India Oxenberg, víctima del culto NXIVM: “No necesitas estar en una secta para sufrir coerción, puede ser en una relación abusiva o en un ambiente laboral negativo”

En entrevista exclusiva con NerdNews, India Oxenberg y su madre, la actriz Catherine Oxenberg revelan detalles inéditos de la serie documental que protagonizan, que exponen al culto creado por Keith Raniere, NXIVM.

Durante los ’80 una joven actriz llamada Catherine Oxenberg, ganaba fama por su rol de Amanda Carrington en la serie estadounidense, ‘Dinastía’ donde interpretaba a la hija de un magnate petrolero que vivía en la absoluta riqueza. Pero su realidad no era tan distinta de la ficción, porque como hija de la Princesa Isabel de Yugoslavia —emparentada con la casa real del Reino Unido— creció como una aristócrata.

En esa época, su vida era siempre tema para los tabloides y revistas sobre chismes y farándula, pero cuando abandonó la serie, su fama y el interés de la prensa en ella, decayeron. No fue hasta el 2018, cuando el apellido Oxenberg volvió a ser titular, pero esta vez no por un triunfo profesional, sino que por una razón mucho más triste y macabra.

La primogénita de Catherine, India Oxenberg, había sido víctima de un culto sexual, conocido como NXIVM, al que había sido introducida por su madre a los 19 años. Aunque las cosas no son tan simples, porque en un inicio la secta creada por Keith Raniere se presentaba como una organización de marketing multinivel, donde cualquier miembro podía escalar una jerarquía en base a “crecimiento personal” y dinero.

Este año, India, que logró salir del culto el 2018, es protagonista de una serie documental original de la cadena Starz, llamado ‘Seduced: Inside the NXIVM Cult’, donde habla de su experiencia al interior de la secta, su relación con el líder, y todos los vejámenes de los que fue víctima, desde que fue reclutada el 2011. En una conversación exclusiva con NerdNews, madre e hija comentan sobre la experiencia de filmar este proyecto y exponer sus vidas al público.

“No necesitas estar en un culto para ser coercido, puede ser una relación abusiva o en un ambiente laboral negativo. Puede haber coerción en otras áreas de nuestras vidas, tenemos que estar atentos; este es sólo un ejemplo. […] Cuando vives una situación como esta, que te acecha, debes enfrentarla y no evitarla.”, dijo India Oxenberg.

Buenas intenciones

Con la idea de que NXIVM impartía capacitaciones de superación personal, Catherine Oxenberg llevó a su hija por primera vez a un curso del organismo el año 2011. Según la propia actriz, India, que en ese entonces aún era adolescente, estaba pasando un momento difícil, ya que su madre se había vuelto a casar y no tenía tanto tiempo para ella como antes. Con el objetivo de compartir tiempo juntas y a la vez someterse a una terapia intensiva, brindada por este grupo de personas, Catherine e India Oxenberg fueron a su primer seminario.

La madre enseguida sintió que ese lugar no era lo que aparentaba, y que había mucho más detrás de la fachada de centro de autoayuda personal y profesional. “Yo estaba ahí para tomar clases como estudiante, pero me di cuenta de que existía una estrategia muy agresiva para reclutar gente y que se convirtieran en monitores. Yo quería aprender algunas herramientas, pero nunca consideré a NXIVM como un estilo de vida. No estaba interesada en ser coach. India es mucho más joven que yo, y en esa época estaba en una etapa de transición en su vida, era más susceptible y vulnerable como para creer que era una opción interesante para ella”, comentó Catherine Oxenberg.

Pero para India, una joven impresionable y muy desanimada con su propia realidad, los Programas de Éxito Ejecutivo —sistema que el culto vendía al público— eran todo lo que había buscado. Por lo que ese fin de semana con su madre fue sólo el primero de muchos seminarios que tomó con NXIVM.

“Creo que quisieron reclutar a cualquier persona que creyeron tenía algún tipo de visibilidad pública. Hubo momentos en mi vida en que en realidad fui una celebridad, y puede ser que, por mi background, o porque la gente aún recuerda quien soy, que India era un objetivo principal [para NXIVM]. Pero creo que era más importante para Keith, desde una perspectiva sexual, y eso fue muy bien ocultado. Se convirtió en un objetivo por sí misma, por su belleza.”, dijo su madre.

