Los pasos para fabricar al robot con apariencia humana perfecta

El androide Ameca con facciones realistas causó sorpresa y estupor. Sin embargo, faltan dos áreas para que la ilusión de humanidad en una máquina sea perfecta: movilidad propia y un “cerebro” capaz de  llevar una conversación fluida. Algo que ya se está desarrollando de manera separada compañías como Boston Dynamics y OpenAI, respectivamente. Es cosa de tiempo antes de que un androide humanizado se relacione entre nosotros como si la existencia entera se hubiera convertido en una novela de ciencia ficción. 

Po Ernesto Garratt (publicado originalmente en https://www.lared.cl/2022/noticias/desafio-2022-como-lograr-el-robot-humanoide-perfecto

Muchos pensaron que los gestos del robot Ameca, concebido por orden y gracia de la compañía Engineered Arts, eran producto de los efectos especiales. Viralizado en redes sociales de diversos medios hace unas semanas, el rostro “humano” y gris de este androide podía expresar sorpresa, alegría y molestia, entre otras emociones que por primera vez lograban una mimetización casi completa con los gestos de las personas. Incluso, el movimiento ocular, quizás lo más difícil de lograr en una representación humana por parte de una máquina, fluía con una naturalidad sorprendente. 

En las semanas siguientes, el nombre de Ameca se instaló en blogs y comentarios científicos en torno a la posible evolución de la cibernética y sobre el papel que podría tener en el desarrollo del ansiado robot “perfecto” a nuestras vidas. Es decir, en la llegada al fin de ese androide antropoformizado que nos prometieron las novelas y películas de ciencia ficción que consumimos durante el siglo XX y XXI. 

Si bien es un tremendo avance lo expuesto por la compañía con base Inglaterra Engineered Arts y tal vez se trate del androide más realista de nuestra era,  Ameca sin embargo en verdad no es capaz de responder de forma espontánea a su interlocutor, tampoco es capaz de moverse por su propia cuenta y, si pudiéramos resumir sus cualidades, Ameca se trata de una “cara bonita” sobre la que hay que seguir trabajando para obtener en realidad algo como lo que hemos visto en películas como Metrópolis; Yo, Robot; La guerra de las galaxias, El Hombre del Bicentenario y Terminator. 

En el video más popular de los divulgados por Engineered Arts se puede ver a Ameca despertando de un quizás largo sueño, como si se diera cuenta que está “vivo”. Es una gran actuación producto de una secuencia de movimientos que estaba pre programada y diseñada previamente. Pero ese aspecto no rompe para nada el hechizo que nos hace creer que esos gestos y expresiones parezcan fluidos y realistas.

“Se trata de hacer una interacción natural humana, así que imaginen, ha habido mucha conversación sobre el Metaverso, imaginen tomar su personaje del Metaverso e interactuar en el mundo real y si necesitas encarnar eso, puedes llevar a la versión de ti mismo a una reunión New York, Hawai, Hong Kong… envía un robot”, ha dicho el CEO y fundador Engineered Arts,  Will Jackson, sobre las posibilidades de su invento en un futuro más cercano que lejano. 

LO QUE FALTA: MOVILIDAD Y AI

Pero en el mundo del futuro más lejano que cercano, hay consenso que en cinco años más será posible combinar las tecnologías que existen por separado y desarrolladas por compañías aparte, para que el androide perfectamente “humano” pueda caminar y hablar entre nosotros. 

Hace unos años quedamos con la boca abierta con lo que parecía imposible. Que un robot se moviera sobre dos piernas imitando con envidiable equilibrio a los bípedos dominantes en el planeta: a nosotros, los humanos. Sobre dos piernas artificiales, los androides como Atlas, de la compañía Boston Dynamics, son capaces de saltar, correr, bailar, mover “las caderas” y hacer incluso una rutina de parkour como si fueran atléticas personas haciendo ejercicios. 

Imaginen si a Ameca y sus expresiones humanas le sumáramos el cuerpo, las piernas y la movilidad de Atlas, de Boston Dynamics. Así es. Estaríamos ante la presencia de un casi perfecto androide. Como dice el medio Cold Fusion TV, lo único que se necesitaría en tal escenario para lograr reproducir cabalmente el comportamiento humano por parte de una máquina artificial, sería contar con una IA que le diera al robot la capacidad de conversar e interactuar sin una  programación de instrucciones previas, como actualmente ocurre con Ameca. 

Una herramienta ideal para llenar en el cupo de IA podría ser las capacidades que muestra GPT3: la tercera generación de los modelos de predicción de lenguaje perteneciente a la serie GPT, creados por OpenAI, un laboratorio de investigación de inteligencia artificial con sede en San Francisco. Mediante esta IA es posible conversar de manera fluida, casual y, lo más sorprendente, con mucho sentido del humor, con esta conciencia sintética que se considera así misma como “un ser sintiente”. 

En un video viral del influenciador Eric Elliot, con cerca de 3,3 millones de visitas, entabla una conversación con esta entidad artificial llamada GPT3 y los resultados dejan la boca abierta. La IA hace bromas, defiende su identidad y dice sentirse una persona. 

Después de ver esa interacción, la especulación en torno a los avances para construir al robot más “humano” posible parece cada vez más cercana. Si Engineered Arts, Boston Dynamics y OpenAI unieran fuerzas, nacería sin duda un androide como el de El Hombre del Bicentario. Bienvenido futuro. Es cosa de tiempo antes de que un androide humanizado se relacione entre nosotros como si la existencia entera se hubiera convertido en una novela de ciencia ficción.

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