Celebrando el primer año de Nerd News en la red

Cumplimos un año. Un año de vida, 365 tratando de nerdear, como sabemos hacerlo. Nerdmente. Y para celebrar vamos a renovar un número especial. Somos muchos quienes apreciamos este mundo impreciso que arbitrariamente hemos decidido tocar en NerdNews: cómics, cine, video juegos, bromas, cultura pop. Podemos mejorar. Podemos renovar más y mejores cosas para ti. Ojalá a diario. Ojalá en twitter. Ojalá en Facebook. Pero no queremos hacer promesas electorales. No tienes que votar por nosotros. Sólo con que te gusten algunas secciones como “Me casé con un nerd” o los comentarios de libros o las nerdicosas que encontramos para ti, todo bien.

No somos ambiciosos. Llevamos un año y tenemos mucho que mejorar, organizar, tantas cosas. Pero existimos y queremos seguir existiendo. Como decía la novela “Duna”, de Fran Herbert, “el inicio siempre es lo más difícil”. Pero para no hacerlo más difícil, queremos hacerlo más fácil y regalar, no solo “cariño” en este nuestro primer año de vida. Sino que además, queremos regalar, así literalmente, cosas para ti. Porque somos buena onda, porque somos generosos. Y nada más qué decir. Hay un concurso y te puedes ganar libros “Tardes de cine”, de Ernesto Garratt (un nerd compulsivo) en un muy entretenido concurso que puedes leer en los contenidos de esta edición.
Disfruten y recuerden, que este día de festejos hay que llevarlo como
!!!!!el día del Orgullo Nerd!!!!