Mientras corría el tiempo, India Oxenberg no sólo aprendía más sobre la filosofía de la organización, sino que se le permitió conocer a los más importantes miembros de la jerarquía, Keith Raniere y Nancy Salzman, Vanguard y Prefecto, como se hacían llamar por los “estudiantes”. Hasta ese minuto, la organización seguía siendo confiable para India, que invirtió gran parte de su patrimonio en semanarios y talleres.

Pronto comenzó a ascender en la cadena de NXIVM; dejó de ser sólo una estudiante, y se convirtió en monitora. Alguien que asesoraba a los nuevos afiliados en su camino de liberación e iluminación, mientras seguía perdiendo sus ahorros y también su tiempo, el que nunca fue remunerado ni retribuido de ninguna manera.

Así pasaron un par de años, en los que la joven seguía participando activamente de la organización, aunque sin subir de rango. Fue ahí cuando enfrentó las primeras discrepancias con las normas de NXIVM, pero no se retiró. 

“Si tu das, das, das, y no recibes nada a cambio, debes preocuparte. ¿Es esta una relación sana para mí?, ¿es beneficiosa para mí o sólo para la otra persona? Para mi esa es una pequeña alerta a la que debemos prestarle atención.

En ese tiempo yo pensaba que estaba recibiendo, pero cuando miro en retrospectiva, no estaba ganando nada de dinero, todo lo contrario, estaba gastándolo. Le daba todo mi tiempo y energía a esta gente, como a Keith o Allison, y a NXIVM en general; y no ganaba ninguna credencial o crecimiento en mi propia vida. De hecho, estaba decayendo”, declaró la joven.

El lavado de cerebro al que fue sometida India Oxenberg fue tan profundo que pronto estuvo completamente alejada de su familia y amigos. Su vida entera estaba entregada a servir al grupo fundado por Keith Raniere, que más temprano que tarde se convirtió en una figura sombría que la acechaba.

No era el hombre caritativo y célibe en el que todos parecían confiar, sino todo lo contrario. Vanguard, como era conocido dentro del culto, era un depredador que usaba los Programas de éxito Ejecutivo como fachada para encubrir una peligrosa secta sexual que operó sin mayor problema por más de dos décadas. India Oxenberg fue una de sus víctimas, marcada como esclava sexual, la joven fue presa de NXIVM por casi siete años.

“Fue mi culpa no haber escuchado a mi familia, pero además estaba recibiendo mucha presión desde NXIVM para no confiar en ellos, para desacreditarlos e ignorarlos. Los tenía en mi oído hablando cosas negativas sobre mi madre y mi familia, y sobre lo que ellos denominaron ‘dependencia emocional’. Esa fue una de las maneras que tuvieron de alejarme de ellos, diciendo que NXIVM era mi familia real, quienes se preocupan más de mí. Pero en realidad no lo hacían.”, expresó India Oxenberg.

Miembros de alto perfil  

India Oxenberg era un nombre importante dentro de NXIVM. Su madre fue una actriz famosa durante los ’80 y su abuela era parte de la realeza de la extinta Yugoslavia. Pero a pesar de ese árbol genealógico, dentro del culto había miembros con familias mucho más poderosas, con más dinero y sin duda, de mayor perfil público.

Una de ellas era Allison Mack, una joven actriz que durante la primera década del 2000 alcanzó notoriedad internacional por su papel de Chloe Sullivan, la serie que mostraba la vida del joven Clark Kent en su pueblo natal: ‘Smalville’. En la misma línea del espectáculo, estaba Mark Vicente, un cineasta sudafricano que sirvió como mano derecha de Raniere durante varios años.

Las hermanas Sara y Clare Bronfman, hijas del multimillonario dueño de Seagram, Edgar Bronfman, fueron miembros de NXIVM desde principios del 2000; al igual que Emiliano Salinas, hijo del expresidente mexicano, Carlos Salinas de Gortari. Salinas era miembro de alto rango en la filial mexicana de NXIVM, una “sucursal” que le proporciona grandes ganancias a la organización.

