‘Mamá, yo te recuerdo’: Imágenes familiares

“Nunca me sentí más humano que mientras mi madre yacía en cama agonizando. No se trataba de esa fragilidad del hombre del que se dice que «no es más que humano», sometido a debilidades o vulnerabilidades. Era una oleada de tristeza y de pérdida que me daba a entender que estaba siendo expandido por el dolor. Había recuerdos, por todas partes, sin evocar. Había imágenes, visiones, voces, y también el hecho de que el último aliento de una mujer le estaba dando expresión a la humanidad constreñida de su hijo.”, relata Jeffrey Lockhart, protagonista de ‘Cero K‘, la reflexiva novela de ciencia ficción muy de Don DeLillo.

Y de esa misma humanidad constreñida de un hijo que mira cómo su madre, a semejanza de un libro, pierde las páginas que contienen su historia trata ‘Mamá, yo te recuerdo‘, novela gráfica de Consuelo Terra y Emiliano Valenzuela publicada bajo el sello Reservoir Books de Penguin Random House Chile.

Las anteriores son premisas que también nos pueden remitir, en la actualidad, a la cinta ‘The Father‘, protagonizada por el oscarizado Anthony Hopkins y Olivia Colman, quienes entregan interpretaciones conmovedoras. Pero a la vez, esta novela gráfica, es muy distinta. De inicio, los papeles se invierten: hay una madre y un hijo.

Es además, una historia tomada de la realidad. Un proyecto conjunto entre Emiliano Valenzuela y Consuelo Terra que surgió de una entrevista que ella le realizó a él en 2013 para la Revista Paula y que al año siguiente ganara un premio como mejor fotorreportaje.

Miedo fatal

Emiliano, cronista y fotógrafo, como su padre, intenta reconstruirse a través de las memorias que comparte con su madre, justo en el momento en que ella comienza a mostrar los primeros síntomas del Alzheimer. Son imágenes, fotografías, pero a la vez recuerdos y visiones del pasado que la premiada periodista Consuelo Terra recrea a lo largo 124 páginas, que desprenden exploración personal y amor familiar bajo el denominador común del no olvido.

La trama comienza con “una historia de terror” que marca a tres generaciones de mujeres de la familia materna del protagonista: La bisabuela, la abuela y su propia madre: Teresa Castro. Ella es una profesora de artes plásticas que hereda la valentía de su bisabuela (la de Emiliano) que en el año 1915,  al huir de unos bandoleros, se esconde con su hijo en brazos, en medio de la helada hierba de los campos de Doñihue, para morir poco tiempo después de una neumonía.

El miedo y la incertidumbre también fueron parte de la vida de su hija (la abuela de Emiliano), cuando tuvo que emigrar del campo luego de quedar huérfana y sin claridad en el futuro; y de la hija de su hija, Teresa (la madre de Emiliano), que viajó hacia Argentina huyendo de otro bandolero mucho más cruel y sanguinario: Augusto Pinochet.

“Ahora pienso en el miedo fatal que les tuvo mi bisabuela a los bandoleros. El mismo miedo que recorre a mi madre desde 1973. El mismo miedo que sintió mi abuela al emigrar sola desde el campo tras la muerte de su madre”, escribe Emiliano en las primeras páginas de la novela.

Lo que protegemos

El horror que impulsa la voluntad de las tres mujeres las obliga a luchar y sobreponerse con dignidad frente a todo; y es también el motor de Emiliano, quien no sólo reafirma su reflexión inicial cuando dice creer que “las imágenes viven en la sangre”, sino que va más lejos al aseverar que también viven en ella todos los valores y  detalles —como los aromas, los sonidos, y las emociones— que forjan al individuo.

“Quizá en eso hay algún valor que no logro ver. El Frágil valor de proteger. El antiguo gesto que hizo esa mujer de tomar al hijo y llevárselo a un lugar seguro que finalmente los mató a los dos”, escribe el protagonista en un momento de cuestionamiento y lucidez.

Y este valor, este antiguo gesto de salvaguardar a los nuestros —al menos el noble intento de hacerlo— que irrumpe en la mente de Emiliano toma forma concreta y puntual al momento de ser padre y, aún con mayor fuerza, al recibir el llamado que le avisa sobre el estado de su madre. El Alzheimer hace su primera aparición, corrosivo e implacable.