Cómo Chris Nolan le dio el alta a Batman

christianbaleinthe_2278122bLes debíamos hablar de Batman y de Christopher Nolan, el mejor psiquiatra del Hombre Murciélago en el cine y con el cierre de su trilogía con “Batman el caballero de la noche asciende” deja en claro una cosa: a Nolan, más que hacer una película de súper héroes, le interesa hacer eso que los críticos de cine llaman “estudios” cuando se refieren a los grandes cineastas. Y en este caso Nolan hace un estudio de la locura para explicar en tres películas (“Batman inicia”, “El caballero de la noche” y esta última, el motivo de estas líneas) por qué un millonario se disfraza de murciélago para cazar criminales.
Claro, Batman está loco. Ya lo sabíamos leyendo esa obra maestra que es el cómic “La broma asesina” de Alan Moore. Nolan toma la misma premisa del autor de “Watchmen”, pero a su modo, adapta esa idea a su propio mundo creativo que ha sido, desde su primera real primera película, “Following” (1998), el estudio de los desórdenes mentales.
En “Following”, ese experimento que Nolan filma durante los fines de semana mientras estudia literatura en la University College de Londres, el protagonista es un escritor desempleado sin inspiración y que busca a la musas con una medida un poco alocada: se propone seguir a distintas personas en la calle y se topa con dos personajes que le darán un giro a su vida: un ladrón y una rubia peligrosa. Este escritor joven, que no tiene otro nombre más que El Hombre Joven, es el primer personaje de Nolan en el cine que refleja un rasgo típicamente “nolanesco”: la nula frontera entre la razón y algo parecido al delirio. No soy sicólogo, pero claramente a Christopher Nolan los temas que tienen que ver con los desórdenes mentales le atraen, no sólo a él, sino que a su hermano Jonathan Nolan, su cómplice en varios guiones e impulsor de la serie “Person of interest” (pura paranoia, por lo demás).
Christopher Nolan desde “Memento” (2000), su debut en el cine con más presupuesto, siguió desarrollando su estudio de los rincones de la mente con este anti héroe que no puede recordar nada que haya pasado recientemente y el modo que elige el director para narrar esa pérdida de memoria a corto plazo es genial: de atrás para adelante, lo que recalca y subraya esa desorientación espacio-temporal en la que vive este paciente digno del diván de Nolan. Y antes de sentar en el diván a Batman, Nolan se metió en el terreno de los desórdenes del sueño en “Insomnia” (2002), con un Al Pacino como un policía que no puede dormir mientras tampoco puede atrapar al criminal.
“Batman inicia” (2005) es un circular estudio sobre los miedos y cómo el joven Bruce Wayne (Christan Bale) supera su gran trauma (la muerte de sus padres a manos de un criminal) suprimiendo su propia identidad, la de Bruce Wayne, y reemplazándola por la de Batman: este demonio temible, de negro, feroz y desconocido, como una pesadilla, que proviene justamente de otro de los temores del joven Wayne, los murciélagos. Dominar el miedo es triunfar, es la premisa, pero cómo lo llegas a dominar, en el caso de este millonario, es la locura.
En “Batman inicia” gana Batman, la enfermedad, el paciente, Bruce, pierde y se pierde entre los artilugios, disfraces y un delirio de superhéroe.
En “The Prestige” (2007), sorpresiva película sobre magos, Nolan pone en el tapete de nuevo el tema de la identidad: Christian Bale hace un doble papel: el de dos hermanos gemelos en la Inglaterra del siglo XIX que, para pasar como el mejor mago, asumen la misma identidad: dos personas diferentes que comparten el mismo espacio e identidad porque así es más fácil que uno salga por una puerta y el otro, inmediatamente, aparezca por otra en el escenario y de este modo la gente no llega a sospechar que se trata de un truco hecho por dos personas, la gente cree que es la magia de un solo individuo.
Y algo de eso tiene Batman: es el truco de un millonario excéntrico que hace creer a las masas que se trata de la mágica aparición de héroe.
Los dos hermanos gemelos comparten la misma cara y tanto Bruce Wayne como Batman comparten la misma máscara. Y en “El caballero de la noche” el gran enemigo es la locura en estado puro, ese Guasón tan bien hecho de Heath Ledger. Esta película, la mejor de la trilogía y co escrita con su hermano  Jonathan Nolan, es un choque entre razón y el libre albedrío y su símbolo máximo es alguien con dos caras, como Batman y la mayoría de los personajes de Nolan: justamente Dos Caras, un Harvey Dent perdido y podrido en su trágico final. Un tono de pesadilla temible que hace del cine Nolan algo tan único: sean súper héroes o personas con problemas psiquiátricos, sus personajes parecen vivir siempre en mundos oníricos.
La hipérbole de Batman, con explosiones, exageradas persecuciones, son el símil de muchos sueños y de hecho, con “El origen” (2010), Nolan llevó su obsesión por los problemas de la cabeza  a un nuevo nivel.
Mapa de los sueños y de la manera en que soñamos, esta película, una cinta de espías pero que crece con el agregado “dentro de los sueños”, es un alucinante y creativo y perfecto despliegue visual que justifica 100% el nacimiento y desarrollo del cine.
“El origen” es de las grandes piezas que enaltecen el cine, pero además dejan ese final abierto tan inquietante de que si lo estamos viendo es un sueño o no. Porque el indicador que muestra que “esto es real”, el remolino que gira y gira, no sabemos si sigue girando. Esa pista-engaño está al final de Batman 3. Esta es una película sobre Bruce Wayne. El alta de Brunce Wayne de esta enfermedad mental llamada Batman. Alfred, en un emotivo pasaje, le dice a su joven amo que durante unas vacaciones en Florencia, soñaba con ver a su joven amo en una mesa vecina, casado y con hijos. Pero no. Ahí estaba Bruce Wayne. Loco, vistiéndose de Murciélago y jugando con la muerte. En Batman 3, Bruce Wayne busca recuperar su vida. Dejar atrás la
locura. Ser alguien normal. Hay una bomba atómica, un rival duro, Bane, una mala mujer que antes ya anunciaba que era Mal -su nombre en “Inception”-, el caos completo sobre Gótica y nada parece ayudar a dejar el traje, una vez más, porque ya había probado el retiro después
de 8 años.
Un amigo me dijo que en esta Batman, Batman aparece súper poco. Y es verdad. Nolan le recetó a Bruce Wayne un poco de vida. Pero ¿Será cierto ese final que vimos? ¿No será un sueño dentro de un sueño? ¿Alguien vio que el trompo haya dejado de girar?

