Fallece el mejor dibujante de Hulk, El Increíble Herb

El primer Hulk de historieta que muchos chilenos vimos fue el dibujado por Herb Trimpe, gracias a las revistas locales del personaje publicadas a fines de los 70 (en plano auge de la serie televisiva) por Gabriela Mistral, la editorial que antes había sido Quimantú y antes de eso Zig-Zag.
Herb Trimpe falleció hoy a los 75 años y deja como uno de sus grandes legados la redefinición estética del Goliath de Marvel. De la apariencia a lo Frankenstein, de troglodita simiesco que le dio Jack Kirby en los comienzos, este otro dibujante pasó a un look que le hacía más justicia al nombre, como una verdadera masa de músculos, un cuerpo casi cuadrado, encorvado, de hombros anchos y manos y pies gigantescos. Un peso pesado que podía caer del cielo como una bomba o levantar con sus manotas el asfalto para sacudir a los que se interponían en su camino. En estas viñetas, Hulk sí que supo mostrarse increíble.
La llegada de Trimpe a la serie calza también con uno de sus mejores períodos, de la mano de guionistas como Roy Thomas y Len Wein, que supieron trazar el verdadero sino trágico del científico atrapado dentro de un monstruo, convertido en eterno vagabundo y paria, perseguido y temido y por todo el mundo. La materia prima ideal para hacer una franquicia televisiva al estilo de El Fugitivo, con un protagonista en huida permanente.
De la mano de Trimpe y los escritores que lo guiaron, el bruto pasó a ser más que una simple máquina destructiva, más que un aguerrido antihéroe, para ser también un descerebrado solitario, tan huérfano de recuerdos como de afectos.
El otro hito que los fans conocen es que Herb Trimpe, aunque no lo inventó, sí fue el que presentó en sociedad a Wolverine, ese pequeño rival que debutó en un par de números de The Incredible Hulk para darle pelea durante su paso por Canadá. Un personaje secundario, casi ridículo con su máscara gatuna y sus guantes con garras, que pudo pasar al olvido de inmediato, pero que se convirtió en un hit entre los fans y más tarde en el más famoso de los famosos X-Men.
Herb Trimpe estuvo en la Fuerza Aérea antes de dedicarse a los cómics y por eso en sus historietas siempre había algún avión, helicóptero o misil dando vueltas por ahí. En el medio se decía que era el mejor dibujante de aeronaves y esa habilidad ‘mecánica’ le abrió las puertas para dibujar a los Transformers en los ’80, antes de que Marvel le diera el sobre azul en la década siguiente, cuando se pusieron de moda los héroes ultraviolentos y de dientes apretados. Trimpe, de manera humillante, alcanzó incluso a dibujar a su Hulk en ese estilo sin gran estilo antes de marcharse. Con la frente en alto, por supuesto, después de un trabajo memorable y que por estos lados mostró algunos de sus mejores momentos. La huella estampada de su gigante verde.

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