ‘Ex’  son puras conversaciones entre Felix y un actor más. 

Me encantó mucho explorar conversaciones. Escribirlas en el libro fue mi parte favorita. Como se me producía muy natural porque los personajes estaban tan establecidos que sólo ponerlos juntos ya creaba una tensión, inmediatamente, y eso te llevaba a distintos lados y era muy emocionante. 

—Hay muchos personajes en esta novela: Está Félix, Pía, Lucía, Marco e incluso las emociones de Félix juegan un rol en la historia ¿De dónde surgió eso? 

—Primero, la mayor parte de los personajes que están en el libro representan a una persona en mi vida real. Quería que la novela se sintiera verídica, entonces hice ‘trampa’ y me pregunté quién está en mi vida: Tengo a mi amiga que se llama Javi y tenía un roomate que se llamaba Adrián. Eso fue muy rápido, pero los ponía en el libro para que cumplieran un rol. 

La personalidad de los personajes no es la personalidad de mis amigos en la vida real. Solamente su rol porque yo necesitaba que en el libro hubiera alguien que tuviera el tema del amor libre, necesitaba a alguien que no superara a su ex y los elementos necesarios que al final sirven para que el protagonista se vea enfrentado a una cierta situación. 

De alguna manera, todos son reflejos de Félix para que su personalidad aflore y uno lo pueda conocer. Ese fue el análisis de los personajes en general, como ‘Necesito este elemento aquí y acá para que se entienda’.

Y lo de las emociones fue porque cuando recién estaba ideando el libro, caché que mucho del sufrimiento que hay cuando uno termina con una ex proviene de uno mismo al final. Siento que la parte más dolorosa es cuando estás solo y ahí te viene un vacío. 

Hay una diferencia entre estar solo y estar con los demás y aparentar estar bien. Yo sabía  que él iba a aparentar estar bien con el resto, pero ¿qué iba a pasar cuando se quedara solo? Necesitaba una forma de representar el estado mental de Félix estando solo. 

De ahí, se me ocurrió rápidamente hacer las emociones algo físico y listo. Lo bacán, es que esta idea fue evolucionando para transformarse en una metáfora de cómo la gente lidia con estas cosas. Como qué tanto puedes ocultar tus emociones, qué tanto puedes mostrarlas, qué tanto se mantienen ahí. Me gustó mucho cómo quedó esa idea al final. 

—El libro también plantea una crítica al concepto del amor romántico ¿Cuál es tu opinión personal? 

—Ahora no soy muy fan del amor romántico. El libro es una oda a no creer en eso. La gran falencia de Félix era que veía a Pía a través del amor romántico y en general, cuando uno dice eso la gente piensa que no eres romántico u amoroso y nada que ver. 

Para mí el amor romántico es la traducción de idolatrar mucho a tu pareja. O ponerla en un pedestal, que es muy normalizado. Estamos acostumbrados de pensar en la pareja es todo para uno,  ‘guau’, pero detrás de eso hay una mala intención donde uno permite que la pareja se transforme en este ser que es más de lo que realmente es y las deshumanizas un poco y las relaciones que encuentro que terminan mal, es porque hubo mucho de eso. Mucha idealización. 

Las parejas en general terminan bien, cuando las dos personas están en el mismo tono. Casi como una amistad o un compañerismo, te conozco en las buenas y en las malas, pero te amo y quiero estar contigo y si llega a terminar, es un final más maduro. 

La idealización se siente más en la época de los veinte y tantos, cuando nos tiramos con todo y creemos que eso es amor, pero mientras más pasa el tiempo se da cuenta que ¿Era así? ¿Tenía que ser así? Yo creo que no. Al final, esta persona, sea quien sea, uno la idealiza y ahí vienen problemas personales. 

Balances y cambios

Una de las sorpresas que se llevaron los fans del trabajo de Mauricio Gallego fue el tono desolador y dramático de algunas páginas de la novela, donde Félix luego de buscar en su teléfono alguna canción para poder pasar el rato, se detiene en ‘Sea of Love’ de Cat Power. 

De hecho, muchos le han escrito el cómo han llorado leyendo el libro, reacción que contrasta con las historias y viñetas de humor con las que el autor se hizo conocido. Donde el absurdo empapa aspectos cotidianos y todo se convierte en un potencial chiste.   

—Tus cómics tienen una cuota de cinismo bien importante, de una especie de enojo adolescente y en ‘Ex(…)’ no está exento de eso, pero también hay una gran cantidad de sinceridad ¿Cómo pudiste hacer este balance entre humor, drama y soledad? 

Si tuviera que definir mi estilo de humor, al menos de cómo lo veo, sería burlarse y no tomarse nada en serio. Al principio de mi carrera obtenía un placer muy grande al hueviar a la gente que se toma las cosas en serio y cada vez que veía a alguien así era como “Hueon, relajémonos y riámonos todos juntos de lo mismo”. 

Y el libro tiene un poquito de eso, de reírse de cuando uno está así y esa era una idea muy generalizada cuando la empecé. El libro de ‘Ex’ lo considero como una comedia. Encuentro que si alguien lo lee, se va a reír harto y está construido para que sea chistoso, ver la exageración de lo mal que está Félix y que para que uno diga “Hueon, yo he sido así”.

Intenté agarrar todas las mini cosas que uno podría llegar a hacer cuando uno está muy patético y es como “JaJajá, yo he sido así”. Quería reírme de eso, pero al mismo tiempo, sabía para que el libro funcione, para que el mensaje que quería llevar se entregue y uno se sienta comprometido con el libro, tenía que tener un poquito de lazo emocional con el principal. 

Por eso el principio del libro es súper dramático. El prólogo, las primeras diez páginas, mucha gente lo ha leído y me dice que no se esperaba eso “que es muy triste la huea, no me estoy riendo al principio”, como que quedan traumados. 