Como recién dibujado

A las 11:57 PM (hora chilena) del 27 de Agosto del 2012, Hideo Kojima postea en Twitter la foto del BD de Totoro que acaba de comprar. Si alguno se pregunta qué hace Kojima para mantener atados a sus seguidores mediante un joystick a una pantalla, aquí comienza la respuesta. Pero no hace falta ser Kojima para valorar este lanzamiento: el logotipo de Studio Ghibli es, precisamente, la silueta de Totoro. El peludo y esponjoso espíritu que habita en un alcanfor es el emblema del estudio que fundaron Hayao Miyazaki, Yoshifumi Kondo e Isao Takahata en 1985.

¿Qué de nuevo le trae esta versión? Bueno, harto. De partida, se pueden ver hasta las pinceladas de los fondos y overlays: es una versión de alta definición. Pero es que, además, Miyazaki insistió especialmente en mantener el granulado del celuloide en la versión BD, lo cual es de agradecer. Los fotogramas del autor son siempre mejores que los producidos a punta de clicks derechos y plug-ins de suavizado. En lo personal, el formato DVD nunca fue un buen formato para la animación y esta entrega en BD resulta ser un verdadero aporte.

En España, Aurum proyecta lanzar el nuevo formato en Octubre de este año, incluyendo el animatic del storyboard, como lo ha hecho en otras ediciones de Ghibli. Además incluirá la versión en DVD.

¿Por qué tanto escándalo por un disco con más información? Es que Totoro es de esas películas que no dejan indiferente. No sólo porque muestra un período histórico del Japón moderno, o porque hace poesía de una familia común y corriente, o integra con armonía el mundo fantástico con el mundo real. No. La apertura a “lo invisible” -que, según El Principito, es lo más importante- se hace desde una honestidad e inocencia infantil. No infantiloide o pueril: infantil. Hace falta ser sincero para entrar.

Cinta no apta para histéricos que necesitan de 3 explosiones cada 28 minutos para no dormirse. Más bien para quienes disfrutan con un bien construido y bello espacio para contemplar, es decir, para niños… ya saben, de toda edad.

Si usted no lo ha visto, obviamente no sabe de lo que se está perdiendo y queda cordialmente invitado a dejar de ignorarlo.

La nerditud no tiene límites

París, agosto de 2012. Un millón de panoramas aparecen en mi cabeza menos ir al cine a ver una película gringa estando en Francia. Menos si la cinta se trata de un superhéroe. ¿Cómo voy a pagar 10 euros por ver Batman? Pero como todavía estoy enamorada y quiero que mi marido-nerd se sienta grato en la ciudad luz, en sus merecidas vacaciones, accedo a ver la última entrega del hombre murciélago.

Dos horas cuarenta y cuatro minutos después, no me arrepiento de la decisión. Porque el filme, de hecho, está muy bien. Pero sí me sorprendo de mi capacidad de aguante previo a la función: las horas perdidas en el barrio Saint Germain viendo tiendas de comics, el dolor de pies de tanto vitrinear en sitios como Fnac o Virgin buscando algún libro-DVD-BlueRay nerd que no se encuentre en Chile, y cómo no, la tolerancia para hacer como que me trago esa frase que dice: “Te prometo que éste es el último que me compro”. Por eso, prefiero la playa, el sol y la arena para irme de vacaciones. Ahí no hay ningún periplo nerd donde distraerse. Espero no estar dándole ideas a los creativos que buscan oportunidades de negocio…

