BIOSHOCK: Distopía bajo el agua y sobre el cielo

Hace un par de días llegó a mi cuenta de Steam un lindo regalo de navidad atrasado. Una copia de Bioshock, el juego que salió el 2007, aunque sus gráficas pueden compararse a grandes de la actualidad.

Realizado por 2K Boston / 2K Australia, tiene una idea básica que lleva a preguntarse “¿por qué a nadie se le ocurrió hacer esto antes?” y 2K lo hizo muy bien. Sobreviviste a un accidente de avión, y caes en mitad del Atlántico, donde una pequeña isla te invita a pasar. Cabe mencionar que el agua es tan real que puedes sentir como te mojas al nadar. Por qué digo esto: porque el agua es fundamental en la historia de Bioshock. Por medio de esta isla logras llegar a una ciudad escondida bajo el agua, Rapture, obra del magnate Andrew Ryan.

Imagínense una ciudad donde los científicos no tienen límite moral, los artistas no conocen censura y la industria es infrenable. Los creadores sin ataduras para crear. Eso hace de Rapture una ciudad increíble con la mejor tecnología en los años sesenta y una libertad que es literalmente abrumante. Los humanos querían ser dioses y por eso fueron castigados.

La creación de los plásmidos (inyecciones de células inestables alteradas –ADAM-) que otorgan poderes a los usuarios como piroquinesis, telequinesis o la capacidad de disparar rayos y que se usan con objetivos tan inocentes como ofrecer fuego para encender su cigarrillo a una bella dama, o alcanzar las llaves a distancia, se volvieron en contra: el ADAM hizo mutar a la gente, deformándola y convirtiéndola en splicers, los enemigos del juego.

 


Súmale unas inocentes niñas mutantes, las Little Sisters, encargadas de reciclar el ADAM de los cadáveres en Rapture, y escoltadas por unos gigantones en escafandra metálica, los Big Daddy. El ADAM generó adicción entre los splicers, y buscan a estas pequeñas para robarles el ADAM, cosa que disgustará a los Big Daddy, y no dudarán en partir cráneos si es necesario. El tuyo también cuenta.

Te mueve en la búsqueda un tipo llamado Atlas, que necesita que lo ayudes a sacar a su familia de Rapture. Claramente, esta Babilonia se salió de control y necesitas salir también; pero no sin unirte en parte a la esencia misma de Rapture. Necesitarás armas y plásmidos, y por ende necesitarás ADAM. ¿Te enfrentarás a las Little Sisters y sus monumentales guardaespaldas por conseguirlo? Quizás no quieras hacerlo, pero créeme cuando te digo que con las puras balas no podrás salvarte.

No, Bioshock no es un shooter (juego de disparos) genérico. Puedes piratear máquinas para tu beneficio, sacar fotos para investigar los diversos enemigos, escabullirte para romper cámaras de seguridad que te delatarán y resolver puzles, mientras escuchas música de la época, y te enfrentas a las tres bases de Rapture: La Ciencia (un centro médico y un jardín botánico), El Arte (un teatro y un cabaret) y La Industria (los salones de máquinas que mantienen a Rapture).

Es un gran juego, donde debes racionar las municiones y que posee un giro dramático que te pondrá patas arriba, algo que no te esperarías jamás y que lógicamente no diré porque quiero que lo jueguen y se asombren como yo.

Salió también Bioshock 2, y este año se espera el lanzamiento de la última entrega de Bioshock :Infinite. Pero en ésta, la ciudad está en el cielo, una sociedad flotante ambientada en 1912,steampunk, y con alteraciones en el espacio-tiempo. Les informaré apenas lo juegue, porque ya estoy en la fila para la preventa.

 

 

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