“Cuando mi madre empezó a olvidar las cosas, yo comencé a recordarlas”, escribe como una declaración de principios que sumerge al lector empático. Y los recuerdos afloran, con fecundidad y ternura. Ahí están las imágenes de un pequeño Emiliano vestido de vaquero en las calles santiaguinas en los años ochenta; una ciudad sombría, militarizada y empobrecida, que no obstante es iluminada por el resplandor de una madre, que con su mágico “Sana, sana, potito de rana” y un beso elimina, por ejemplo, el dolor de su hijo que acaba de caerse.

Ahí toman forma también la imagen de una madre que cuelga la fotografía de Salvador Allende con la misma devoción de un cristiano que fija sobre la pared un cuadro de Jesucristo; la de una madre que huele a trementina, generosa, a veces temerosa y resignada, pero que afloraba en esplendor frente a su hijo: “La joven linda, alegre, consecuente, que amaba a Allende y que estuvo siempre en contra de la dictadura”.

Y no faltan lasimágenes de un niño recibiendo sus primeras figuras de acción —un chiquillo que cree, en rigor, que vive en el mundo de la Guerra de las Galaxias— o las del hombre que no comprende, en primera instancia, y se molesta, cuando su mamá olvida las cosas.

Una mujer que, de hecho, ya hay que proteger como ella lo protegió a él en el pasado.

Se trata de memorias muy gráficas, no sólo hechas de tinta y palabras, que devuelven como reflejo la humanidad a Emiliano y a su madre; a esa mujer llamada Teresa Castro, que a través de los relatos de su hijo revela conceptos que van desde la vulnerabilidad emocional y etérea hasta una fragilidad mundana, mucho más material, y que Consuelo Terra registra con elegancia, emotividad y la empatía de aquel que comprende una historia y se identifica con ella.

Quizá por eso surgió este libro, como un flechazo con los personajes que la periodista conoció a partir de aquella entrevista de 2013, y que, tal vez, le hizo entender que en esta historia si bien cada uno tiene sus propios caminos, todos poseen un metraje de fotoramas nostálgicos, emotivos y conmovedores. Porque eso es lo que plasma en la novela y ofrece al lector: una serie de imágenes no sólo de una familia, sino familiares. Que nos son comunes a través de nuestros propios lazos de sangre.

Ficha Técnica

Título original:Mamá, yo te recuerdo’.
Editorial: Reservoir Books (Penguin 2021).
Autores: Emiliano Valenzuela – Consuelo Terra.
Precio de ref.: $12.000

‘La ciudad que nos unió’: Una declaración de amor en una fantasía urbana

‘La ciudad que nos unió’ de la triple ganadora del Premio Hugo a mejor novela, N. K. Jemisin, es el primer libro de su nueva trilogía, y trata sobre el nacimiento de la ciudad de Nueva York a un nivel multiversal, y que en esta realidad —la nuestra—, es representada por un joven avatar. El chico, un pintor afroamericano, gay, sin hogar, que sobrevive, gracias a su astucia y a la caridad de un enigmático personaje que se hace llamar Sao Paulo. 

Sao Paulo, según él mismo cuenta, está en Nueva York para asistir el nacimiento de la ciudad. Una especie de comadrona, y a la vez, un avatar guía que informa al joven pintor y lo entrena para su futuro como un ente que, pronto dejará de ser un individuo, para convertirse en la sociedad neoyorquina, su cultura, historia e identidad.

A través de la sabiduría que imparte Sao Paulo, la autora nos presenta los conceptos básicos del imaginario de su novela: “Esta ciudad va a morir (…) si no aprendes las cosas que tengo que enseñarte, si no ayudas, llegará el momento y fracasarás(…) o quizá nazca muerta, se convierta en el cascaron de una ciudad que sobrevive para conservar la posibilidad de volver a nacer en un futuro a pesar de que su chispa vital se haya apagado (…) Eres el catalizador, o bien de la fuerza, o bien de la destrucción.”, le explica Sao Paulo al artista callejero.

Después de escuchar las lecciones que le da su albacea, el joven pintor siente la necesidad de dibujar con aerosol bocas abiertas en las paredes de los edificios neoyorquinos, porque percibe que la ciudad se sofoca y necesita ayudarla a respirar. Esta sensación de asfixia, el protagonista la comparte y la reconoce como propia. 

La primera parte de la historia, es una versión alterada del cuento ‘La ciudad que nos unió’, que N. K. Jemisin incluyó en la antología de relatos del mismo nombre, publicada al español por Pengüin Random House el año 2019.