“NXIVM era un culto moderno, que usaba tecnología e influencers para reclutar gente, y eso funcionó muy bien, especialmente en México, donde la gente realmente confía en sus comunidades; incluso más que en los Estados Unidos. Eso es aterrador, y debemos estar atentos. Creo que este documental logre exponer a más grupos como este.”, comentó India.

Y sobre la sucursal de la organización con sede en México, Catherine Oxenberg declaró: “La filial mexicana de NXIVM era la que hacía el dinero, tenían miembros de muy alto perfil, muy adinerados, muy poderosos. Cuando recibí las primeras amenazas de Ketih Raniere fueron a través de abogados mexicanos. Eran los líderes de NXIVM México amenazando con enviarme a la cárcel por extorsión, fraude y otros tipos de crímenes. Eran un grupo de temer”.

Pero, fue Allison Mack una de las responsables de la incorporación de India al culto sexual de Keith Raniere. Supuestamente una sociedad secreta dentro de NXIVM, al que pocos podían acceder. Allí la joven fue marcada como ganado y esclavizada durante años. Mack era la responsable de reclutar mujeres para ser entregadas a Vanguard, mujeres víctimas de tráfico.

DOS: la secta dentro del culto

Sí el sólo nombre NXIVM evocaba secretismos y jerarquías, dentro de si mismo escondía misterios mucho más oscuros y terribles, que involucraban una secta sexual a cargo del líder, Keith Raniere y cubierto por todos los miembros de alto rango. Incluso algunos servían como facilitadores de mujeres, en su mayoría jóvenes, como India Oxenberg.

DOS era introducido como una sororidad, a la que sólo pertenecían mujeres, pero con el tiempo se transformó en una verdadera tortura. Para ser parte de DOS las miembros eran marcadas con un lápiz cauterizador. Se les hacían las iniciales de Keith Raniere y Allison Mack, y ellos era sus maestros o amos, a los que debían obedecer incondicionalmente.

Desde ese momento las mujeres pasaban a ser esclavas del culto, en el que debían rendirle honores al líder. Y además de recibir castigos corporales, eran esclavizadas sexualmente. Incluso, se les pedían fotografías desnudas que eran usadas como respaldo en caso de que alguna quisiera revelar que sucedía dentro de la secta.

El 2018 la joven India Oxenberg, que se había unido a NXIVM siete años antes, logró salir, al igual que lo hicieron cientos de miembros. Su madre fue su gran apoyo durante ese tiempo, quien sirvió de vocera de su caso, ya que ella no estaba lista para hablar frente a las cámaras. “Necesitaba tiempo para sanar. Pase la mayoría de mis veintes siendo explotada por NXIVM”, dice ahora, a dos años de su salida, con una autobiografía publicada y con una docuserie que produce y protagoniza.

Ese mismo año Raniere fue detenido y acusado de tráfico sexual, estafa, asociación ilícita, abuso sexual de menores, amenazas y extorsión. Hoy está a la espera de su sentencia, que por la gravedad se sus crímenes, podría ser incluso, cadena perpetua. Allison Mack también está recluida y se declaró culpable y fue condenada por tráfico sexual. Miles de víctimas del culto que operó por más de dos décadas siguen esperando justicia.

No sé si este tipo de documentales hace justicia, pero sí ayuda a recuperar la dignidad, porque una de las cosas de ser victimizado es que tu voz es arrebatada de ti, te conviertes en un sirviente de las ideas de alguien más. India perdió su voz, y es muy valiente de parte de cualquier victima hablar, porque existe un estigma.”, dice Catherine Oxenberg, sobre el proceso que ha debido enfrentar su hija.

“Hoy siento más amor y más amada de lo que nunca había sentido, y creo que eso es gracias a la difícil experiencia que viví. Me he probado a mí misma que mi madre y yo teníamos una conexión muy grande, que Keith Raniere no fue capaz de romper, y me siento muy orgullosa de eso”, finaliza India Oxenberg.

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