‘Mad Max’ vuelve a la carretera

No deja de sorprender que el director australiano George Miller, el mismo que tuvo a su cargo cintas como ‘Las brujas de Eastwick’, ‘Babe‘ y las dos entregas de ‘Happy Feet’, también sea el “padre” de uno de los personajes más emblemáticos del cine de acción: el policía Max Rockatansky, encarnado hace más de 30 años por un joven y relativamente desconocido Mel Gibson. Y que transformó su nombre en el título de una trilogía imborrable: ‘Mad Max’.
La misma franquicia que se apronta a volver a las pantallas con ‘Mad Max: Furia en la carretera‘, el próximo 14 de mayo, esta vez en la piel del actor inglés Tom Hardy, acompañado por Charlize Theron y Nicholas Hoult. De esta forma, una nueva generación se apronta a conocer al “Loco Max”, el rugido de los motores, la violencia sobre el asfalto y un mundo postapocalíptico en el cual un chasis con buenos neumáticos lo son todo.
‘Mad Max’ es un clásico indiscutido de fines de los ’70 y comienzos de los ‘80, un tiempo que a nivel mundial estuvo marcado por la locura de la Guerra Fría, la amenaza del holocausto nuclear y el fin del petróleo como única fuente de energía. Y que ciertamente hoy, a la distancia —sobre todo para las nuevas generaciones— podría parecer lejano e incluso incomprensible.
Fue en 1979 cuando apareció ‘Mad Max’, una extraña película australiana, medio futurista, medio apocalíptica, con tintes de western, con esa inconfundible estética punk. Entonces yo no tenía la edad requerida para entrar al cine (Mayores de 18), así que me tuve que contentar, muchos años después, con verla en una copia VHS en casa del único compañero de curso que por ese entonces tenía un video.
Increíble el guión, con niveles de violencia sorprendentes para esos años, pero que hoy seguramente estarían bien como para la televisión abierta, tipo 5 de la tarde.
Un mundo donde lo único importante era tener un auto, que fuera veloz y contar con mucho combustible. Una premisa que ahondó ‘Mad Max II: The Road Warrior’ (1981), ya que a todo lo anterior sumaba un colapso global y el fin de la civilización tal cual la habíamos conocido. El escenario estaba servido para explorar todo un inquietante universo donde la justicia y la ley ya no existían, salvo por un tipo como Max. ¿Alguien se acuerda que ‘MM2‘ aquí llegó para Mayores de 21 años?.
En 1985 aterrizó ‘Mad Max III: Beyond Thunderdome’, que sería la última de la serie y la despedida de Mel Gibson del personaje. Es cierto, era harto más light, de hecho solo para mayores de 14 años, con Tina Turner como villana invitada (a años luz de los villanos de la segunda parte, obviamente) y bueno, si hasta la banda de sonido era de Maurice Jarre (y era muy buena).
Me gusta la idea de volver a ver un ‘Mad Max’ con la tecnología actual. El trailer promete demasiado, lo que no deja de inquietarme. Pero le tengo confianza a George Miller. ‘Mad Max’ es su obra más importante y que el mismo pueda volver tras las cámaras después de tantos años, no deja de tener el encanto del artesano que regresa a su taller después de muchos años.
Confieso que me habría gustado ver en esta cuarta entrega a Mel Gibson como un Max envejecido, pero digno, librando sus últimas batallas antes de terminar de transformarse en lo que siempre estuvo destinado a ser: la leyenda del Guerrero de la Carretera. Pero Tom Hardy merece darle la oportunidad. Veremos hasta dónde lleva al viejo Max.

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