Sin embargo la obra original cambia justo en el momento final, cuando el nuevo avatar finalmente se enfrenta al enemigo: un ser que aparece como una serie de abominaciones Lovecraftianas (la intransigencia de H. P. Lovecraft y su odio por Nueva York, es algo que la novela alude a cada momento), y que toma la forma de cada manifestación de racismo e intolerancia que alguna vez tuvo que enfrentar el protagonista como un hombre gay y afroamericano.

“¡Ha intentado quitarle el bolso!

«Zorra, no he hecho nada», pienso, pero es demasiado tarde. Otro de los turistas saca el teléfono para llamar al 911. Ahora todos los policías de la zona sacarán el arma nada más ver a un varón negro.”, relata el pintor cuando enfrenta uno de los ataques del enemigo. 

No es primera vez que N. K. Jemisin toma estos conceptos de la realidad, para criticar y recrear sus universos literarios, de hecho, en su trilogía ‘La Tierra Fragmentada‘, la opresión y el abuso, fundamentan sus denuncias, que son un fiel reflejo de su sensibilidad política.

“(…)Me preguntan muy a menudo de dónde saqué las ideas para la ‘Trilogía de la Tierra Fragmentada’. Creo que es muy obvio que provienen de la opresión estructural que forma parte de la historia de la humanidad, así como me hace sentir la historia actual de Estados Unidos (…)”, expresó Jemisin, en su discurso de aceptación del Premio Hugo 2018 en la categoría de mejor novela, por ‘El cielo de piedra‘ del sello Nova de Pengüin Random House.  

‘La ciudad que nos unió’, continúa con el joven pintor,  mal herido y en coma, que comienza a desvanecerse mientras la ciudad que acaba de personificar, actúa instintivamente para protegerlo de la amenaza, ocultándolo en las calles subterráneas de Nueva York.

“El avatar se derrumba y cae inmóvil en la madera dura del puente a pesar de los esfuerzos de Sao Paulo por sostenerlo. Ya la recién nacida ciudad de Nueva York se estremece en mitad de su triunfo”, describe, Jemisin.

Sao Paulo, presente en la batalla, se da cuenta que algo cambió con relación a otros nacimientos de ciudades. Un giro que presagia la ruina  de Nueva York, tal como pasó con la Atlántida, Pompeya, Sodoma y Gomorra, Tenochtitlán, Nueva Orleans y Puerto Príncipe.

En ese momento, y representando los corazones y el alma de sus respectivos distritos, Nueva York elige a sus avatares humanos, quienes refuerzan la premisa crucial de N. K. Jemisin en esta novela y que está relacionada con la pertenencia a la ciudad.

Los distritos del recién nacido

El primer avatar que se da a conocer en la trama, es Manny, el alma de Manhattan: un estudiante de etnia ambigua, que llega a la ciudad para estudiar ciencias políticas, pero que al bajarse del tren, olvida todos sus recuerdos incluso su nombre, pero tiene la sensación de que la violencia le resulta desconcertantemente fácil y su arma es el dinero.

“(…)Eres uno de esos tipos: inteligentes, encantador, bien vestido y con la frialdad suficiente como para estrangular a otra persona en un callejón si hubiera callejones en Manhattan” —comenta Brooklyn— “Das una patada y salen decenas de personas así debajo de las piedras en Wall Street o la zona del ayuntamiento. Aunque daba por hecho que serías más cruel. El tipo de persona que no se limita a las amenazas” concluye.

Brooklyn Thomason, —el avatar de Brooklyn— es una elegante abogada negra de mediana edad, concejal del distrito, que es seguida por un grupo de fanáticos desde los días en que era conocida como la rapera MC Free. Los poderes de Brooklyn vienen desde su sensibilidad artística, por lo tanto sus armas mortales contra el monstruo multidimensional son las rimas y las composiciones musicales.

El avatar de Queens, es una mujer india de 25 años llamada Padmini Prakash, estudia ingeniería financiera, carrera que odia; y trabaja para Wall Street, labor que también odia pero soporta para mantener su visa de trabajo. Padmini, defiende su ciudad a través de las ecuaciones matemáticas. Súper poder que recibe con gusto y orgullo.

El penúltimo avatar y uno de los más importantes para la unión de los distritos, es el Bronk; Bronca Siwanoy, es una artista Lenape —una de las quinientas naciones indígenas norteamericanas— de la tercera edad que dirige el Centro de Arte del Bronx. Bronca recuerda con alegría su participación en los disturbios de Stonewal, así como también sus carretes en las discotecas gays, imágenes en las que se centra constantemente para potenciar su arma secreta y alejar los tentáculos del enemigo.