 

“Doorways”: El proyecto perdido de George R. R. Martin

doorwaysHablar de George R. R. Martin hoy, sin lugar a dudas, es sinónimo de Canción de Hielo y Fuego. La mundialmente famosa saga de fantasía épica adulta que ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo y que además se terminó de globalizar gracias a “Juego de tronos”, la adaptación televisiva que hizo HBO (y que ya confirmó una tercera temporada para 2013). Pero Martin es más que esta exitosa megasaga aclamada por la crítica. De su pluma han salido muchos otros libros y su experiencia como guionista de televisión incluye series como “La dimensión desconocida” y “La bella y la bestia”.
Pero dentro de su variada producción existe una historia en particular: “Doorways”. Un proyecto “que pudo ser y no fue”,quedando sólo como el capítulo de una serie que jamás se filmó.
Durante 1991 George R. R. Martin recorrió diferentes cadenas de televisión estadounidenses ofreciendo una historia acerca de viajes a través de mundos paralelos. Finalmente ABC aceptó la idea para hacer una serie y el episodio piloto fue encargado a Columbia Pictures, que lo filmó al año siguiente. Dentro del elenco figuraron George Newbern, Anne Le Guernec, Robert Knepper, Kurtwood Smith y Carrie-Anne Moss (la Trinity de “Matrix” en un pequeño papel).
La trama gira en torno al doctor Thomas Mason, quien una noche de guardia recibe a una misteriosa joven herida llamada Cat, que está siendo investigada por la policía. Cat le revela que ella proviene de una realidad alterna y que está buscando un portal para regresar a su universo. Sin embargo, ella no está sola, porque la persiguen unos guerreros que sirven al temido Dark Lord, quien ha esclavizado el mundo de Cat.
En su intento por escapar, Thomas y Cat llegan a un mundo en el que el petróleo ya no existe, producto de una bacteria —originalmente creada para limpiar los derrames de crudo en el mar— que acabó con todas las reservas. Y la humanidad vive como a fines del siglo XIX, donde los caballos son la mejor forma de viajar. Pero sus perseguidores también saben viajar entre realidades paralelas.
Los efectos especiales eran bastante dignos para esos años, aunque la mejor escena es ver una versión alterna del Monte Rushmore —donde están esculpidos los rostros de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt, y Abraham Lincoln—, con imágenes que demuestran que la historia tomó otro rumbo.
Aunque la serie originalmente se iba a llamar “Doors”, a los ejecutivos de ABC no les pareció buena idea y lo cambiaron a “Doorways”. En  agosto de 1992 —exactamente hace 20 años— los ejecutivos de la cadena vieron el piloto y lo encontraron tan bueno que autorizaron los guiones para seis episodios más. Y durante los siguientes seis meses Martin trabajó en ellos junto a Michael Cassutt, Ed Zuckerman, Steve De Jarnatt y J. D. Feigelson.
Sin embargo, en mayo de 1993, ABC les comunicó que el proyecto quedaba cancelado. ¿Qué había ocurrido? Hasta hoy no está claro, aunque los rumores dicen que el estreno de la serie “Sliders” (conocida en castellano como “Los deslizadores”) influyó en la decisión, ya que también trataba de un grupo de personas que iban escapando a través de universos paralelos.
El piloto acabó como una especie de “telefilme” y cada vez fue más difícil verlo en televisión. De hecho, tampoco está editado en DVD. Sin embargo, en 2010 la editorial IDW decidió transformar el guión del piloto en un cómic cuya primera entrega se publicó en noviembre de ese año. El artista Stefano Martino no vio el capítulo piloto, por lo que su estética es bastante distinta, aunque la trama se mantiene igual. Un proyecto que vale la pena buscar y conocer. ¿Quién sabe? Tal vez IDW y Martin lleguen en algún momento a un acuerdo para seguir con esos viajes entre mundos alternos.