‘La Casa’: El efectivo y terrorífico regreso de Jorge Olguín

El director chileno Jorge Olguín, uno de los fundadores del cine de género de terror en nuestro país con obras como ‘Sangre Eterna’ y ‘Caleuche, el llamado del mar’, estrena este jueves 30 su nuevo proyecto llamado ‘La Casa’.

Protagonizada por el actor Gabriel Cañas (‘Perdona nuestros pecados’), ‘La Casa’ está inspirada en los fenómenos paranormales —ampliamente documentados y con cobertura en televisión abierta—, que han tenido lugar en la Casona Dubois,  ubicada en Quinta Normal, y que actualmente funciona como centro cultural de esa comuna.

Como es su costumbre, Olguín explora nuevas formas para relatar esta escalofriante historia, ofreciendo al espectador una nueva experiencia en el cine. En esta oportunidad la historia de ‘La Casa’ transcurre en tiempo real, en una toma continua, un formato inédito en el cine chileno.

La Casa’ es la historia de Arriagada (Gabriel Cañas), quien entra a la mansión maldita tras escuchar unos aterradores gritos en medio de la noche. Esto lo llevará a enfrentar a una serie de extrañas manifestaciones paranormales, mientras recorre los pasillos de la mansión buscando salir con vida.

Olguín, regresa con una cinta más personal y que recuerda mucho de ese amor por el cine de terror que sentimos en ‘Sangre eterna’, su película más querida. En ‘La Casa’ podemos advertir toda su pasión por el cine de terror, género del que —a pesar de las críticas negativas y decepción de muchos frente a primeros trabajos—, nunca ha querido emigrar.

Porque para bien o para mal, esa experiencia le ha servido y Jorge la utiliza para inquietar al espectador, tensarlo y no solo arrancarles un jump scare; sin embargo, al ser de bajo presupuesto sigue teniendo ese toque de cintas de terror tipo B, que a pesar de tener efectos gore ochenteros que parecen falsos, en esta ocasión funcionan, porque se acomodan perfecto a la época en que transcurre la historia.

‘La Casa’ es una cinta que para mí funcionó en su propósito principal, ya que sentí mucho miedo durante la función de prensa a la que asistí. En varias oportunidades, me vi bajando la cabeza para no ver la pantalla, en cambio, miré mi celular para revisar mensajes inexistentes como excusa para relajar un poco esa tensión a la que me llevó Olguín.

Para mí, en ese aspecto la película marcha bien, principalmente porque la idea de una casa embrujada está en el inconsciente colectivo de todos. Sí, tal vez es un lugar común, pero quién no conoció durante su niñez una casa abandonada, protagonista de miles de historias paranormales, mitos urbanos que pasaban de vecino en vecino, y que por supuesto creíamos sin dudar

Y a esa imaginación infantil del inconsciente, se le suma la forma en que fue filmada la película. Una toma que simula el tiempo real, una experiencia de “realidad virtual” en la que acompañas al protagonista, quien solo con una linterna en mano entra a la casa y recorre los pasillos desconocidos del terror. Muy efectista. De hecho, sentí que todos los recursos repetitivos de películas gringas del género, tales como el jump scare, o las acciones temerarias de los personajes que, en vez de correr o pedir ayuda, siguen en el lugar, no me hicieron ruido. Porque la verdad, la pasé muy mal viendo esta película, cosa que en este contexto, se agradece y mucho.

‘La Casa’ es en muchos aspectos una historia filmada a pulso. Como escribí antes, tiene errores, en especial en algunos efectos y en el guión, pero todas esas fallas para mí, pasaron a ser anécdotas, detalles secundarios, ya que la cinta generó el efecto esperado que es tensionar, incomodar y asustar, razón por la cual califico esta cinta como un paseo totalmente recomendable por la ya, basta e irregular filmografía, del querido y odiado Jorge Olguín.

El estreno de ‘La Casa’ en cines chilenos es este jueves 30 de enero.

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