A Bronca se le otorgó también, la memoria ancestral de la ciudad: “El Bronx tiene más historia”, explica ella. Este conocimiento adicional, la convierte en un avatar crucial para convencer a los demás distritos de reunirse, ya que se necesitan unos a otros para sobrevivir los ataques de la Mujer de Blanco, forma que toma el enemigo para manipular y atacar a los avatares. Conjuntamente, Bronca comprende la manera de manejar la realidad superpuesta y se la enseña a los demás.

Por último, el quinto distrito, Staten Islan; representada por una mujer blanca de 30 años, con ascendencia irlandesa llamada Aislyn Houlihan, una xenófoba que vive bajo el control de su padre; un hombre machista, racista y prejuicioso, que nunca la ha dejado salir de la Staten Islan para visitar la ciudad. Aislyn se excluye, y desecha por completo la posibilidad de responder el llamado de la ciudad para convertirse en el avatar de su distrito, complicando aún más la misión de los cinco.

Para despertar al sexto avatar dormido de toda la ciudad y vencer de una vez por todas al enemigo, los cinco distritos deben unirse. Sólo juntos pueden salvar Nueva York, dentro del mundo narrativo, al derrotar a la Mujer de Blanco; y en el espíritu del tiempo cultural o la realidad activa, situando la esencia de Nueva York más allá de la riqueza y la etnia. O sea, rompiendo las construcciones culturales viciadas.

‘La ciudad que nos unió’, es una fantasía urbana de múltiples capas. Como es común en las buenas obras de ciencia ficción, introduce la política y los cimientos culturales indeseados de una sociedad, con el objetivo de reproducir ideas y paralelismos que sirven para darle una veracidad única a la historia.

Jemisin es hábil para reinterpretar las leyes de la física cuántica —la teoría de la M y la teoría de cuerdas son esenciales en su imaginario—, y presentar conceptos como el racismo, la homofobia, la xenofobia como si fuesen personajes; ideas de carne y hueso —graciosos, irónicos, violentos, sarcásticos e inteligentes— que incitan a la acción, justamente, de otros conceptos materializados y representados en la magnífica ciudad de Nueva York.

Los detalles que comunican puntos políticos, están desplegados con una imaginación increíble. Sorprendente si es primera vez que lees a N. K. Jemisin. Sobre todo en los puntos de vista, que son proporcionales a las distintas perspectivas étnicas y culturales que existen en la ciudad. ‘La ciudad que nos unió‘ es una novela representativa y da acceso libre a todos, incluso aquellos que no gustan mucho de la fantasía o la ciencia ficción.

Recomendada con furia.

Ficha Técnica

Título original: The City We Became‘.
Autora: N. K. Jemisin.
Editorial: Sello Nova (Pengüin Random House 2020).
Precio de ref.: $ 18.790

‘Clandestino’: La utopía de unos, es la distopía de otros

“La utopía de unos, es la distopía de otros” leí alguna vez por ahí. Y ciertamente, las construcciones de mundos ideales, siempre esconden horrores y muchos han quedado registrados en la historia de la humanidad. Chile, Colombia, Argentina, Cuba, Alemania, Rusia, todos terminaron con gobiernos autoritarios, genocidas e incapaces de racionalizar un mundo más justo, en donde las ideas de todos converjan en el bien común. Esta premisa tan común en los países de Latinoamérica es la que nos presenta ‘Clandestino‘, cómic creado, ilustrado y escrito por el autor chileno-canadiense, Amancay Nahuelpan.

‘Clandestino‘ es una obra que originalmente fue publicada en Estados Unidos, en seis tomos por el sello independiente Black Mask, y cuenta la historia de Niko: un hombre residente de la Republica de Tairona, cuya madre fue asesinada cuando sólo era un niño por el Grupo Nacional Paramilitar (GNP).

ES 1973, el General Kapala toma el poder a través de un Golpe de Estado, y Niko es reclutado y protegido por Linco, un soldado que lidera las fuerzas rebeldes que luchan por la libertad del pueblo reprimido. Si bien, la trama tiene muchas similitudes con la realidad chilena, ‘Clandestino‘ se desarrolla y evoluciona hasta sacar su propia voz, que se hace oír fuerte a través de sus protagonistas: Yanka, Sakin y Niko.

Veintitrés años después del golpe, Tairona es tierra de nadie. Una escenografía propia de ‘Mad Max‘ en donde el GNP del General Kapala transitan —en sus anacrónicos vehículos— por carreteras polvorientas en busca de los líderes de la resistencia, conocida como Koyam: la fracción rebelde que opera desde el sur, norte y este del país.

