El dibujante Jesús Merino: “Superman es un personaje con el que nadie sabe qué hacer”

De visita en Chile por la Expo de Culto durante este fin de semana, el español que dibuja para DC Comics conversó con NerdNews y cuenta cómo es trabajar en este frenético mundo de universos superheroicos que se desintegran, reinventan a sus personajes y parten una y otra vez de cero. Una crisis constante, infinita, que también tiene, al parecer, su paralelo a nivel creativo.
Conversar con Jesús Merino (Cádiz, 1965) es una delicia para cualquier nerd que se precie de tal. El español que ayudó con sus lápices y tintas a la última reinvención de Superman –más joven, con traje-armadura- como parte del New 52 de DC Comics, lo sabe todo de autores, sagas y personajes. “Mi formación narrativa viene de leer muchos cómics; mi formación artística pasa desde copiar todo lo que tenía a mano, casi calcándolo, a una formación académica de Bellas Artes”, dice el hombre que antes dibujó también para Marvel, entintando a su compatriota Carlos Pacheco en las series Avengers For Ever y Los Cuatro Fantásticos.
Merino, artista exclusivo de DC, viene por primera vez a Sudamérica como invitado a la Expo de Culto, el Primer Salón del Cómic de Providencia ( www.comicenprovidencia.cl), donde el sábado 5 de octubre dará una clase magistral de cómo dibujar y entintar supertipos; y el domingo 6, formará parte de una mesa redonda.
– Más allá de lo técnico, ¿cuál es el consejo básico para dibujar superhéroes?
– Creo que fijarse un poco en la realidad e intentar imitarla. El truco del tebeo (cómic) de superhéroes es poner algo fantástico en un mundo real, transmitir la idea que todo eso puede ser real. Ese fue el truco que consiguió Marvel en los 60.
– DC Comics y Marvel viven en una constante de universos que se reinventan, de continuidades que parten una y otra vez de cero, de personajes con varias versiones. ¿Cómo lo ves?
– Eso obedece a un problema básico: que no se hacen lectores nuevos, que no se crean cómics para chavales. Entonces cuando ya tienes un público de más de 30 años, que ya lleva mucho tiempo leyendo cómics, ya no pueden mantener una continuidad si quieren vender a lectores nuevos. El problema de la continuidad es que lo editores creían que la solución era romperla y partir de cero, pero durante muchos años se demostró que si sabes hacer bien la continuidad no sólo consigues un lector nuevo por cada tebeo, sino que consigues que ese lector vuelva atrás a buscar lo que se ha perdido.
– ¿Cómo repercute eso en términos de calidad?
– Ha habido un cambio en el concepto del cómic como algo autoral y se ha pasado a la rotación de equipos creativos. No dejan que un dibujante –salvo casos contados- permanezca mucho tiempo en una colección, e intentan que el autor sea el guionista… y tampoco por mucho tiempo. No sé a qué obedece esa ruptura con la idea de un equipo creativo estable en una colección, que es lo que se suponía que vendía en otro tiempo; supongo que lo que buscan es que la calidad se esparza por muchas colecciones y lo que hacen en realidad es que la calidad, cuando te obligan a trabajar en condiciones de tiempo extremas, baja muchísimo. Yo he estado trabajando con fechas de entregas de 15 días para un número a lápiz y tinta.
– ¿Qué haces actualmente para DC?
– Ahora mismo, precisamente al hilo de lo que te digo, no tengo una colección, Ni siquiera sé lo que voy a hacer la semana que viene. Estoy acabando un anual de Titanes y no sé lo que voy a hacer después, ni siquiera he hablado con el editor del título. Paso de hacer un número de Titanes a hacer 15 páginas de Superman, a hacer un número de Action Comics y a lo mejor a mitad del proceso me cambian… Y hay muchos como yo (…) Yo creo que hasta que no se vuelvan a centrar las editoriales, hay un poco de caos.
– Una ‘crisis de la producción infinita’.
– (Ríe) Efectivamente. Y en ambos universos: el Marvel y el DC.
– ¿Qué te parece lo que pasa con editoriales más pequeñas como Image, que ha tenido buenas ventas y críticas con títulos como Saga y Fatale?
– Creo que las editoriales grandes deberían aprender a relajarse. En vez de tanto buscar y tanto reinventar la rueda, deberían aprender de esas editoriales que están haciendo historietas muy honestas, que son muy propias del autor, donde el autor intenta implicarse emocionalmente con esas historias, mientras que en las editoriales grandes eso es imposible, sobre todo cuando cambian el universo de cero; no puedes tener conexión emocional con esos personajes.
– Pareciera que con personajes como Superman no saben muy bien qué hacer. Lo matan, lo rejuvenecen, lo ponen más rudo…
– Es un personaje con el que efectivamente nadie sabe qué hacer, y otra vez volvemos a las historietas donde el personaje esté descolocado porque los autores no saben cómo es exactamente: si es más duro o un boy scout tipo años 50, entonces cada autor hace un Superman diferente. No hay una guía que diga “el personaje va ser así”, y cada autor nuevo que llega intenta reglamentarlo según su idea y ese es el problema. Batman en cambio está establecido como un personaje duro, vengativo. O con Linterna Verde sabes que es un ‘policía’ del espacio, etc.
– ¿Qué te gustaría hacer a futuro?
– En principio, una colección regular (ríe) y sin cortes… pero también trabajar con editoriales independientes y con algún personaje de creación propia. Lo que pasa es que cuando haces algo así tienes que estar muy seguro de lo que vas a hacer, porque el mercado americano es muy volátil: o haces algo que sabes que vas a tener éxito, o te quedas en las grandes editoriales, donde sabes que tienes más seguridad.

