Una breve caricia

La Ballena DiosEsta es una de las primeras novelas de ciencia ficción que leí. ¿A qué edad? No es importante, pero podría ser a los trece o catorce años. Pero las sensaciones permanecen frescas. Fue la primera vez que sentí aquello tan importante en el género fantástico que es “el sentido de la maravilla”, la capacidad de obtener un placer estético e intelectual a través de la relación detallada de cosas bastamente inexistentes. En la vida de un nerd, de todo nerdiano, es un momento equivalente a la pérdida de la virginidad, tan adictivo como excitante, que va disminuyendo con la edad hasta llegar a las dimensiones más humanas. Pero la primera vez es increíble.

Es cierto, temería volver a leerlo porque encontraría todos los errores y las fallas literarias que cargan las obras de ciencia ficción de la década de los 1970’s. Y no es cierto, porque volví a leerlo en mis veintes y rememoré los buenos momentos y la sensación de encontrarme con un viejo amigo, de los amigos de infancia que se ocultan detrás de un rostro de pequeñas arrugas, pero que conservan las líneas de expresión de sus sonrisas de niño.

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Fantasía austral: épica fantástica a la chilena

El presente auge de la literatura fantástica en Chile no es nuevo, han habido otros a intervalos constantes, pero éste se distingue en la fuerza y el apoyo que tiene, en que diversos actores independientes actúan y en que todos se diferencian con voces potentes. Es muy probable que el género esté vistiéndose de madurez en nuestro país. Sin embargo, aún se nota insuficiente para la demanda que los lectores o espectadores requieren, y por eso cada día hay más creadores, cada uno con una propuesta diferente. Si antes fueron Ficcionautas Asociados, la Mafia Ucrónica y el colectivo Poliedro, unos más activos que otros, hoy les presentamos Fantasía Austral.

 Este grupo es de reciente formación y sus miembros son todos chicos muy jóvenes con muchas ganas de escribir y que optaron por una particular aproximación al fantástico. “(…)Planteamos la literatura fantástica desde el ámbito de la sub-creación. En otras palabras, nuestro concepto de Literatura Fantástica se restringe a las diversas ramificaciones de la literatura constructora de mundos. Además, entendemos la fantasía como una dimensión sobrenatural antes que natural en el sentido científico.” O sea, el fantástico maravilloso que se acerca más a J.R.R. Tolkien que a Philip K. Dick, más a Robert Holdstock que a Stanislaw Lem, más a Liliana Bodoc que Hugo Correa, más a… y pedantemente seguiría ad nauseam (porque para eso leen Nerd News, ¿verdad?). Aunque lo conforman una multitud de jóvenes promesas, se distinguen Emilio Araya, que tiene a su haber la novela “Schmetterlinge” (2010), Javier Maldonado, que se encuentra trabajando en “El Camino de Atsu”, Paula Rivera, que ya publicó su poemario “Ventanas – Aproximaciones al Haiku” (2010). Pero también están Felipe Real, José Manuel Lagos, Samir Muñoz, Felipe Oro y un largo listado que conforman la promesa de que en los próximos años tenemos asegurada una producción nutrida de sagas y épica fantástica. Por eso, los invitamos a que se den una vuelta por su web para degustar y participar en el proceso de creación de parte de la literatura fantástica chilena.

 www.fantasiaustral.cl

All Star y The Star-Spangled Banner

 

Grant Morrison, Grant Morrison, ¡Grant Morrison! Si fueras Beetlejuice te aparecerías para explicarme un par de cosas de tus guiones, pero como no lo eres, la gente solo tiene que imaginarse en qué pensabas cuando te metiste a escribir. Dejemos un punto muy claro: creo que nunca serás Alan Moore, pero te acercas peligrosamente. Creo que tienes mucho de hype contracultural hecho de pirotecnia que desaparece una vez cerrado el libro o novela gráfica y muchas veces quedo con la sensación de que te parodias, de que nos tratas de convencer que tu nombre es Gart Mortison. Pero siempre logras ser tú, para bien o para mal.

Ahora que en nuestro mercado están disponibles ediciones económicas de sendas sagas de Batman y Superman, decidí volver a leerlos. Ambas están escritas en parte por Grant Morrison, el pelado escocés que comenzó a escribir cómics en 1986, para luego romperla durante los 1990's en DC Comics. La saga de Batman es un largo arco argumental diseñado para crucificar al personaje en una batahola anticlimática y que en realidad no se sale de los estándares medios de la serie. Su sacrificio tiene el mismo impacto que la muerte fílmica de Dumbledore, o sea, el efecto “Qué-más-hay-para-comer”. En un solo capítulo vi tu destello, aquél en donde Batman y Robin asisten a la isla  y los reúnes con una sarta de héroes de nombres olvidados. Diversión, posmodernismo, mitificación y desmitificación, todo bien servido.

Pero no es sino hasta el tercer tomo de All-Star Superman, publicado por Unlimited en Chile, cuando te superas. ¿Qué adoramos de ti? No le tienes miedo a tomar un tema por muy ridículo que sea, tu erudición infinita en lo profano y lo divino, tus personajes al límite que están sacados de un sueño de David Lynch, tu narración no lineal, tu amor al pop, tu vómito incontenible de ideas de ciencia ficción. Lanzarnos a la cara una aventura en el planeta de Bizarro y construir uno de los episodios más delirantes de la historia de Superman, con una Liga de la Justicia bizarra que hay que verlo para creerlo y un Zibarro que es el epítome de la figura trágica. Pero nada más demoledor que revertir el himno de la nación más poderosa de la Tierra y hacerlo pasar por una casual circunstancia de la historia. Altamente recomen… no, obligatorio para todos los lectores de Nerd News.