Pero en una nación tan polarizada, no se pude confiar en nadie. Los tentáculos de la corrupción del General están por todas partes, y mercenarios de todo el mundo llegan a Tairona para capturar y asesinar a los rebeldes.

Desde acá, cualquier detalle extra podría arruinar la experiencia de leer ‘Clandestino’, que gracias a Planeta Cómic existe de forma integral y en una edición muy bien cuidada. La portada exclusivamente dibujada para la versión chilena, rememora a grandes artistas del cómic, como por ejemplo, Tony Moore ilustrador de género y conocido por sus trabajos en la serie de ‘The Walking Dead’, o el trabajo de Frank Miller en ‘Ronin‘ y ‘300’, hasta  el mismo Jack Kirby —en principio—, pero siempre con el sello Nahuelpan.

La paleta de colores cambia como un caleidoscopio al ritmo de la trama. Sin embargo se mantiene firme en los tonos amarillos, cafés y rojos como la arcilla, sobre todo en la construcción de escenas de acción. Aymancay también juega con los estilos artísticos, un sello que, según él mismo reconoció en una entrevista con SuperGeek, se vincula a la evolución de la historia. Tal como los colores.

Clandestino‘ es una novela fresca y profunda, a ratos angustiante que el autor contextualiza insertando imágenes de periódicos y notas televisivas que, no sólo te dan una visión más amplia de lo que se está viviendo en la República, sino también un descanso de la vertiginosa y violenta vida del protagonista que, cabe destacar, Amancay Nahuelpan compone desde diferentes puntos de vista. Un lujo de novela, una historia convincente y magistralmente ilustrada que recomiendo con violencia.

Ficha Técnica

Título original:Clandestino‘.
Autor: Amancay Nahuelpan.
Editorial: Planeta Cómic 2021.
Precio de ref.: $17.910

Baraja tus opciones en este nuevo tráiler de ‘Star Wars: The Bad Batch’

Adaptarse y sobrevivir… o morir con el pasado.

Este próximo 4 de mayo (día internacional de ‘Star Wars‘) vía Disney+, debutará la serie ‘Star Wars: The Bad Batch’, la cual sigue a los clones experimentales de élite de ‘El Lote Malo’ —que aparecieron por primera vez en ‘Star Wars: The Clone Wars‘—, mientras se abren camino en una galaxia que está cambiando muy rápido.

Este proyecto cuenta con la producción ejecutiva de Dave Filoni (‘The Mandalorian‘), Athena Portillo (‘Star Wars Rebels’), Brad Rau (‘Star Wars Rebels’) y Jennifer Corbett (‘NCIS‘)

‘Star Wars: The Bad Batch’ hará su debut con un estreno especial de 70 minutos, y a partir del viernes 7 de mayo estrenará un nuevo episodio cada viernes y ya se puede se puede disfrutar del nuevo tráiler.

‘Rant’: La historia oral de un asesino

Chuck Palahniuk (Pasco, 1962) se caracteriza por sus textos agresivos. Su humor, no sólo es negro sino que traspasa las fronteras morales y éticas de una sociedad que acoge el conservadurismo como la única forma válida de vivir. Su extravagancia quedó demostrada en ‘Haunted’ novela publicada al español por Penguin Random House el año 2007, desde donde se desprendió ‘Tripas’ un cuento que habla de las 101 formas de masturbación y que termina con una lección terrible para miles de adolescentes onanistas.

‘Rant’ —onomatopeya del sonido que hacen las guaguas cuando vomitan—,  es la historia oral de Buster ‘Rant’ Casey, un joven de pueblo rural y paciente cero de un brote de rabia y otras enfermedades que se contagia voluntariamente. Un arma biológica. Un adicto a las mordeduras de animales salvajes, al veneno de arañas y también un ser mitológico que posee el extraño poder sobrenatural de reconocer a las mujeres a través del olor que desprenden las toallas higiénicas usadas, y a los hombres, por los condones desechados.

La estructura de esta ‘Rant’ emula un documental biográfico que a través de entrevistas a amigos, amantes, conocidos, expertos y los típicos chamulleros del pueblo, el autor, perfila al protagonista desde la primera infancia en un pequeño pueblo llamado Middlenton, hasta sus aventuras en la gran ciudad que lo convirtió en leyenda.