Catacumba regresa en la ComicCon Chile 2013

catacumbaUna leyenda urbana dice que hubo un vampiro chileno llamado Tito Lastarria. La otra cuenta que en un céntrico inmueble del capitalino paseo Estado hay almas en pena desde los tiempos de la Colonia. Y ambas le dan forma al regreso de Catacumba, la revista de terror chilena (blanco y negro, 20 páginas) autoeditada por el dibujante y guionista Germán Adriazola.
La Comic-Con 2013, que se realiza desde el 24 al 26 de mayo en la Estación Mapocho, será el marco para el escenario de presentación del segundo número de este magazine donde Adriazola se luce con la tinta china y que tuvo dos reediciones de su debut. “El género de terror es una de las áreas que poco se han desarrollado en la historieta nacional en este último tiempo. Este es uno de los motivos por los que, hace más de un año, comencé a investigar distintos sucesos y leyendas que ocurrieron de Chile, las que un tanto míticas y con tintes de fábula popular, eran poco conocidas, con el propósito de contarlas de manera gráfica”, cuenta el ilustrador. “Así nació Catacumba, en mayo del 2012, en la que realicé un cómic basado en el mito de las catacumbas en Santiago. Una historia ambientada en la actualidad, pero basada en hechos acontecidos en el primer viaje por las catacumbas de Santiago, en 1937”.

cat2_p6 cat2_p1 (1)

Diseñador gráfico de profesión, Adriazola ha publicado también las revistas de cómics Fembox y Sanguis, y fue uno de los convocados para el libro Apócrifos del Caballero Oscuro (2012), donde un puñado de escritores y dibujantes locales dieron su versión del mismísimo Batman. También ha colaborado en la última década con varias editoriales independientes norteamericanas, siempre con sus trazos serpenteando entre el terror y la ciencia-ficción, como podrán apreciar los que este fin de semana lleguen a su stand en la Comic-Con 2013, donde habrá revistas autografiadas con esos inquietantes dibujos de otra página de nuestro chilean gothic.

Jack Kirby, ¡agente de la CIA!

Suena a otra de esas ensoñaciones descabelladas del tipo Abraham Lincoln, Cazador de Vampiros, Edgard Allan Poe Detective o -así como vamos- un futuro Salvador Allende, Destructor de Imbunches, pero esta vez es la pura y santa verdad: Jack Kirby, el “Rey” de las historietas norteamericanas, el maestro de los lápices que junto a Stan Lee inventó Marvel Comics y a sus personajes más conocidos, trabajó para la CIA haciendo lo mejor que sabía hacer: dibujar.

Eso es lo que nos cuenta Argo, la nueva película de Ben Affleck como director y que muestra cómo los siempre bienintencionados hombres de la Agencia Central de Inteligencia, esos eternos defensores de la democracia y la libertad, se las arreglaron en 1979 para rescatar a un grupo de diplomáticos estadounidenses tomados como rehenes por los revolucionarios iraníes que derrocaron al Shah. ¿Cómo diantres lo hicieron? Inventando que un grupo de productores hollywoodenses andaba justo buscando locaciones para una supuesta película de ciencia-ficción al estilo de Star Wars (que pocos años antes había tenido parte de su rodaje en Túnez). Así vendieron la pescada, como se dice en buen chileno, y entraron a la antigua Persia para pergeñar su rescate.

LOS DIBUJOS DE ARGO

Y aquí es donde entra en escena el “Rey” Kirby, que uso su desbocada imaginación para hacer los bocetos de las ciudades futuristas y los extravagantes seres cósmicos –una especialidad del viejo Jack- que poblarían la imaginaria película llamada Argo, que también supuestamente estaría basada en la novela Lord of Light, del famoso autor de ciencia-ficción Roger Zelasny. Todo muy emparentado estéticamente con los reinos y los guerreros de series como Thor y los Nuevos
Dioses, que el artista inventó en los ’70 para DC Comics. Más allá de la patriótica inspiración de Kirby para apoyar la operación encubierta de la CIA desde su tablero de dibujo (y de la cínica sonrisa que puede poner en nuestro rostro), la película de Affleck muestra al maestro como uno de los personajes de la trama (encarnado por el actor Michael Parks) y cumple al menos con hacer un poquito de justicia y llevarlo a la pantalla después de todos los cameos que el listillo de Stan Lee ha hecho en los largometrajes basados en personajes de Marvel como Los Cuatro Fantásticos, Los Vengadores, X-Men y superetcétera.
¿Ver para creer? Pues echele un vistazo a los dibujillos que acompañan esta nota y saque después su entrada, compre sus palomitas y vaya a ver Argo, que según me contó el primo del vecino de mi concuñado está buena-buena, de lo mejorcito de la temporada.