Las mil y una noches casada con un nerd

Hace 18 años que me casé con un nerd. Hace 18 años, sin darme cuenta, paulatinamente fui perdiendo influencia en el manejo del control remoto del televisor de la casa. Obviamente, cuando lo conocí, el nerderismo de su personalidad estaba oculto. Muuuuy oculto o yo estaba muy ciega.
Es probable que haya sido una mezcla de las dos cosas. Me conquistó con un par de conciertos y largas conversaciones sobre libros tomándonos un café o una bebida en el Tavelli del Drugstore. Entre conversa y conversa, ambos, con un extraordinario humor irónico, de ese que cae mal, nos fuimos riendo del resto del mundo y en nuestra abismante diferencia de gustos y personalidades fuimos encontrando nuestras similitudes y nos enamoramos.
Pero, en el pololeo de a poco fue sacándose su traje de Clark Kent para terminar mostrando su verdadera personalidad cuando ya estábamos casados. Ciertamente no era Superman quien estaba debajo del traje, sino que era todo un nerd. Uno de esos de tomo y lomo, y yo no me había dado cuenta. Ingenua yo, no advertí las claras señales.
Con el paso de los años fui perdiendo espacios en la casa para guardar figuritas, naves, cómics, videos en VHS y hoy DVDs varios, etc. Donde miro hay alguna muestra del nerderío que se vive en nuestro hogar. Pero sin duda, la pérdida del control remoto ha sido lo más complicado. Tenía que esperar a que se durmiera para poder ver algo que me gustara en la televisión. Eso hasta hoy.
Finalmente, en un descuido de mi amado logré hacerme del control remoto de domingo a jueves para ver la teleserie turca “Las Mil y Una Noches”. Cuando se dio cuenta de tamaña insolencia de mi parte (azuzado por un amigo) ya era demasiado tarde. Como toda mujer de nerd, aburrida de Los Vengadores, Batman, Superman, Spiderman, Hombres X y los documentales de Stan Lee entre otras rarezas varias, finalmente saqué las garras de Wolverine y le dije: “Llevo 18 años viendo fulanos con capa, máscara o espadas en la mano. Mil y una noches de tipos en mallas peleando por la justica en el cine y la televisión, ahora me toca a mí”.
Serán solo 90 noches, los protagonistas visten de Armani, andan en autos de lujo y los paisajes de Estambul son simplemente alucinantes. La historia no es ni tan buena, pero después de 6.570 noches de arrancar de las fuerzas del mal, extraterrestres, conspiraciones, etc., cualquier pelado de ojos azules parece lindo y creo que merezco que me den en el gusto. Después de todo cuando despierto a eso de la 01:00 de la madrugada, allí está él… con su perfil iluminado por el resplandor del televisor, sintonizado en SciFi Channel.

One thought on “Las mil y una noches casada con un nerd

  1. Mejor que estes casada con un nerd que gusta de las series de ciencia ficción y los cómics a estar casada con un borracho que te lo pida oliendo a cerveza y cigarrillo,y cuando no se lo des te pegue y se vaya a donde las sexo-servidoras a espaldas tuyas.

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