Palahaniuk rinde homenaje a Truman Capote y a J.G. Ballard, y mientras se ríe del primero y del periodismo novelado, pone en un altar al segundo con referencias a su novela ‘Crash’ en la que una grupo de jóvenes se excitan chocando autos.

Buster Casey, además de acumular cadáveres, se involucra con un grupo de personas que se hacen llamar los choquejuerguistas, tipos desadaptados que cada noche eligen un tema para vestirse y ‘enchular’ sus autos para luego chocarse unos contra otros, siempre poniendo límites para no lastimar a las personas que sólo están de espectadores.

En este punto, el autor establece un paralelo entre los mitos urbanos y las figuras religiosas a través de la misteriosa muerte de ‘Rant’ Casey y las especulaciones y teorías conspiranoicas que la rodean. Es sutil, pero está entredicho en la trama de esta novela. Y si bien Rant se presenta como una historia realista, gradualmente se aleja de esa idea con tópicos que sólo encontrarías en una novela de ciencia ficción.

‘Rant’ tiene mucho material que identifica a Chuck Palahniuk como un autor —despreciado y amado en partes iguales—, sin límites en su imaginario, un escritor que es capaz de horrorizar, divertir y perturbar. La escritura es tan directa, que avergüenza. Y esos pequeños detalles que son parte de la intimidad de las personas, al ser reveladas con gracia y naturalidad, asquean al punto de querer pasar la página. Como por ejemplo, sacarse los mocos y pegarlos en la pared para hacer un mural.

Rant’, no es lo mejor de Chucky —como lo llaman sus fanáticos más leales—, porque se repite y carece de esos plot twits que dejan al lector alterado; como si pasa con novelas como ‘Nana’ (Penguin 2005), ‘Diario’ (Penguin 2012), ‘Monstruos invisibles’ (Penguin 2003) y ‘El club de la lucha’ (Penguin 1999). Pero es entretenida, un documental palomitero que capta los miedos cotidianos, como el terror a la muerte y los vicios de los seres humanos que emanan desde una sociedad de consumo, que a la vez, responde a la idea de que la vida es mucho más terrible que ser mordido por una araña venenosa o un zorro con rabia.

Ficha técnica.

  • ‘Rant’: La vida de un asesino
  • Chuck Palahaniuk
  • Penguin Random House, 2007
  • Precio de ref: $ 17.730

‘El Incal’: Un clásico del cifi chamánico

El libro de esta semana, no necesita recomendación. ‘El Incal‘ de Alejandro Jodorowsky tiene como protagonista a John Difool, quien accidentalmente se involucra en una guerra civil e intergaláctica. La novela comienza con él siendo golpeado por unos matones, que más tarde lo lanzan desde Suicide Avenue, donde “la caída es directa y sin escalas al gran lago de ácido que disuelve todo”.

Por suerte, Difool es capturado por una patrulla de policías-robot y llevado a una sala de interrogatorios. Ahí el lector se entera de que Difool es un detective privado clase R que había estado en una misión de escolta de una “aristo del cono de superficie” hacia una excursión carnal en un lugar del bajo mundo llamado “el cinturón rojo”. Como suele suceder, los cuicos millonarios residen en la superficie de la ciudad, mientras que las bestias y la lacra social viven en las fosas cercanas al río de ácido.

Más tarde, un monstruo agoniza frente a Difool, y antes de morir, le da una cajita; al abrirla, nuestro protagonista se desmaya sólo para despertar y encontrar su extraño pájaro Deepo predicando a los vecinos del barrio. En ese punto comienza el caos. En su mayor parte, ‘El Incal‘ es de difícil lectura e interpretación. Requiere de bastante concentración y habilidades críticas, esenciales en todo lector de cómics para seguir la secuencia de locos eventos y pistas que Jodorowsky entrega para interpretar.

A esto se agregan los delirantes seres y hermosos paisajes creados por Jean Giraud (Moebius) para poblar esta historia: un ejército de ratas chupa emociones, sanguijuelas voladoras, “necro–panzers”, “homeo putas”,  bosques de cristal, una urbanización futurista y decadente, entre otras maravillas que embelesan el núcleo espiritual que refleja la idiosincrasia budista de Jodorowsky: el amor, la compasión, la vacuidad, el desapego y la realización personal a través de la iluminación o el tan anhelado nirvana.

Recomendable para todos quienes sintonizan con el cifi chamánico.  

FICHA TÉCNICA

Título original: ‘L’Incal’.
Autores: Alejandro Jodorowsky y Moebius.
Editorial: Reservoir Books 2017.
Precio de ref.: $24.650