Y es para eso, para llevarte un poco a ese espacio mental. Necesitaba que al principio de la novela, el lector se acordara de cómo se sintió en una época nostálgica por algún ex. Es como bajarte la guardia y cuando estás en esa onda, ya te puedes reír con el personaje. Pero era una especie de balance, en general es comedia, pero necesitaba bajar al lector para hacerlo sentir cosas. 

—En las primeras diez páginas del prólogo usas la canción ‘Sea of Love’ y específicamente, usaste el Cover de Cat Power ¿Por qué esa versión? considerando que es una canción muy romántica. 

—No sé por qué, pero es la versión más melancólica de las que he escuchado. Las otras se sienten más alegres, como que te estoy cantando una canción de amor y celebremos juntos. Mientras que la de Cat Power se siente como un amor perdido, como que le canta a lo que fue. No sé por qué me da esa impresión, porque el tono es súper bajo, pero esa canción me devasta caleta. Cada vez que la escucho me lleva a ese lugar. 

Por eso la puse, casi no la pongo. Tenía la idea de poner una canción, pero la que ocupaba para ponerme en la onda de escribir era esa. Entonces pensé “Tengo que ser honesto aquí y usar la misma inspiración, si escucho esta misma canción para escribir el libro, para estar en esa onda, tengo que ponerla”. 

La nueva historieta chilena

En los últimos años, el cómic nacional ha dejado de ser mirado como una actividad de culto o, cuando existía tiraje de diarios impresos, una cuota de relajo, dentro de toda la seriedad con que se nos vendían las noticias. Ahora, nombres como Maliki 4 Ojos, Amancay Nahuelpan; Nati Chuleta y Gabriel Rodríguez, Félix Vega, Gonzalo Martínez son ampliamente reconocidos como representantes de la historieta chilena, publicando trabajos tanto nacional como internacionalmente. Puklin no es la excepción: 

—Tú eres uno de los representantes del cómic nacional y fundador de una de las páginas más conocidas de historieta chilena llamada ‘The Comic Fome’ ¿Crees que la recepción del cómic en Chile es distinta ahora que hace diez años?

—Creo que sí. En general el cómic es mejor visto que antes. Ahora hay mucho webcomic y es de las cosas más vistas en internet. Aunque uno no lo crea, ya sean dibujos de alguien random, de alguien que pone una imagen que dice “te quiero mucho” y salen dos monitos, ya eso es arte o  dibujo y rompe las redes. 

Entonces es súper común que cuando pasa eso, las marcas ponen ojos y ellas, en general, están mucho más abiertas a eso y dicen  “Oye, esta generación reacciona mucho al material visual de un autor. Hagamos un poco de eso”. 

Yo creo que lo mismo se traduce con las editoriales. Por ejemplo, Penguin Random House que es la editorial donde saqué ‘Ex’, tenía muchos sellos dentro, pero ninguno que sólo se dedicara a cómics. Estos los tiraban a Reservoir Books y vieron que había tanta demanda en cómics, crearon una nueva división llamada Random Comics, donde estoy yo y otra niña más hasta ahora. 

Eso es un poquito del indicio de lo que pasa ahora. Hay más gente consumiendo este material y en general las marcas, las editoriales y todos están un poquito más abiertos a contratar este tipo de creadores.

Gallego afirma que una de sus grandes inspiración, más que la literatura, es el mundo del cine; que el formato de las películas ayudó mucho en ‘Ex’, tanto en el formato como en la construcción estructural de la historia.   

—Los cómics que he leído fueron para tener inspiración para hacer mi propia novela y por lo general veo películas, como lo que más hago es en mi tiempo libre ver una película —dice y agrega—: Con las películas que vi últimamente. Vi una llamada ‘A Portrait of a Lady on Fire’, que le voy a dar un Shout-out por si alguien la quiere ver, porque se trata de una niña pintora que tiene que hacer un retrato de otra niña que la van a casar con un tipo que no quiere y entre eso, las niña se enamora de la que posa en el retrato. Es súper buena y desgarradora. Incluso me puse a llorar en una escena porque era muy dolorosa.

Además, el autor nos adelanta en exclusiva que ya tiene el “visto bueno” de un proyecto que en sus palabras “no tiene nada que ver con cómics, pero tiene arte involucrado” de parte de una gran empresa y que probablemente salga el próximo año.

A su vez, espera sacar más libros como una nueva versión de ‘El Libro Fome’, una recopilación de tiras cómicas de los integrantes de ‘The Comic Fome’, más que nada por la desactualización del tomo original y con eso, revela que está en las primeras etapas de una nueva historia para una próxima novela gráfica.

—La idea hasta ahora es de un tipo que quiere sacar un libro. Esa es su misión, pero quiero que trate sobre la gente que quiere sacar proyectos de pasión dentro de un entorno latinoamericano, también conocido como Chile, porque muchas de las historias que uno ve de artistas y alguien que lucha son en Estados Unidos. Y es como el hueon sufre caleta, pero el compadre está en Nueva York y es como “Eres cualquier cosa en Nueva York y le pegas mil patadas a cualquier cosa que hay en Chile”. 

Su plan es aterrizar en forma de papel el terreno hostil que se enfrentan los artistas en el país y la razón de que porqué lo hacen

No quiero que el libro sea como enfocado en el arte en sí, sino que esté enfocado en la psiquis de estas personas que hacen tantas cosas, malabares y sacrificios para lograr proyectos de pasión y ya tengo pensado la dinámica y el final y a lo que quiero llegar. Cuando ya sé qué es a lo que quiero llegar, el resto es mucho más fácil de moldear, pero ya sé cuál va a ser el mensaje final del libro. —concluye.  

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